Atilio Adrián Matteucci, un arpista novel bajo sones celtas

Atilio Adrian MatteucciEn este artículo reseñamos la charla que mantuvimos con Atilio Adrián Matteucci, un joven arpista nacido en febrero de 1984 y que reside en la Zona Oeste del Gran Buenos Aires. Su vida es una historia de búsqueda. Movido por su inclinación musical este arpista de vocación finalmente logró encontrarse con su instrumento: el Arpa, más concretamente un Arpa modelo Troubadour, construida por la renombrada firma Lyon & Healy, instrumento que Atilio descubre al escuchar a la cantante Loreena McKennitt y que paradójicamente resulta ser el mismo modelo de arpa. La música celta ha embargado su pasión musical y ahora una responsabilidad grande se abre entre sus manos, saber desarrollar ese lado espiritual y mágico que hacen del músico celta más que un mero intérprete. Pasemos pues a la entrevista…

Sitio al Margen: ¿Cómo descubriste el arpa celta y su relación con la música celta? ¿Cómo fueron tus comienzos?

Atilio Adrián Matteucci: De pequeño me atrajo la estética del arpa y las cuerdas, comience mis estudios a los 13 años con Susana Peña, arpista de arpa paraguaya, comenzando a descubrir este mágico sonido y destrezas en la técnica de arpa India o Latinoamérica durante un año aproximadamente…

Es ahí cuando se cruza en mi camino la cantante canadiense Loreena McKennitt, a través del álbum “The Mask And The Mirror”, bien conocida en el ambiente de la música mal rotulada “Celto-New Age”, allí descubro el modelo de arpa Troubadour de Lyon & Healy y quedé fascinado por ese sonido realmente hechizante.

SaM: ¿Y qué ocurrió entonces con tus estudios de Arpa India o Latinoamericana?

Atilio: Al sentir que esta música tocaba realmente mi corazón me di cuenta que la música del Paraguay no era lo que el realmente buscaba. Entonces decidí abandonar mis estudios de arpa paraguaya para dar lugar al descubrimiento de un instrumento totalmente ajeno a la cultura Argentina.

SaM: ¡Te imagino abriendo la puerta para salir a conseguir un arpa Troubadour! (risas…)

Atilio: ¡Sí! Entonces entablé contacto con la compañía discográfica de Loreena McKennitt, “Quinlan Road”, donde brindan abundante información sobre el arpa que la cantante posee al igual que direcciones en Internet de tiendas de ventas de arpas en USA como “Harpcenter”, de Sylvia Woods, y la conocida fabrica de arpas Lyon&Healy en Chicago.

Investigando los orígenes del instrumento, y su conexión con los modelos gaélicos o “celtas” descubro un nuevo mundo lleno de magia y de nuevas sensaciones musicales: la música Folc Irlandesa.

SaM: Ahí descubriste la increíble lista de melodías existentes para arpa ¿no?

Atilio: Ahí fue cuando realmente sentí que eso era lo que quería para mi carrera musical, me sentí realmente tocado por baladas tradicionales como “The Lark In The Clear Air” o escocesas como “Loch Tay Boat Song”, esa música totalmente desconocida para mi toco mi espíritu muy fuertemente.

SaM: ¿Y qué hiciste entonces? Por aquellos días seguías aún tocando con tu arpa India o Latinoamericana…

Atilio: Habiendo conseguido un par de Cd’s (luego de una ardua búsqueda) comencé a tocar algunas de estas baladas o Jigas de oído con mi arpita paraguaya… Durante dos años aproximadamente descubrí por si solo al instrumento. Creo que esto que yo hice durante esos dos años fue una de las cosas más importantes… tocar un instrumento sin la guía de ningún profesor te brinda cierta libertad y destreza que no te lo otorga cualquier clase de arpa. Es uno con el instrumento nada más y por lo tanto uno tiene que tratar de buscar la forma de tocarlo, entonces es ahí cuando hay que seguir los instintos musicales… creo que se desarrolla mucho el sentido musical de esta manera.

SaM: En verdad a mí me ocurrió lo mismo. Cuando comencé en 1986 no tenía acceso a nadie que enseñara o tocara arpa celta y además tuve que aprender en forma oral, ¡de los registros en vinilo! Fue una experiencia apasionante, y en solitario! Irónicamente al igual que con Loreena Mc Kennitt y Sylvia Woods, mi gran influencia en la elección del instrumento fue Alan Stivell.

Atilio: Pero sintiendo que realmente quería formalizar este camino decidí buscar algún profesor de arpa irlandesa en la Argentina, entonces me puse en contacto con algunos conservatorios de música pero solo enseñaban “Arpa a Pedal” (o Clásica), otro instrumento totalmente nuevo para mí por ese entonces… Intrigado por saber como sería esa arpa concurrí al Conservatorio de Música de Morón llevándome la inmensa sorpresa de encontrarme con un instrumento imponente, majestuoso e increíble. Un arpa con 7 pedales con la maravillosa posibilidad de modular en todas las tonalidades y poder tocar desde un Tango hasta un Blues WOW ¡Esa fue mi expresión!

