León Gieco, crónica de una lucha.

León Gieco con Sitio al margen

Sitio al Margen entrevistó a uno de los músicos más destacados de Iberoamérica: León Gieco, un artista cuya sencillez y generosidad lo alejan de toda imagen de divo. Esa característica personal se traslada a su obra, sus proyectos y la manera en que los lleva adelante, entre los cuales se destacan: la continuación del proyecto de Ushuaia a la Quiaca, una verdadera investigación antropológica y musical de la República Argentina , y otro, tan monumental y ambicioso como aquel pero en todo el continente.

La entrevista ha sido realizada por nuestro colaborador, Juan José Díaz Gaitero, quien fue acompañado en la producción periodistica por nuestro Director, Pablo Rodríguez Leirado. Las fotografías fueron realizadas también por Juan José Díaz y la caricatura de León Gieco es una gentileza de Claudio Javier Pérez.

Pocas veces tenemos la oportunidad de encontrarnos frente a un artista que derrocha generosidad, como lo hace León Gieco. La idea originaria era investigar acerca de su interés por incursionar en la denominada música folk celta, pero nos encontramos ante un ser transparente y con una propensión a contestar todo lo que le preguntáramos, que pocas veces se ha visto. Resultado. Terminamos tocando temas de los más diversos. En la siguiente nota podrán encontrar, desde una breve, pero completa, historia de su discografía, hasta una descripción de sus proyectos en forma de demo, pasando por una cantidad más que interesante de acontecimientos que han ido dando un sello a esa lucha “en la que se gana y se pierde”, según sus propias palabras.

Sitio al margen: – León, a partir de 1992 comienzan a editarse tus discos en la compañía grabadora actual. ¿Se puede decir que desde ese momento se produjo un cambio en lo artístico?

León Gieco: - Sí, pero no te olvides que yo venía de pasar por una grabadora que se había fundido, donde hubo mucho robo y se trabajaba en negro. Sin embargo, en ese sello se editaron a lo largo de algo más de 20 años, discos muy importantes para mi trayectoria; “Pensar en nada”, “Siete años”, la primera versión de “Solo le pido a Dios” en “4to. LP”, mi primer disco, el segundo que fue “Banda de caballos cansados”, “El fantasma de Canterville”, PorSuiGieco y los tres volúmenes de “De Ushuaia a La Quiaca. Esa compañía se llamaba Music Hall. Luego se fundió debido a esos malos manejos de los que te hablaba.

Entonces yo no sabía más que hacer, estaba desorientado y ninguna empresa mostraba demasiado interés en contratarme, por lo tanto empecé a sacar los discos por mi cuenta. Saqué “Semillas del corazón” a través de mi propio sello “Cañada”. Fue un disco que no se vendió mucho. Había pocos recursos materiales y lo hice en un lugar mal grabado, desprolijo. En cambio, cuando firmé contrato con la EMI, me pusieron un productor y saqué “Mensajes del alma”, que es un disco que suena muy bien. Está grabado acá y mezclado en los Estados Unidos. En el participaron músicos norteamericanos. Fue producido por Daniel Goldberg, un especialista en el tema que estudió y trabajó en Berkley y sabe producir un disco como muy pocos. Ahí repunté. Una vez que tuve acceso a ese sonido, con los recursos técnicos que hay en los Estados Unidos, me dije, de acá no bajo. El segundo disco que hice en la EMI fue “Desenchufado”, grabado con la banda de James Taylor, con la participación de Michael Landau en guitarra, Carlos Vega en batería, Leland Sklar -que es ese bajista de la barba larga que toca y aparece en los videos con Phill Collins-, Juke Logan -que grabó con Ry Cooder-, en armónica y David Lindley -que también grabó con Ry Cooder-, en slide guitar. Bueno, me dije, esta es una oportunidad única, entonces grabé una serie de temas míos viejos con esa banda y la verdad es que también suena bárbaro. Después vino “Orozco”, que también lo terminé grabando allá con músicos como John Robinson, que toca con Quincy Jones, el bajista de James Taylor. Toca Juke Logan otra vez. Fue hecho con la misma calidad. Además EMI me dio un apoyo que no había tenido antes. Comenzó a apoyar la difusión de mis discos con videos, lo que le dio otro color al trabajo.

