Gaudí y la lucha del lenguaje propio. Una muestra en Buenos Aires.

Antoni Gaudi i ConetMuy difícilmente exista otra persona capaz de plasmar tan contundentemente el alma, el arte, el sentir de un pueblo como lo es catalán y que representara tan fielmente la estética de una ciudad como Barcelona, tal como lo hizo el arquitecto Antoni Gaudí. Sitio al margen visitó una muestra retrospectiva que se hizo de su obra en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires.

Buenos Aires fue testigo de una muestra que se desarrolló en el ámbito del Centro Cultural Borges, donde la obra del genial arquitecto catalán, Antoni Gaudi, fue exhibida a modo de retrospectiva de su magnífica y prolífica producción. Por ello Sitio al margen asistió a dicha exposición y ha considerado que el recuerdo y la mirada hacia la posición artística y arquitectónica de Gaudí bien merecía la apertura de nuestra sección arquitectura.

Antoni Gaudi i ConetAntoni Gaudi i Conet nació en Reus (Cataluña), el día 25 de junio de 1852. Fue en su propio pueblo natal donde realizó sus primeros estudios junto a los Padres Escolapios para continuarlos desde 1863 hasta 1873 en la Facultad de Ciencias de Barcelona. Ese último año empezó a cursar en la Escuela Provincial de Arquitectura de la Ciudad Condal y fue finalmente en 1878 que corona su graduación de arquitecto.

Toda la vida de este magnífico creador estuvo marcada por la insistente búsqueda de un lenguaje propio de su época y que respondiera a la realidad del fuerte impulso de la cultura, arte e idiosincracia particular de una ciudad como Barcelona. Fue Cataluña, cuya burguesía ya había iniciado un fuerte crecimiento y expansión económica de la mano de un florecimiento de su industria y comercio, un marco ideal para que surgieran los movimientos culturales que marcarían una distinción respecto del resto de España. Un Estado idealizado en lo autonómico, en lo liberal y abierto al mundo, fue el paradigma de una clase social y política que iba surgiendo dentro de las comunidades hispánicas donde la sobrevaloración de ese estado burgués ideal se iba a enfrentar con otros valores de carácter social donde los marginados y excluidos del sistema tomaban mayor presencia. Esta última corriente es la que iría a desembocar, décadas más tarde, en la obra de Picasso…

En ese marco, Gaudí llevó adelante una actividad individual que ha sido muy difícil de catalogar dentro de las dos corrientes que iban diferenciándose paulatinamente. Su obra se vislumbró como emblemática de los sectores mas beneficiados de entonces pero no es posible olvidarse de su trabajo puesto en escena en los proyectos urbanos del actual Parque Güell o la Cooperativa Obrera Mataronense, entre otros.

Farolas en Barcelona:: Sus inicios

En general, sus biógrafos han coincidido respecto de las condiciones poco brillantes de Gaudí como estudiante de arquitectura. Sin embargo, siendo aun alumno, comenzó a trabajar en el estudio del arquitecto Josep Fontseré donde participa de uno de las obras mas emblemáticas de la ciudad de Barcelona, como lo era el Parc de la Ciutadella.

Poco después, al iniciar su actividad independiente, se le encomendaron los diseños de las farolas de la Plaza Real y de la Muralla del Mar. Por ese entonces, Gaudí llevó adelante el proyecto para la Cooperativa Obrera Mataronense, un conjunto edilicio que comprendían unas treinta viviendas, un edificio de carácter social con salones de actos y la correspondiente fábrica. Es esta última donde exhibió una interesante propuesta edilicia ya que resolvía con piezas modulares rectas de madera y roblonadas entre si, la estructura global parabólica.

Templo Sagrada FamiliaFue a partir de entónces, que inició un período muy fructífero en su producción creativa en donde la búsqueda de una identidad estética mostró a un Gaudí haciendo uso de todas las herramientas estilísticas clásicas en fuerte tensión con su propio lenguaje ecléctico. Su constante referencia a los escritos de Violet Le Duc, lo colocaron en posición de recrear valores arquitectónicos del goticismo, sin embargo Gaudí no dejó de incursionar en las fuentes de la arquitectura musulmana e inclusive barroca. Proyectos como la Casa Vicens, el Palau Güell (quizás la mas característica de este primer período), la casa Calvet y la Torre Bellesguard (todos en Cataluña), y los únicos realizados fuera de en ella en toda su vida, como la villa El Capricho en Santander, el Palacio Episcopal en Astorga y el edificio de viviendas conocido como la Casa de los Botines, muestran esa posición fluctuante pero siempre en dirección a una afirmación de una identidad y lenguaje propio a su personalidad y su pertenencia nacional respecto de Cataluña.

