Los días más dramáticos de una historia inconclusa

Los dias más dramaticos de una historia inconclusaCon motivo del quinto aniversario de la instauración del denominado “corralito financiero” y la posterior renuncia del ministro de economía, Domingo Cavallo, y del presidente Fernando De la Rua, Sitio al Margen presenta un artículo de nuestro columnista José Alfredo Nogueira en donde explica el proceso económico y político de los acontecimientos que convulsionaron la República Argentina en el epílogo del año 2001. Recordamos que el mismo autor ha publicado en Sitio al Margen un artículo titulado “Breve historia del tipo de cambio”

Los hechos políticos

Mediante un decreto de necesidad y urgencia firmado el viernes 30 de noviembre de 2001 por el presidente Fernando de la Rúa, el Gobierno estableció importantes modificaciones a los movimientos de fondos y a las operaciones financieras. La de mayor impacto entre los consumidores establecía que no se podían retirar de los bancos más de 250 pesos o dólares por semana por persona y por banco. Para el resto de los compromisos de pago había que hacerlo con cheques, tarjetas de débito o de crédito, o mediante el uso de cheques de cancelación bancaria. Además, no se otorgarían nuevos préstamos en pesos, sino que sólo se lo podría hacer en dólares. Los créditos vigentes podían convertirse a dólares al tipo de cambio 1 a 1. Respecto de los plazos fijos, a su vencimiento podían renovarse en pesos o en dólares, pero la tasa de interés en pesos no podía ser superior a la que se pagaba en dólares.

Pero el 6 de Diciembre se autorizó a retirar hasta 1000 pesos de las cajas de ahorro en una sola operación, y de este modo quedó sin efecto la norma que establecía extraer hasta 250 pesos por semana. A sólo tres días de las medidas ideadas para bancarizar de manera compulsiva a la población, blanquear la economía, pero, fundamentalmente, detener la fuga de depósitos, el ministro Domingo Cavallo anunció una serie de modificaciones que flexibilizaban esas rígidas disposiciones.

El anuncio oficial del Fondo Monetario Internacional (FMI) de que por el momento no haría el desembolso de los 1264 millones de dólares que estaban previstos para ese mes, decidió al ministro de Economía a viajar rápidamente Washington. Precisamente ese mismo día, en una reunión de gabinete, el presidente De la Rúa reprendió públicamente, por primera vez desde que lo designara, a su ministro de Economía. “Domingo: si vas a Washington, que sea a construir puentes de diálogo, a buscar un acuerdo, no a confrontar”, le advirtió el jefe del Estado a Cavallo, según confirmaron a LA NACION cinco de los trece funcionarios que presenciaron el reto.

La Nacion de Buenos AiresPero el lunes 17, por primera vez públicamente, el Fondo Monetario Internacional cuestionó la política económica de la Argentina, al sostener que la combinación de déficit fiscal, deuda pública y régimen de tipo de cambio fijo “no es sostenible”. De todos modos, reconoció que el Gobierno era consciente de esos problemas y que trabajaba para solucionarlos.

El martes 18 se vivió una jornada cargada de violencia, en la que los saqueos, los piquetes y los desbordes sociales se multiplicaron en todo el país y provocaron seis muertos y, por lo menos, 108 heridos y 328 detenidos. Por tal motivo el Gobierno decretó el estado de sitio por 30 días en todo el territorio argentino y el ministro de Economía, Domingo Cavallo, renunció a su cargo.

El presidente Fernando de la Rúa convocó al Consejo de Seguridad para las 15 del miércoles 19, suspendiendo su previsto viaje a Montevideo para participar en la cumbre de presidentes del MERCOSUR, y en un discurso que brindó poco antes de las 23 de ese mismo día dijo que el estado de sitio se decidió “para asegurar la ley y el orden y terminar con los incidentes de las últimas horas”. Acusó luego a “grupos enemigos del orden y de la República” y dijo que “hay que distinguir a los necesitados de los violentos que se aprovechan de sus penurias”.