A todo eso también hay que sumar, que yo me puse mejor interiormente, porque espiritualmente venía pasando una década bastante difícil, en la que había tomado mucho alcohol y algunas drogas. Para salir de eso trabajé en distintos lugares. Toqué en Alemania, Japón y otros países. En el año 92 hasta me di el lujo de dejar de fumar, que es un gran lujo. Así que yo estaba muy bien espiritualmente, y hasta era la primera vez que hacía un disco sin fumar. Es increíble pero es así, es la verdad. Cuando estas limpio interiormente, te sentís más seguro, estás consciente y sos una persona verdadera. No te creés que todo es bárbaro y después resulta que todo es un desastre. No, es todo verdadero. Entonces empieza una nueva etapa mía, una etapa floreciente acá en la Argentina, sin viajar tanto al exterior y ahora quizás esté llegando a la conclusión de pasar, a lo mejor, a otra etapa.

SAM: – ¿Qué estás proyectando de nuevo?

LG: – Como te decía, recién ahora estoy desarrollando la idea de volver a armar una cosa nueva. Armar una banda con la que se puedan hacer una especie de clínicas didácticas relacionadas a la música folclórica. Algo así como un grupo semejante al de Carlos Núñez, pero de folclore argentino. Eso es lo que yo tengo ganas de armar, aparte del grupo que tengo acá en la Argentina, armar algo para salir a tocar en afuera. Me piden volver a tocar en Europa, en Japón, y yo no sé hasta que punto puedo salir del país a tocar, con una banda como la que tengo, que es muy grande. Tengo que viajar mínimamente con diez personas, para hacer sonar la banda grande. Quería armar algo más acústico, para así poder viajar como hace Carlos. Bueno, estoy elaborando eso.

SAM: – Tu actual compañía grabadora apoya la difusión de tus discos con video clips que han tenido una gran repercusión. ¿Por qué esos videos no fueron editados para su venta al público?

LG: – Mirá, en general los videos editados muestran actuaciones en vivo, solo excepcionalmente, cuando el artista cuenta con una cantidad de 20 o 25 clips se hace una edición para el público. No creo tener una cantidad suficiente de video clips como para, de pronto, hacer un álbum de video clips. Habrá apenas ocho o nueve. Pero sí estoy trabajando, en algo parecido a los 7 discos de una colección que se llama “La historia esta”, que salieron con la edición de los domingos del diario Página 12 cerca de fin del año pasado. Era un material que la gente no conocía, grabado con otros artistas con los que yo había tocado para discos de ellos, y del producto de su venta, un porcentaje va para el cura Luis Farinello; para los comedores infantiles. Eso mismo quiero hacer con los videos. Yo tengo guardados otros videos grabados de todas mis épocas. Digamos que lo más viejo que tengo es BARock del año 72 o 73, que es un solo tema que fue incluido en la película. Después de ahí hay un salto hasta el 82, cuando toqué con Mercedes Sosa. De toda esa década no hay videos. Fue la época de los militares…

SAM: – Sin embargo, yo tengo visto un clip muy bueno, tomado a la vera de un arroyo, de la época de “Pensar en nada”.