SaM: ¿Y fue entonces que decidiste comenzar tus estudios de arpa a nivel académico?

Atilio: Sí… comencé mis estudios con mi actual profesora y amiga Claudia Czhiak profesora de la cátedra de arpa de pedal del Conservatorio de Morón. Pero yo no quería hacer técnicas clásicas ni nada de todo eso que estaban acostumbrados a tocar los arpistas de arpa a pedal… mi pasión por la música celta seguía firmemente innata. Sentía que podía haber algo más allá de lo cotidiano. Que en un instrumento como el arpa a pedal se podía tocar algo más que un estudio de Hasselman o un concierto como el de Mozart para arpa y flauta…

SaM: ¿Y entonces?

Atilio: Empecé a cartearme con aquellos arpistas lejanos que aparecían en los catálogos de Sylvia Woods… Ahí conocí el “BOOM” del arpa. Reputadas arpistas internacionales como Deborah Henson Conant’s, Kim Robertson, Ulla Van Daelen entre otros comienzan a enviarme material como partituras, Cd’s, videos, etc demostrándome a mí y a todos mis compañeros de arpa que sí había algo mas detrás de lo cotidiano.

Tocando conciertos como “Baroque Flamenco” de Deborah Henson Conant’s con nuevas técnicas para arpa como rasgueos, golpes en al tabla, slides, etc., logré atraer la mirada de más de uno de los músicos clásicos del conservatorio a tal punto que interpreté este concierto junto con la Orquesta Juvenil de Morón como arpista solista en el Salón Dorado del Teatro Colon y otras instituciones. Al igual que otros estilos musicales como el Blues, New Age, Tango, y la música celta presente en todo momento…

SaM: ¿Podrías estimar que para entonces ya forjabas tu propio estilo?

Atilio: Sí… componiendo, arreglando y organizando ensambles de cámara para intermezzos de la orquesta y creando algunas composiciones propias para arpa solista fusionando estos diversos estilos fui formando uno propio…

Atilio Adrian MatteucciSaM: Bueno… ¿pero ahora nos queda por saber cómo te encontraste con un arpa Troubadour entre las manos?

Atilio: Después de tanto tiempo de espera y de búsqueda recién a los 18 años conseguí en USA un arpa Lyon& Healy Troubadour igual a la que escuchaba en temprana edad en los Cd’s de Loreena… aquel sonido mágico ahora estaba a mi disposición gracias la ayuda de mis padres, mi profesora de arpa de pedal y de amigos de USA de los conocidos mail lists: “Old-Ways” y “Harplist ” de Yahoo quienes colaboraron con ayuda económica y humana…

El momento más increíble de mi vida fue cuando vi el arpa en el Aeropuerto ¡no lo podía creer! Y cuando toque “Tango To Evora” sonaba igual al arpa de Loreena ¡Increible!.

SaM: Y entonces, ya con ese sonido tan anhelado… ¿formaste o integraste alguna banda folc?

Atilio: Actualmente participo de bandas celtas como músico invitado siendo unos de los pocos arpistas celtas que cuenta nuestro país en la actualidad.

(Nota de la Redaccion: aparte de Eliseo Mauas Pinto, sabemos ahora de la existencia de otros dos: uno en Mar del Plata y otro en El Bolsón).

Y también formo parte del elenco estable de la Orquesta Juvenil de Morón …Todos tenemos un camino propio por seguir… siempre lo digo, la vida es ramal de caminos, yo opté por este que es mi pasión por un instrumento que trae consigo algo más que música… el arpa es algo realmente inexplicablemente mágico.

SaM: ¿Podrías contar a los lectores de sitio al margen qué sentiste al encontrarte por primera vez con tu Troubadour, al tocarla, y escuchar su sonido?

Atilio: Fue un momento realmente mágico… El trayecto desde Ezeiza hasta mi casa en Ituzaingó se hacia cada vez más largo de la ansiedad que tenia por abrir la “gran caja” donde venia protegida mi nueva arpa…

Cuándo llegamos a casa lo primero que hice fue bajar al caja de la camioneta con la ayuda de mi viejo y así como la baje la metí adentro… agarre un cuchillo y empecé a cortar todas las cintas de embalaje… y ahí estaba con su funda de terciopelo azul… ¡NO LO PODIA CREER! No me daban las manos ni los ojos para poder tocarla y verla, creo que mi corazón palpitaba a mil por hora…

Realmente un momento en mi vida incomparable, un momento que siempre voy a tener presente en mi corazón…