Diario La Nacion y la renuncia de De la RuaPresionado y sin apoyo político, en el día de mayor violencia social en el país desde el regreso de la democracia, Fernando de la Rúa renunció el jueves 20 a la presidencia de la Nación., quedando en ejercicio del poder el presidente provisional del Senado, el justicialista Ramón Puerta. La Asamblea Legislativa, convocada para el día siguiente, a las 11, debía decidir en forma urgente la sucesión. Puerta aparecía como el principal candidato para manejar la transición y, en marzo, convocar a elecciones presidenciales. En principio asumiría interinamente por 48 horas, pero todo parecía indicar que sería confirmado por la mayoría de los legisladores ese fin de semana.

El Banco Central dispuso feriado bancario y cambiario para el viernes 21 de Diciembre, con operaciones restringidas para el pago de haberes y a jubilados y pensionados. Ese día la Asamblea Legislativa aceptó la renuncia de De la Rúa. Inmediatamente, el presidente provisional del Senado, Ramón Puerta, fue proclamado jefe del Estado por 48 horas, como lo preveía la ley de acefalía. El legislador peronista de Misiones, se negó más tarde a continuar en el cargo y, tal como lo determina la mencionada ley, se convocó a una nueva Asamblea Legislativa para designar a quien conduciría la transición. Pero el justicialismo no logró imponer la designación de Adolfo Rodríguez Saá como presidente interino por 60 días al fracasar en su intento por obtener apoyo suficiente para lograr, junto con la designación presidencial, la aprobación de la ley de lemas para las futuras elecciones generales.

Diario La Nacion y la asuncion de Rodriguez SaaFinalmente, el sábado 22 Adolfo Rodríguez Saá se convirtió en presidente de la Nación, luego de que el Partido Justicialista impusiera su candidatura por 169 votos contra 138 de los partidos de oposición. La votación estableció también que se convocaría para el 3 de marzo a las elecciones en que se elegirá, con el sistema de lemas y sublemas, al presidente que completará el mandato interrumpido del renunciado Fernando de la Rúa.

En caso de que ninguna fórmula obtuviera la mayoría necesaria, habría un ballottage el 17 de Marzo, y quien ganara asumiría, a más tardar, el 5 de Abril. Al tomar posesión de su cargo y frente a la Asamblea Legislativa, en el Congreso, Rodríguez Saá anunció que se suspendía el pago de la deuda externa, que mantenía el plan de convertibilidad, aunque crearía una tercera moneda, y prometió atender la crisis social que vivía el país.

Sin embargo, la crisis política no termina sino que se agrava y culmina el sábado 29, cuando Adolfo Rodríguez Saá presenta su renuncia, a una semana de haber sido designado por la Asamblea Legislativa. El fundamento de su dimisión fue el no haber encontrado apoyo entre los gobernadores de su partido, siendo reemplazado, hasta que los legisladores nombraran a su sucesor, por el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, porque también había renunciado el presidente provisional del Senado, Ramón Puerta.

“Con la renuncia indeclinable de Adolfo Rodríguez Saá a la presidencia de la Nación, apenas siete días después de asumir el cargo en forma interina, se ha cerrado otro agónico capítulo de la profunda crisis política de nuestro país”. Así comenzaba el editorial del diario la Nación del primer día de 2002, cuando el senador justicialista Eduardo Duhalde era proclamado por la Asamblea Legislativa presidente de la Nación por 262 votos en favor, 21 en contra y 18 abstenciones, con mandato hasta diciembre de 2003.

Diario La Nacion y la asuncion de Eduardo DuhaldeTras asumir y confirmar que completaría el plazo constitucional de Fernando de la Rúa, Duhalde se comprometió a respetar la moneda en la cual los argentinos tenían depositado su dinero en los bancos.