LG: – Oh! pero sí, fue tomado con un micrófono inalámbrico. Ese fue un video que hizo un canal de televisión. Fuimos a tocar al medio del campo, en un arroyo y se hizo la toma en directo porque yo tenía ese micrófono inalámbrico y andaba cantando por todos lados con el inalámbrico para la guitarra, para la voz y para la armónica. Entonces podía moverme. Si no fui el primero, fui uno de los primeros en usar esos micrófonos en la Argentina. Porque en el 78 tuve que irme a los Estados Unidos, amenazado por la dictadura militar, y en ese viaje una de las primeras cosas que vi fue a Mick Jager cantar con un micrófono inalámbrico. Me fui volando a una casa de música y vi que habían salido unos HME, unos micrófonos con los que podía manejar mi guitarra y mi voz de forma independiente, sin cables. Cuando volví, con el sistema inalámbrico, hice un show yo solo y en un momento, el iluminador hacía blancos, muchos blancos, yo desaparecía del escenario y me iba por debajo tocando, y la gente, claro, no me veía más en el escenario, pero me oía tocar. Era una sensación muy rara para la gente. Luego yo aparecía en la tertulia de atrás, tocando para la gente de la popular. Entonces me iba para allá y tocaba temas lentos para no equivocarme, porque el sonido demora en llegar. Ese video del que hablás está hecho así y es muy piola, porque sería el único hecho en esa década de la yo digo que no hay videos, pero no sé quien lo tiene. Sería muy bueno saber quien lo tiene y poder recuperarlo, porque además es el único video que tengo hecho con el micrófono inalámbrico.

Después saltamos al 82, con la guerra de Malvinas, y ahí empieza a haber videos míos. Porque toqué con Mercedes Sosa cuando volvió del exilio y eso se filmó en video. Luego toqué en Obras y tengo ese video. También tengo el video del recital de Iván Lins en el 84, en el que también toqué. Después viene un video que hicimos con Silvio Rodríguez y Pablo Milanés en Obras. También tengo eso. Y después viene de Ushuaia a la Quiaca, una gira llena de videos. O sea que a partir de ahí, el video se hizo una costumbre y después cuando fui a tocar en Europa, ahí lo normal era que todo el mundo filme su video. O sea que tengo un montón de material de videos de Alemania, con gente bailando el chamamé, gente haciendo trencitos, etc.

A partir del 92 empiezo a tener videos como los actuales. Se hace el de “Los salieris de Charly”, que es en realidad mi primer video clip y por suerte fue un tema muy aplaudido. Hicimos un demo del video ideado con todas las cosas que yo tenía. Lo pasé en una convención de EMI y la gente se paró para aplaudir. Fue muy importante realmente. Que suerte me dije, porque ya creía que nunca en mi vida iba a hacer un video clip. Parecía que hacer un video clip era para rockeros y pibes. ¿No viste que Serrat nunca hace un video clip? El único que hizo fue este último, en el que aparece Carlos Núñez.

Dije, bueno me liberé de otra: tengo mi clip. A partir de eso le tomé el gusto al tema e hice video clips de un montón de temas: de “Cinco siglos igual”, de “El fantasma de Canterville”, de “Pensar en nada” y varios temas filmados en las salinas de Jujuy.

SAM: – ¡Esos están muy buenos!

LG: – Son maravillosos, porque aparezco solo yo y las salinas con toda esa imagen de inmensidad. Después hice el video de “Los Orozco”, el de “El imbécil” y dos videos más que son, otra versión de “El imbécil” y de “Alas de Tango”, que hizo el director de cine Mario Sábato.

SAM: – Volviendo a tus actuales proyectos ¿Nos amplias un poco más el tema?

LG: – Bueno, después de sacar estos discos me dieron muchas ganas de hacer un unipersonal. Un recital yo sólo en el escenario -de una hora y media-, y mostrar filmado todo lo que no se puede hablar en dos pantallas. Una especie de libro parecido al que yo hice, que se llama “Crónica de un sueño”. Bueno, una especie de libro, con fotos y que se yo… Algo bien armado, por ejemplo hacer una canción. Ponele “María del Campo”, en la que hay una referencia al campo y a la época en que yo era chico, y en las imágenes mostrar como fui creciendo e ir mostrando con quienes estuve tocando. Porque tengo todo, o casi todo, guardado. Y de lo que no tengo video, tengo fotos. Así que tengo pensado hacer eso, y eso sería muy bueno. En esa línea de trabajo estoy por hacer algo con la Universidad de Lomas de Zamora, que me ha invitado y me facilitaría la maquinaria para hacerlo. Sería juntarse con unas ocho horas de corrido de video de toda mi trayectoria.