En este marco, no fue ajeno en absoluto la fuerte amistad del arquitecto con quien fuera durante toda su vida su protector y mecenas, don Eusebi Güell Bacigalupi, en cuya casa se compartieron las tertulias con intelectuales y la discusión sobre Ruskin, la lectura de Violet Le Duc y la música de Wagner.

Sagrada Familia de BarcelonaFue en esta primera etapa donde a Gaudí se le hizo el encargo de la obra mas emblemática y que lo acompañaría para el resto de toda su vida: el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia. El inicio de este edificio estuvo primeramente a cargo del arquitecto Francisco de Paula del Villar, quien por razones técnicas derivó a Joan Martorell y éste, por discrepar con el proyecto final aprobado, encargó a Gaudí su puesta en marcha. De esta forma tan llamativa, donde dos arquitectos declinaron en la realización de esta iglesia, Gaudí llevaría adelante una de las obras por la cual sería reconocido en todo el mundo. Es esta obra donde toda la evolución en la búsqueda de ese lenguaje se pone en evidencia y describe la mejor síntesis del arquitecto y artista, a tal punto que podemos afirmar que la Sagrada Familia fue en si mismo toda una tercera etapa, yuxstapuesta a su obra descripta en esta primera etapa y que seguiría en adelante.

:: Segunda etapa

Parque GüellEl inicio del siglo XX encontró a Gaudí haciendo un fuerte cambio con lo realizado hasta ese entonces. Cerca de Barcelona, realiza una obra de poca importancia como lo fue la entrada y paramentos externos de la Finca Miralles, pero allí muestra a un Gaudí rompiendo absolutamente con los cánones decimonónicos que había marcado su creación. La sinusoide aplicada a los límites de los elementos pétreos que componen el muro perimetral, ya indicaban un cambio de actitud, arriesgado y efectivo, indicando la madurez en su obra.

Comenzaron desde entonces una serie de trabajos de un fuerte carácter emblemático y que determinarían la talla de Gaudí como un exponente de la modernidad en tanto los valores académicos establecidos eran dejados de lado en pos de atrevidas formas espaciales y estructurales.

Parque GüellEn el Park Güell, Gaudí ponía en evidencia sus inquietudes por los valores arquitectónicos y estéticos, de carácter libre y de una fuerza cromática admirable, confrontados con la resolución de una problemática urbana y funcional específica. El resultado práctico de este parque pareció mostrar un fracaso ya que ninguna parcela fue vendida (se dice que por la lejanía que entonces tenía el predio del centro urbano de Barcelona), pero fue aquí donde se puede ver una efectiva solución en la distribución de las áreas de servicios y viviendas que marcarían toda una forma de resolver la temática urbana. La idea de una ciudad jardín para Gaudí fue una evidente respuesta a ese desafío, a pesar de su resultado…

La tremenda fuerza expresiva se hizo patente en las magníficas obras de la Casa Batlló, donde solo “el milagro” parece sostener la parte superior de la fachada, contenida por columnas que parecen haberse derretido y articulado naturalmente, o la Casa Milá, con su inquietante fachada cargada de sinusoides, de características casi exasperantes, o la Cripta de la Colonia Güell, entre otras.

Esta última obra, de cuyo proyecto completo solo se construyó la cripta, fue un intento mayúsculo por superar con soluciones constructivas mas atrevidas los conceptos góticos de la espacialidad, buscando simplificar en ese marco el exceso de contrafuertes y columnas, reemplazando todo por una estructura globalizadora.

Casa MiláEs en este período en que Gaudí se exhibió en toda su dimensión, tan catalán como universal, tan general como particular. La resolución de fachadas tan atrevidamente sinusoidales, donde el juego de luces y sombras dan carácter a todo un edificio en general, se ve complementado con el fino trabajo de resolución de detalles tales como picaportes, pasamanos o equipamiento mobiliario.