En la medianoche del sábado 5 de Enero la Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de ley de emergencia pública y de reforma del régimen cambiario que derogaba la Ley de Convertibilidad y facultaba al Poder Ejecutivo para fijar el tipo de cambio del peso contra el dólar. La iniciativa, que concedía poderes extraordinarios al presidente Eduardo Duhalde, contó con el apoyo de casi todo el bloque del PJ, de la UCR y de la mitad del Frepaso, y fue convertida en la Ley Nº 25.561 al día siguiente por el Senado.
El Gobierno comenzó así con una fuerte devaluación del peso una verdadera maratón de medidas que en dos meses debería incluir un cambio en la política monetaria, un presupuesto con cuentas equilibradas, una nueva renegociación del pago de la deuda externa, un programa de emergencia social y alimentaria y otra ley de coparticipación federal. El ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, enumeró con gran calma todos estos desafíos que tenía por delante el Gobierno luego de “la muerte oficial de la convertibilidad”.

En una conferencia de prensa desarrollada en el Salón Norte, el titular del Palacio de Hacienda ratificó que se había dispuesto fijar en $ 1,40 el valor oficial del dólar para la mayoría de las operaciones de comercio exterior y otro flotante para el resto de la economía. Con la misma tranquilidad con la que describió las medidas, Remes Lenicov consideró que el precio del “dólar libre” no debería alejarse demasiado del oficial porque “hay pocos dólares en circulación, los depósitos están en el corralito y se retiraron muchos dólares el último año” por la brusca caída en las importaciones.

 El miércoles 9 de Enero el Gobierno dispuso congelar la devolución de los plazos fijos hasta enero del año siguiente para los montos de hasta 5.000 dólares, pero esa restricción se extendería hasta septiembre de ese año para las colocaciones mayores de 30.000 dólares. En pesos, los reintegros comenzarían en marzo de 2003 para las imposiciones de hasta 5.000 pesos, y a partir de diciembre para las mayores de 30.000. Se dispuso que durante ese tiempo se pagaría una tasa del 7% anual para los plazos fijos en pesos y del 2% anual para los depósitos en dólares.

El viernes 11 se reabrió el mercado de cambios, poniéndose a prueba el plan económico diseñado por el gobierno de Duhalde para desandar el camino iniciado por la convertibilidad once años atrás. En efecto, de acuerdo con las disposiciones dictadas por el Banco Central el mercado oficial funcionaría de 10 a 15, con un dólar cotizando a $ 1,40 y el libre estará habilitado de 10 a 17, siendo la oferta y la demanda la que decidirá el valor de la divisa estadounidense en el mercado.

De esta forma quedó levantado el feriado bancario y cambiario que rigió en forma ininterrumpida desde el 21 de diciembre de 2001. El Gobierno superó en esa oportunidad su primera prueba financiera de alto riesgo tras la devaluación. En la reaparición de un tipo de cambio doble -el oficial y el libre- tras casi once años de paridad uno a uno entre el peso y el dólar, la divisa norteamericana libre cerró en $ 1,50 para la compra y en $ 1,70 para la venta.

El martes 15 el Banco Central (BCRA) hizo su primera intervención en el mercado de divisas luego de que el dólar libre quebrara la barrera de los 2 pesos por unidad y llegara a cotizarse a $ 2,05 para la venta en algunas casas de cambio de la City. Funcionarios del BCRA confirmaron que la entidad inyectó ese día 8,8 millones de dólares en el mercado libre a $ 1,70 por unidad, lo que provocó una caída inmediata en la cotización de la divisa. El dólar finalmente quedó cotizado a $ 1,75 para la compra y a $ 1,95 para la venta. La suba resultó del 11,4% respecto al cierre del lunes, cuando se cotizó a $ 1,60 y $ 1,75, respectivamente.

La primera fase de la operación del Gobierno para dar una imagen de seriedad ante el mundo se completó el viernes 18 con el anuncio -acordado con los Estados Unidos- de que los ministros Carlos Ruckauf (Relaciones Exteriores) y Jorge Remes Lenicov (Economía) viajarían a Washington antes de fines de ese mes para reunirse con funcionarios del gobierno de George Bush y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Mientras, el presidente Eduardo Duhalde admitía el sábado 19 de Enero que no podría cumplir con su promesa de devolver los ahorros y depósitos bancarios en la moneda en la que fueron pactados porque los dólares “no están”, aunque aseguró que se procuraria “mantener el valor adquisitivo del dinero que la gente dejó” en el sistema financiero.