SAM: – Tengo escuchado por ahí, que tenías un proyecto similar a Ushuaia a la Quiaca, pero de toda Latinoamérica.

LG: – Mirá, yo tengo ese proyecto en vista y si bien puedo llegar a realizarlo, porque me conocen en toda Latinoamérica e inclusive soy medianamente conocido o amigo de los cantantes con quienes podría estar grabando, y podría entablar contacto con otros cantantes desconocidos, porque a su vez esos mismos cantantes conocidos, me darían la data para grabar música que no es conocida, ya sea peruana, venezolana, etc., existe el impedimento de que se necesita mucho respaldo económico para hacerlo. Eso es lo que hace Peter Gabriel. Él lo puede hacer porque vendió 8 millones de discos, ganó mucha plata y se hizo un estudio de grabación. Entonces él rescata música de diferentes lugares del mundo y la edita por su propio sello. A mi me encantaría poder hacer eso, pero yo vivo en la Argentina, soy León Gieco.

Pero tengo una idea que es más factible. Podríamos juntarnos con Mercedes Sosa y Víctor Heredia y preparar un show juntos. Parecido al de los españoles -Ana Belén, Victor Manuel, Serrat y Miguel Ríos-, pero de Latinoamérica. Armar un show juntos, salir a tocar por Latinoamérica y llevar un estudio de grabación móvil para poder invitar a diferentes cantantes de diferentes países Latinoamericanos, para después sacar un disco cuádruple, en el que se muestre de alguna forma, lo que se llamó la nueva canción Latinoamericana que está totalmente olvidada y a la que le pasó un arado por encima; en realidad más que un arado, un tren menemista y de Clinton. Fue muy importante la nueva canción latinoamericana, surgida de movimientos como los que hubo en Perú, en Ecuador, la Nueva Canción en Uruguay, la Canción de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, etc. Es más, aquí en la Argentina hubo una de las primeras manifestaciones que casi coincidió en el tiempo con la Canción de los cubanos. Se creó en Mendoza, donde se firmó un manifiesto hecho por Tejada Gómez. Fue la aparición de una nueva canción folclórica que era contestataria, una canción donde se empezaba hablar de lo que estaba pasando. Se la veían venir… Tejada Gómez, Tito Francia, quien es cantado por Mercedes Sosa, y todo un grupo de gente. Tan es así, que el año pasado participé en la conmemoración de los 30 años de la firma de ese manifiesto. Hicimos un concierto en el que actuó la gente que queda de esa época. Desgraciadamente Tejada Gómez falleció. Él era uno de los motores principales. Pero fuimos con Mercedes Sosa y Víctor Heredia a cantar, a conmemorar los 30 años de la creación de esa nueva canción latinoamericana, en donde Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, aunque más Silvio, reconocieron que ellos se sintieron influidos por ese movimiento para su nueva canción.

SAM: – Que paradójico, ellos desde Cuba sentían la influencia de lo que pasaba aquí y nosotros no estábamos ni enterados.

LG: – Claro, ellos lo conocían, porque vos a lo mejor, conocías a Silvio Rodríguez en el año 70 y no se conocía en todo el resto del país porque estaba prohibido. Vos te acordarás de cuando se pasaban los casetes de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés por debajo de la mesa o en las facultades. Yo conocí a Silvio Rodríguez en ese año 70, cuando llegué acá y dije esto es maravilloso. ¿Qué es esto? Claro, en ese mismo momento se estaba engendrando ese movimiento en Mendoza. Todo eso, más de 25 años, de canciones que eran un manifiesto hecho por gente que era más bien de izquierda, y con las canciones criticando aquello que ahora mismo tenemos a la vista. En toda lucha se gana y se pierde, y me parece que en esta lucha hemos perdido, o mejor dicho, hemos ganado un montón y hemos perdido otro montón.