Es hacia 1914, cuando sucede la muerte de su amigo, el arquitecto Francesc Berenguer Mestres y, cuatro años mas tarde, su protector, don Eusebi Güell, que marcarían inevitablemente el resto de su existencia. Gaudí, como una dramática síntesis de toda su vida, decide volcar toda su actividad en el templo de la Sagrada Familia, a tal punto que traslada su vivienda a una habitación taller al pié de su edificio, conviviendo y confundiendo toda su obra y su actividad en un mismo elemento creativo, de carácter emblemático, tanto para él como para la ciudad donde desarrolló toda su producción. Se empeña entonces en continuar con una obra a la que ponía toda la atención pero que, evidentemente, resultaba de un elevado costo tanto de recursos materiales como económicos. Él mismo, en persona, se encargó de cada detalle sin importar lo minucioso que representaba. Llegó incluso a realizar la tarea de conseguir los fondos para la continuación de una obra a la que, la misma ciudad de Barcelona ya resultaba dificil de costear y en un ambiente que ya se perfilaba de fuerte tensión social.

Finca MirallesUn 7 de junio de 1926, cuando sus pensamientos estaban quizás inmersos en la resolución de la Capilla de la Asunción de la Virgen de su eterno templo barcelonés, un tranvía lo atropelló en la esquina de la Gran Vía de las Corts Catalanas y Bailén, cuya consecuencia será la muerte del arquitecto tres días mas tarde, en el Hospital de Santa Cruz. Sus restos, como no podía ser de otra manera, terminaron enterrados bajo las losas de la cripta del Templo Expiatoria de la Sagrada Familia.

:: Su legado

La muerte de este genial creador fue contemporánea a la instalación de la escuela racionalista de arquitectura Bauhaus, en Dessau, de Walter Gropius. Hacia la misma época se iniciaban las tareas del C.I.A.M. y Le Corbusier desarrollaba su arquitectura dentro de un marco modernista inconfundible y realmente novedoso. Toda esta nueva concepción arquitectónica estaba en confrontación directa con la obra de Gaudí, a quien se lo consideró como excesivo o exponente de un “barroquismo” fuera de tiempo y contexto.

La obra de Gaudi, que hasta entonces solo había sido reconocida por sus pares dentro de España en el Congreso de Arquitectos de 1922 y fuera de ella en la Societe Nationale de Beaux Arts de París en 1910, pasó prácticamente al olvido y al ostracismo.

Casa MilaEn 1952, a raíz de una exposición retrospectiva de su obra, se inicia una tarea de revalorización de su personalidad y su creación. A partir de entonces, mucho se ha escrito, incluso construido: su inacabado templo de la Sagrada Familia ha reiniciado bajo otras formas que, para muchos, no responderían a la sintaxis y lenguaje fomal de Gaudi. Discrepo con ellos. Seguramente, si le hubiere prodigado la Naturaleza (de la cual extrajo tantas imágenes y formas) una vida que llegara hasta nuestros días, ese mismo templo hubiese tenido un lenguaje tan diverso y variado como lo era el de este eterno catalán a la hora de una búsqueda de un mensaje absolutamente propio e inimitable.

Como corolario, basta recordar las palabras de Cristian Norberg Schulz respecto de la Capilla de Notre Dame Du Haut en Ronchamps, del genial arquitecto Le Corbusier: “La publicación, en 1953, del proyecto fue una desconcertante sorpresa para la mayor parte de los adherentes al movimiento moderno. Imprevistamente reaparecían todas las formas ´prohibidas´: la masa plástica, los nichos en las paredes, la curva expresiva y el interior en forma de gruta. Pero los que en 1955 visitaron la iglesia terminada, desmintieron sus anteriores aprensiones y reconocieron que estaban ante una nueva dimensión de la arquitectura moderna”. Términos que insólitamente se podrían aplicar a la obra de Antoni Gaudí medio siglo antes, a pesar de las diferencias entre ambas obras y autores.

Antoni Gaudi i Conet:: Bibliografía

  • “Antoni Gaudi”, de la colección Obras y Proyectos por Xavier Güell. Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1990.
  • “Arquitectura Contemporánea”, por Alfredo Tafuri y Francesco Dal Co. Editorial Aguilar, España, 1978.
  • “Gaudí”, por Salvador Tarragó. Editorial Escudo de Oro, España, 1980.
  • “Antoni Gaudí”, catálogo de la exposición realizada en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, Argentina, 1999.
  • “Barcelona, la ciudad y las obras de Gaudí”, de la Editorial Bonechi, Italia, 1987.
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