El lunes 21 el equipo económico aprobó un nuevo paquete de medidas tendientes a consolidar la pesificación de la economía y, como complemento, cerrar vías tentativas para obtener más dólares de las entidades financieras.

Entre otros cambios, el Palacio de Hacienda dispuso flexibilizar las restricciones bancarias mediante la pesificación voluntaria de hasta 5000 dólares trabados en cajas de ahorro, cuentas corrientes o plazos fijos, al cambio oficial de $ 1,40. También se resolvió fijar en 700 pesos mensuales (es decir, el equivalente a 500 dólares al cambio oficial de $ 1,40) como tope para retirar en efectivo de cuentas en moneda extranjera.

La rúbrica de ese agitado primer mes del año fue el “cacerolazo” nacional convocado por pequeñas asociaciones vecinales para protestar contra el corralito bancario, los altos costos de la política y la continuidad de los miembros de la Corte Suprema. Una verdadera multitud participó en la demostración del descontento que se cumplió en paz en más de 100 ciudades de todo el país, aunque pasada la medianoche un grupo de manifestantes causó diversos disturbios y se enfrentó con la policía en el centro de Buenos Aires.

City bancaria de Buenos AiresEl dólar cerraba el primer mes de 2003 a $ 1,85 para la compra y a $ 2,05 para la venta, habiendo vendido el BCRA algo menos de 30 millones de dólares para evitar una mayor subida de la divisa, mientras que las acciones en la Bolsa de Comercio, tras un alza inicial, cerraban con un saldo negativo del 3,31%.

Sin embargo, lo relevante de la última jornada de Enero fue el fenómeno humano que se registró en el microcentro. La City fue un mercado persa posmoderno.

Calor, muchedumbre y dinero en condiciones extremas. Poco después del mediodía, cientos de personas pugnaban por ingresar en las casas de cambio -demorando hasta 4 horas en colas que llegaron a extenderse 200 metros-, los arbolitos ofrecían sus cotizaciones a viva voz y cerraban operaciones por celular y el sol no daba tregua, con un calor agobiante que rozó los 32 grados de sensación térmica.

Todo, en medio del caos vehicular, las cámaras de televisión, los
curiosos, el corte de la calle San Martín frente a la casa central del Banco Provincia por un grupo de obreros que lanzaban petardos y el desinterés de los policías que deambulaban por el microcentro.

Nuevo plan y un solo mercado

Diario La Nacion de Buenos AiresEl domingo 3 de Febrero el Gobierno anunció el programa que pondría en marcha para buscar la reactivación y que contemplaba la pesificación total de la economía, el descongelamiento parcial de los depósitos y la libre flotación del dólar. El plan fue presentado por el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, 48 horas después del fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional el corralito financiero.

Para el lunes 4 y el martes 5 se dispuso un feriado bancario y cambiario y se anunció que a partir del miércoles 6 empezaría a funcionar un mercado único con libre flotación del peso contra el dólar. Hasta ese momento había un tipo de cambio dual: el oficial, de $ 1,40 por dólar, y el libre, que fluctuó entre 1,65 y 2,15 pesos.

Sin embargo, en esta primera etapa sólo quedarían liberadas las operaciones vinculadas con el comercio exterior y la compra y venta de dólares al público, no así las operaciones financieras (como la remisión de utilidades al exterior o el pago de intereses), que estarían sujetas a la previa autorización del Banco Central.

Sin embargo, el miércoles 6 el Banco Central (BCRA) dispuso levantar en forma parcial el feriado bancario que rigió durante los primeros dos días de la semana, suspendiendo para el lunes 11 la reapertura del mercado cambiario.