SAM: – Pero aún estamos lejos del empate.

LG: – Lo que sea, pero en estos momentos a la realidad latinoamericana le vendría más bien una canción como “Cinco siglos igual”. Una de las cosas que hemos ganado es que los manifiestos se hicieran a través de las canciones, y las canciones nunca se pierden. Por eso tengo la idea -estamos por reunirnos en estos días-, de convencer a Víctor Heredia y Mercedes Sosa, de armar un grupo con nuestros músicos, salir a tocar por Latinoamérica y empezar a llamar a la gente que hizo siempre la nueva canción Latinoamericana y poder concretar así un disco cuádruple. Me gustaría que estuvieran, Chico Buarque, Gilberto Gil, Tania Libertad, Chávez de México, Milton Nascimento, Isabel Parra en Chile, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Sería bárbaro grabar, porque Mercedes sería la unificadora. O sea que la idea la tengo, pero no para hacerla yo solo. Si mañana apareciera una fundación y me dice: León te damos un millón de pesos, andá a trabajar, yo salgo corriendo. Pero recién ahora estoy pensando como vamos a hacer para autofinanciar lo que me falta para Ushuaia a la Quiaca.

SAM: – Esta idea que proponés, de emular el trabajo de los cantantes españoles, demuestra que cuando se copia lo bueno que han hecho otros y se lo hace con honestidad y sin perder la esencia propia, el producto puede ser tan bueno o mejor que el copiado …

LG: – Exacto. Mirá, en “De Ushuaia a la Quiaca”, empezamos a hacer ese proyecto que era financiado por Music Hall. En un momento el dueño nos cortó los víveres y nos quedamos empujando el micro en el Valle de la Luna, sin un sandwich y sin nafta para seguir. Lo tuvimos que empujar 15 kilómetros para poder cargarle nafta. Fue un desastre tipo “La película del rey”. Pero de todos modos, en toda lucha se gana y se pierde ¿Qué ganamos? Trajimos un material que es muy valioso, que recién ahora va a salir por Página 12, van a ser 4 discos y un video. La gente por 32 Pesos va a poder tener todo ese material en su casa.

De todos modos ese material ya tiene 12 años, y me faltan un montón de provincias. Creo que para seguir haciéndolo, la mejor forma es no depender de nadie. O me consigo una fundación europea -donde cuando te dicen sí, es si y cuando te dicen no, es no-, o me la autofinancio, porque apoyo de aquí no quiero más. Es más, también tengo ideado como autofinanciarlo. Compramos un micro, lo hacemos casa y nos convertimos en trashumantes. En ese micro pondría aparatos chicos para editar y compaginar música. Tendría un equipo de voces y trabajaría con tres o cuatro personas. Tendríamos camas, living, televisor, como tenemos cuando salimos a tocar. Nosotros viajamos en un micro así, lo que pasa es que en este caso no sería para tocar, sino para grabar y filmar. Cuando haga falta plata, para comprar videos, para pagar a los artistas, para comer, para pagar un hotel para bañarte ¿Qué hacemos? Voy a la intendencia del pueblo en que estamos y le digo al intendente: estoy haciendo de Ushuaia a la Quiaca, necesito su ayuda. Seguro que el tipo que me va a decir: plata no tengo. No necesito plata, deme el teatro y no me cobre los impuestos. Voy al teatro, hago un show unipersonal, que sería el show que ya estoy creando, levanto dos lucas o tres (2 o 3 mil pesos) y sigo. Entonces que hago, voy comprando por las provincias los disketes, casetes, y voy contratando gente a la que por supuesto nosotros le pagamos. A toda la gente con la que grabamos “De Ushuaia a la Quiaca”, se le pagó, todo el mundo cobró como a un músico, entendés. Era un trabajo para ellos. Entonces esa es la idea, seguir “De Ushuaia a la Quiaca”. Y ahora que existe la posibilidad de llevar una computadora, que la ponemos a una línea telefónica y nos manejamos con e-mail para todos lados. Confío en que será un éxito bárbaro, tanto que cuando se me rompa el micro me lo van a arreglar gratis. Y tanto que, estoy seguro, cuando vengan un par de periodistas alemanes copados, o suizos, van a decir, quiero ir a ver lo que hace este tipo por el interior. Tengo hasta los temas personales planeados. ¿Qué va a pasar con las familias de los que estaremos trabajando en el interior? Está el avión. Cuando mi mujer quiera venir a ser un trashumante, la voy a estar esperando en el aeropuerto de Mendoza y la estaré despidiendo en el aeropuerto de Neuquén. Y cuando yo quiera venir para acá haremos igual.