El viernes 8 de Febrero el presidente Eduardo Duhalde firmó el Decreto 260, que disponía la liberación del tipo de cambio a partir del lunes 11, mientras una nueva resolución del Banco Central ratificaba que solamente se podrían comprar dólares con dinero en efectivo. Pese a todos los pronósticos, tras casi once años de convertibilidad, el Gobierno superó con éxito el tan mentado lunes 11 de Febrero de 2002, la primera jornada del nuevo mercado que fue denominado oficialmente como “Mercado Unico y Libre de Cambios” , con un” tipo de cambio que resultará del libre juego de la oferta y la demanda”, según se estableció mediante la Comunicación A 3471. El cierre del dólar de ese día fue fijado por el Banco de la Nación Argentina en $ 1,90 para la compra y $ 2,10 para la venta, mientras diez días antes, el viernes 1° de ese mes, previo a la sucesión de feriados cambiarios y bancarios, había marcado $ 1,70 y $ 1,80, respectivamente. La cotización de cierre fue considerada, en forma reservada, como un “alivio” por funcionarios del Palacio de Hacienda y el Banco Central, que no tuvo necesidad de intervenir en el mercado. Pero antes de respirar aliviado, el equipo económico encabezado por Jorge Remes Lenicov debió contener sus nervios, porque poco después de la apertura la cotización de la divisa llegó hasta los $ 2,50 para la venta, mostrando indicios de que podría estabilizarse alrededor de ese nivel, lo que finalmente no ocurrió.

El ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, llegó el jueves 14 a un acuerdo básico con el FMI, antes de regresar a Buenos Aires. Las negociaciones formales para un nuevo paquete de ayuda, según se supo, se iniciarían una vez que el Gobierno hubiera asumido un fuerte compromiso político para sostener y ejecutar las reformas que se incluyeran en el programa que finalmente resultara acordado. Pero el miércoles 20 de Febrero, de manera sorpresiva e inesperada, el Gobierno hizo público lo que se suponía que era un dato estratégico secreto, al dar a conocer una parte sustancial de su plan de intervención en el mercado cambiario.

En efecto, el presidente Eduardo Duhalde anticipó que la banda de flotación dentro de la que el dólar se podría mover con libertad se ubicaría entre “1,60 y 1,70 pesos”, según sus cálculos, un 23% promedio por debajo del precio al que cerraba el martes 19, a $ 2 para la compra y $ 2,10 para la venta.
En un nuevo paso para definir las reglas que regirán la actividad económica en el futuro, el Gobierno resolvió el lunes 4 de Marzo establecer un sistema de retenciones a las exportaciones para financiar planes sociales y de obra pública. Junto con esa medida se anunció la puesta en marcha de una serie de líneas crediticias para atender a los sectores productivos y ofreció tres bonos a los depositantes atrapados en el corralito, con lo que completó el menú de opciones para los ahorristas.

El peso siguió depreciándose y el martes 12 dejó atrás su efímera paridad de un día con la moneda brasileña, el real, mientras que el dólar quebró un nuevo récord y alcanzó su máxima cotización desde que comenzó a flotar, a mediados de enero. La divisa estadounidense cerró ese día a $ 2,30 para la compra y $ 2,40 para la venta, empujado por la escasa oferta de divisas que predominaba en los días previos. El precio del dólar billete quebró en algunas pizarras la barrera de los $ 2,50, mientras que en un tenso mercado mayorista abrió a $ 2,35 y cuatro horas después llegó a cotizarse a 2,60 pesos. Sólo entonces intervino el Banco Central, vendiendo 30 millones de dólares a través del sistema Siopel-Forex del Mercado Abierto Electrónico (MAE), pero esa acción oficial no fue suficiente para detener la demanda.

Los hechos económicos

  • Decreto N° 1570/01 de Necesidad y Urgencia (01/12/01)
    Dolarización parcial de la economía

En materia cambiaria dispone la prohibición de las transferencias al exterior, “con excepción de las que correspondan a operaciones de comercio exterior, al pago de gastos o retiros que realicen en el exterior a través de tarjetas de crédito o débito emitidas en el país, o a la cancelación de operaciones financieras, en este último caso, sujeto a que las autorice el Banco Central de la República Argentina”. Se prohíbe también la exportación de billetes y monedas extranjeras y metales preciosos amonedados, previamente autorizadas por el BCRA o sean inferiores a 1.000 dólares.