Además nos vamos a llevar en el micro un par de motos. ¿Por qué? Si se descompone el micro, salís con la moto y te vas al primer pueblo para remolcarlo. Por ahí, tenés que ir a filmar o grabar a un lugar de montaña, dejás el micro estacionado en un lugar y te manejás con la moto. Le ponés un carrito atrás en el que cargás todo -monitores, parlantes-, todo lo que necesitás. Un trabajo en donde inclusive daría para decir vamos a parar en un lugar lindo, hacemos un asadito y compaginamos. Dejamos todo listo para venir a Buenos Aires y tener todo preparado e incluso, en los ratos en que uno esta libre, estar componiendo un par de discos para venir a negociar aquí en Buenos Aires. Más o menos como hace un tipo al cual tuve la suerte de conocer, que se llama J.J. Cale -maestro de Mark Knopfler y de Eric Clapton-, famoso por su tema “Cocaine”. Ese tipo es un trashumante, vive en un micro, compone, va en un micro a todos lados, llega al hotel va a tocar y se va otra vez. A la vez compone y cuando regresa del viaje, estaciona el micro en el estacionamiento de la compañía grabadora, graba, le dan la plata la pone en un banco y sigue… (se rie).

SAM: – Vemos que le has dado vuelta al tema desde varios puntos de vista…

LG: – Desde el año 85. ¿Sabés por qué? Porque me pregunté ¿Por qué tenemos que depender de la gente de una compañía grabadora que está en otra cosa? No saben nada loco. ¡No saben nada! Las compañías grabadoras están en Buenos Aires y su gente también. Yo la otra vez fui a Tilcara, al festival de Verano de Tilcara, fue maravilloso. Yo nunca cobro en Tilcara.

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SAM: – Tenés una calle con tu nombre…

LG: – ¿Cómo sabés?

SAM: – Cuando nos diste los datos de tu página de Internet, la consulté. . .

LG: – ¿Ah, ahí dice que tengo la calle…?

SAM: – Hasta está la foto … (Risas)

LG: – Bueno loco me voy a Tilcara. Yo no puedo cobrarle a esa gente, es un lugar muy pobre ¿Qué voy a cobrar? Para mi es un honor ir a tocar. La cosa empezó así, yo iba a hacer la música de la película de Salvador Mazza que hizo Stagnaro -”Casas de fuego”-. Stagnaro se enamoró de mi música y en un momento me dijo: la música de tu disco “Mensajes del alma” es la música para mi película. Yo le dije, yo te puedo hacer otra cosa, hagamos un disco como para mostrarle a Peter Gabriel. Al final yo me quedé esperando y llamó a otro tipo, que le hizo una música trascendental. Yo le iba a hacer una música folclórica, yo le iba a hacer una música nuestra, como para mostrarle a Peter Gabriel. También le había propuesto que la avant premier se hiciera en Tilcara, donde está el Hospital Dr. Mazza y contratar un viaje charter para invitados y críticos de Buenos Aires. Le pareció una idea fabulosa, pero después no supe nada más hasta que vi la película en cartel. Entonces la gente de Tilcara me llamó para preguntarme que había pasado con el proyecto y en lugar del avant premier, armamos un recital que fue alucinante. Empezaba con tres bandas de sikuris que bajaban desde las quebradas hasta el escenario, luego se retiraban y ahí empezaba mi parte. Se veían cosas como por ejemplo, las cámaras de eco, la gente hacía así (gira la cabeza para atrás), sonaba el eco, ta-ta ta-ta, y la gente miraba para atrás porque el sonido le venía de atrás, o pasaban cosas como cuando estaba cantando “Cinco siglos igual”, que está hecho para esa gente y empieza a salir la luna por detrás de la montaña, yo estaba cantando (canturrea “…soledad sobre ruinas…”), y veo una aureola blanca detrás de la montaña y me pregunto ¿Qué será esto, viste? Y sigo cantando y a la mitad del tema me digo ¡Es la luna! ¡Y salió la luna, en ese tema! Yo estaba alucinado, parecía algo de película, parecía producido. Lástima no haber tenido el equipo para filmarlo. Yo no lo podía creer. Al día siguiente viene la viuda de Pantoja, un tipo que hacía acuarelas, muy nombrado en el mundo y me regala una acuarela de Pantoja. O sea que todo lo que invertí para ir a tocar a Tilcara sin cobrar un mango, lo recibí de una persona que me regaló una acuarela de Pantoja que es algo que tiene un valor mayor. La última vez que fui a tocar, le dije a la gente de la Municipalidad, yo te cobro para ir a tocar, te cobro un show, pero mi parte yo la voy a donar. Y a quien la donarías me dijo. No se vamos a ver, que se yo… Entonces quedamos así, ¿no? Por ese entonces el tipo se olvidó que yo iba a donar la plata, el intendente que tiene 28 años, es un pibe. Me contrató y pagó. Cobraban como 7 Pesos la entrada.

SAM: – Para ellos es una fortuna…

LG: – No, porque viene mucha gente de Salta y de otros lugares cercanos, de todos lados. Bueno, entonces en un momento dado me dice el intendente, tengo una sorpresa para darte. Me llevan a una calle, me dejan ahí, en la calle León Gieco. Luego me dice: tenemos otra sorpresa y aparecieron bandas de sikuris para tocar, para manifestarse por la calle que yo tenía en Tilcara. Fue muy emocionante.

Ahí estaba el Roli Barrionuevo, por ejemplo, que es un pibe de Santiago del Estero, un pibe que toca chacareras que es maravilloso -ahora estoy preparando la producción de su disco-, y llorando me dice ¿Qué puede saber la gente de la compañía grabadora que estas cosas ocurren?

SAM: – El choque entre la sensibilidad y el negocio.

LG: – Claro, y nosotros somos los que tenemos que saber ese tipo de cosas. De acá sale toda la inspiración le digo. Bueno, viene el intendente y me dice, ahora va la sorpresa. ¿Cómo? Le digo. ¿La sorpresa no era la calle? No, aparte hay otra. ¿Cuál es la sorpresa? Ves este terreno que hay enfrente. Es tuyo, para que el día de mañana te vengas a hacer una casita. O sea, que enfrente del cartel con el nombre de la calle tengo mi terreno. ¡Así que yo en Tilcara soy León Gieco y vivo en León Gieco al 100! ¿Te gustó esa? (risas).

SAM: – Esta muy buena, después dame la receta.

LG: – Bueno, escuchá, con la plata que yo gané y con la de Abraxas, porque yo cuando dono mi plata dono plata de la agencia también, se va a empezar un barrio nuevo en Tilcara, es un lugar espectacular.

Además, la gente de ese barrio quiere hacer un lugar de reunión, para hacer cosas en el barrio, quieren hacer una biblioteca, quieren tener un equipo para hacer música, quieren tener un lugar techado para hacer una fiesta. Como un Club. Sería un lugar techado de 20 por 30 mts. Sale unos 8.000 Pesos hacerlo. Yo junté 4.000, así que eso ya lo tienen en el banco para empezar la obra. Que además está en el barrio donde yo viviría (risas)

SAM: – Cambiando de tema. ¿Esperabas recibir los recientes premios Carlos Gardel 1999 y qué significan para vos?