  • Decreto N° 1606/01 (06/12/01)
    Modificación de medidas económicas

Se autorizan “las transferencias al exterior de fondos ingresados al país con posterioridad a la fecha de publicación del Decreto N° 1570/01” y las “transferencias que se realicen a través de entidades financieras para la cancelación de títulos de la Deuda Pública Nacional”. Además, eleva a USD 10.000 el máximo autorizado para “la exportación de billetes y monedas extranjeras y metales preciosos amonedados”.

  • Semana del 7 al 11 de Enero de 2002

El peso ha vuelto a ser nuestra única moneda nacional y por eso y por primera vez, en más de una década, el viernes pasado fue fuertemente demandado en el mercado de cambios argentino, por una verdadera multitud que colmó, especialmente, las casas de cambio. Es que en nuestro país, desde hace tiempo, el dinero en poder de la gente está casi totalmente convertido a dólares estadounidenses y la devaluación recientemente decretada por el gobierno provoca ahora esta situación, impensada pocos días atrás. Todavía no hay mercado libre de cambios, porque aún las entidades financieras, las casas de cambio ni las empresas, en general, han comenzado a operar en él. Por eso, el precio ahora flotante del peso comprador y vendedor establecido el día de la inauguración del mercado en 1,50 y 1,70, resultó más bien los extremos de una especie de banda de flotación que una cotización establecida por cambistas profesionales. Esperamos, entonces, que con el correr de los días este mercado comience a serlo y sirva para establecer el verdadero valor del peso.

  • Ley N° 25.561 (07/01/02)
    Ley de Emergencia Pública y Reforma del Régimen Cambiario

Declara la emergencia pública en materia social, económica, administrativa, financiera y cambiaria. Establece que el BCRA “podrá comprar divisas con sus propios recursos o emitiendo los pesos necesarios para tal fin, y venderlas, al precio establecido conforme al sistema definido por el Poder Ejecutivo nacional, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 10 de la Ley de Emergencia Pública y de Reforma del Régimen Cambiario”.

  • Decreto N° 71/02 (10/01/02)
    Pesificación de Deudas

Establece que el BCRA especificará mediante dictado de las disposiciones pertinentes, las operaciones y transacciones que, sin excepción, podrán realizarse en el mercado oficial de cambios. Destaca que “las operaciones de compra y venta de dólares estadounidenses que efectúe el BCRA en el mercado oficial de cambios las realizará a la relación de cambio de $ 1,40 por cada unidad de dólares estadounidenses”. También aclaraba que “las operaciones de cambio de divisas extranjeras que no se realicen a través del mercado oficial serán libremente pactadas”.

  • Semana del 14 al 18 de Enero de 2002

En la Argentina vivimos la primera semana completa en el nuevo escenario de flotación del peso. Aunque todavía sin lograrse que el mercado se formalice, con profesionalidad, transparencia y cotizaciones fluidas. Pero al margen de ello, todo fue muy caótico. Mucha gente en las casas de cambio y en los bancos haciendo largas colas para cambiar sus dólares por pesos y también muchos empresarios preocupados y hasta desesperados por haber quedado dentro del “corralito”. Profusión de rumores de toda índole, algunos disparatados, como el que aseguraba la inminente incautación del contenido de las cajas de seguridad en los bancos. A todo esto se agregaron algunos hechos negativos. Como, por ejemplo, la inexplicable metodología empleada por el Banco Central en sus intervenciones, cuando el billete superaba los $2, saliendo a vender a precios que nada tenían que ver con los que se cotizaban en el mercado, dando lugar a diversas suposiciones y comentarios nada favorables para la entidad rectora. Pero no obstante, por lo menos ahora han surgido algunas claras señales para el futuro: habrá pesificación generalizada, un solo mercado con flotación del peso, acuerdo con el FMI y ayuda de Europa.

  • Semana deI 21 al 25 de Enero de 2002

El mercado libre en Argentina no termina de armarse, porque todavía no se realizan las operaciones con divisas que justifiquen su existencia. El movimiento que se registra casi sólo responde a las ventas y compras de dólares físicos que efectúan quienes necesitan pesos para sus gastos o los que rápidamente pasan al billete verde lo poco que consiguen extraer del “corralito”. Así, la cotización de la moneda estadounidense en bancos y casas de cambio osciló entre $1,55 y $1,85, habiéndose formado, claramente, un mercado especial para el sector minorista. Este cotiza el precio del billete de acuerdo con el establecido por el Banco Central en sus ventas al mercado, que según lo sugerido por el ente rector no pueden ser mayores a $ 0,05, en más o en menos. Esta situación es la que provoca grandes colas, en donde los que resultan más perjudicados son los turistas, que no entienden el por qué de tales aglomeraciones. Recién el viernes se pudieron efectuar las primeras operaciones en el Mercado Oficial, al tipo de cambio de $ 1,40 por dólar. Como ya se sabe, por este mercado deben liquidarse los ingresos de divisas por las exportaciones y las transferencias al exterior para el pago de casi todas las importaciones de insumos para nuestra industria, que aún está prácticamente paralizada por la demora en poder cancelarlas.

  • Semana del 28 de Enero al 1° de Febrero de 2002

En momentos en que se escribía este informe el ministro de Economía, Dr. Jorge Remes Lenicov, realizaba el histórico anuncio de que el gobierno había decidido dejar flotar el tipo de cambio del peso. “La convertibilidad ha terminado su cicIo” dijo. “Cuando nos hicimos cargo del gobierno -agregó- la política cambiaría estaba agotada. Por eso entendemos que hoy día están dadas las condiciones para la flotación del tipo de cambio”. Al mismo tiempo se anunciaba feriado bancario y cambiario para el 4 y 5 de Febrero y por eso, entonces, recién el miércoles 6 hará su debut en la Argentina el mercado de cambios unificado, aunque todavía limitado sólo a las operaciones que tengan que ver con el comercio exterior de bienes y servicios. Como es habitual en estas situaciones, es posible que en las primeras horas el precio del peso sufra un over shooting, es decir, un alza exagerada frente al dólar, pero seguramente la acción de los especuladores y la posible intervención del Banco Central luego lo estabilice en valores en baja. Hay que tener en cuenta que se calcula en unos 6.000 millones de dólares los ingresos por exportaciones que aún están retenidos en el exterior y que en el “momento oportuno” deberían ser vendidos en el mercado.

  • Semana del 4 al 8 de Febrero de 2002

En medio de una gran expectativa y de comentarios encontrados sobre el nivel que alcanzará en su esperado over shooting inaugural, el peso debutará el lunes 11 de Febrero de 2002 oficialmente en los mercados con su flamante tipo de cambio flotante. Y quizá no se hagan realidad ni los presagios tremendistas ni los ya conocidos anuncios favorables, vertidos por los voluntaristas de siempre. Es que de ahora en más será el mercado el que decidirá el rumbo y en este aspecto será importante que el Banco Central no actúe en su contra, sino que sólo lo haga para morigerar los movimientos exagerados y ayudar a establecer el equilibrio. Lamentablemente, aún no tendremos un mercado amplio y profundo porque ciertas operaciones deberán ser previamente autorizadas por el BCRA para poder efectuarse y los bancos, por ahora, no participarán en el mercado de billetes. Pero lo importante y trascendente es la experiencia que comenzaremos vivir. Que sea para bien de todos.

  • Decreto N° 260/02 (08/02/02)
    Mercado Unico y Libre de Cambios

Establece un “Mercado Unico y Libre de Cambios por el cual se cursarán todas las operaciones de cambio de divisas extranjeras a partir de la fecha de entrada en vigencia del presente decreto” (11/02/02). En su art. 2° aclaraba que “las operaciones de cambio en divisas extranjeras serán realizadas al tipo de cambio que sea libremente pactado y deberán sujetarse a requisitos y a la reglamentación que establezca el BCRA”. 

(Ver comunicaciones A del BCRA 3448, 3468, 3471, 3473, 3478, 3489, 3493, 3495, 3500, 3501, 3507, y complementarias). *

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