LG: – Mirá el premio, en realidad ya existía. No se llamaba Carlos Gardel, se llamaba ACE. Lo hacía la prensa. Al suspenderse, al quedar trunca la posibilidad de que la prensa siga dando los premios ACE ¿No sé por qué? Porque los daba la prensa, la prensa no comprada, la prensa desinteresada, porque estaban todos. Se reunían en un lugar y empezaban a votar por los artistas. Era muy importante porque la relación que hay entre los artistas y la prensa es muy íntima. Uno casi no vive sin el otro. Yo tuve la suerte de ganar dos premios ACE, con el disco “Mensajes del Alma”. Gané por mejor disco y por mejor video, por el de “Los Salieris de Charly”. Luego se hicieron dos ediciones más y ahora vienen estos premios, para hacer un premio tipo GRAMMY, que era lo que hacían los premios ACE. Ahora se invita a votar -además de los periodistas-, a los productores, a la gente de las compañías grabadoras, amigos, gente que está en todos los ambientes de la música. Así que crearon estos premios y tuvieron la gran idea de llamarlos Carlos Gardel y el acierto de entregar una estatuilla ideada por (Hermenegildo) Sabat. Si bien hace bastante que no hago un disco, los discos votados eran del año pasado, en el que uno de los discos que más se vendió fue “Orozco”, y uno de los videos mejores hechos fue el de “Ojo con los Orozco”, que tuvo mucha repercusión, porque a la gente le llamó la atención todos los actores que había en el. Estuve ternado en 3 o 4 rubros y gané el de mejor video y el de mejor artista de rock. En este rubro competí con Charly, por lo que considero que he superado un montón de cosas para ganarle a Charly, porque vos sabés lo que para mi significa Charly.

SAM: – Después de tu intervención como artista invitado en el concierto de Carlos Nuñez del año pasado en el teatros Astral de Buenos Aires, te vemos grabando un disco con influencia de música celta.

LG: – Ojalá, Dios te oiga. Vos sabés que tengo una amiga que es Gabriela, que grabó dos discos impresionantes en los Estados Unidos, dos discos que te morís. Son tan buenos que le digo: ¿Y ahora con quien vas a tocar? Con quien va a tocar después de grabar con esos tipos. Bueno. Fue a verme la vez que toqué con Carlos Núñez y después me dijo, es la vez que más me gustó algo tuyo. Afortunadamente, me están llamando otra vez para tocar con Carlos, por lo cual estoy pensando en preparar un par de temas para pasarle, a ver si los tocamos.

SAM:  – ¿Qué temas serían?

LG: – Uno de los temas sería “Chacareros de dragones” que hago con el charango, que se podría arreglar con unos violines super celtas. Bueno, la violinista que trae Carlos también toca el violín doble cuerda que se emplea en la música celta. Así que bueno, tengo ese, y tengo “Río y mar” que esta preparado para slide guitar, también para proponérselo. Es un tema lindo para acompañar también con teclados. Esperemos que nos salga bien.

Aquí, horas antes de que se suba al escenario del Teatro Coliseo, para acompañar nuevamente a Carlos Nuñez, nos despedimos de León, sumando a la admiración que profesábamos por el artista honesto y por el hombre incansable, que nunca baja los brazos ante la dificultad y que siempre está dispuesto a darle pelea a lo que considere injusto, la que ahora sentimos por quien nos recibió, sin conocernos, como a viejos amigos y quien mientras era objeto de un interrogatorio periodístico, nos contestó con afecto, y le decimos, usando sus mismas palabras: “Ojalá, Dios te oiga” y le facilite el camino para que pueda llevar adelante esos proyectos de los que nos habló, que son cultural y socialmente mucho más importantes de lo que a simple vista parecen.

León Gieco por Claudio Javier Perez

León Gieco por Claudio Javier Perez

Página personal de León Gieco realizado por Luis Jahn.
http://www.gieco.com/

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