¿Respecto al sonido? …..Cuándo escuche su sonido me lleve una gran sorpresa. Muchos amigos de Estados Unidos (arpistas) me habían recomendado que no compre un arpa Troubadour ya que eran modelos muy viejos (mi arpa tiene más de 30 años, este modelo que tengo yo no se fabrica más el mío es la numero “1″ ahora esta la número “5″) y por lo general no sostienen la afinación y el sonido es muy pobre, todos me decían que no me deje guiar por los Cd’s de Loreena, en estudios de grabación hay muchos trucos para embellecer a un instrumento musical…

Pero aún así seguí mi corazón y no deseché mis ilusiones… la compré a “Harps Unlimited International” una compañía de arpas usadas distribuidoras de Lyon &H ealy, Camac y Venus en todo el mundo…

¡Cuando deslicé los dedos sobre las cuerdas y toque un glisando no lo podía creer! El sonido era envolvente, cristalino, con unos bajos impresionantes… ¡era bien celta! Igual al sonido que escuchaba en “La Serenissima” de Loreena McKennitt o las pistas de su álbum “Elemental”.

Entonces la afiné y comencé a tocar cosas celtas y era increíble el cambio, el sabor diferente que tenia esta música en esta arpa… Yo siempre hice música celta con un arpa de pedal o paraguaya pero nunca con un arpa Troubadour y tocar esta música en esta arpa realzó muchísimo mi técnica.

Mi arpa tiene varios años pero esta muy bien preservada, en todos los lugares donde voy a tocar el público piensa que es un arpa nueva… realmente tuve mucha suerte con mi compra por Internet. Comprar un instrumento por Internet a miles de kms de distancia tiene sus riesgos pero también sus satisfacciones…

SaM: ¿Qué sientes cuando tocas el arpa, pasas a otro plano espiritual… te “evadís” no…?

Atilio: Cuando toco el arpa es algo increíble… creo que todos los músicos, los artistas, nos dejamos volar o nos concentramos mucho en el momento que estamos ejecutando un instrumento o pintando un cuadro…

Yo particularmente disfruto segundo a segundo lo que hago. A veces ni yo me doy cuenta de lo metido que estoy en al arpa cuando toco… tengo un par de grabaciones caseras de conciertos que ofrecí y realmente me encanta ver como me dejo llevar por la música… yo amo al arpa y creo que trato de representar ese sentimiento cuando toco el arpa.

SaM: Y cuando tocas en vivo… ¿qué percibes del público?

Atilio: Siento que el arpa supera a la gente… El arpa es un instrumento que atrae por si solo su estética y cuando comienza a sonar alguna canción melancólica diferente a las típicas canciones de pubs tocadas con gaitas, bodhran, violín etc… la gente se toma un respiro y escucha atentamente al arpa… la respetan mucho.

Creo que el público disfruta muchísimo la música del arpa. A veces cuando toco y hay un silencio absoluto me digo por adentro “wow, como me están escuchando!”… disfruto mucho tocar en público, creo que en público soy mejor arpista que tocando en casa…. me encanta la relación que existe entre la gente y el instrumento y el músico hacia la gente…

SaM: ¿Cómo fue tu primera escucha de música celta? ¿Qué tema fue? ¿Qué movió dentro tuyo?

Atilio: Ese es un tema un poco complicado… porque en realidad no sé si lo primero que escuche fue netamente “Celta”. Quizás haya sido una fusión celta… fue el Cd “The Mask And The Mirror” de Loreena McKennitt. Pero en realidad hay más sabor sufí y árabe que celta… Pero ella fue quien me atrajo a este estilo musical, tan místico y encantador.

Los temas que más me tocaron de ese Cd fueron “The Dark Night Of The Soul” y “The Bonny Swans”. Creo que estos dos temas tienen una esencia muy especial. Me atrajo mucho Bonny Swans particularmente por la leyenda sobre la doncella, el cisne y el arpa que utilizo Loreena para esta canción…

Esta música tocó en gran parte mi espíritu, sin saber porqué, ya que es muy raro encontrar a jóvenes de mi edad que se encuentren identificados con este tipo de música. Creo que es parte de algún pasado, de otra vida, o algo así… todo tiene un porqué… sería cuestión de encontrar esa explicación.

SaM: ¿Cuándo escuchaste por primera vez el arpa? Fue a través de Loreena McKennitt?

Atilio Adrian MatteucciAtilio: El arpa en si, hablando de otros tipos de arpa como el arpa Latinoamerica comúnmente llamada arpa india o arpa paraguaya ya estaba presente cuando tenia 13 años aproximadamente y no porque tenga descendencia paraguaya o algo por el estilo, si no porque siempre me atrajo la forma del arpa y aquí en la Argentina el sinónimo de arpa es “Arpa Paraguaya” y el “Pájaro campana” (risas)…

Pero el arpa céltica fue a mediado de los 14 años. Y sí, fue Loreena quien me mostró ese mágico entretejido del arpa con su voz en el segundo Cd que compré de ella: “Elemental”, el primero de su trayectoria artística y a mi gusto uno de los mejores por su esencia tradicional y el arpa Troubadour tan presente.

SaM: Sin embargo… según me contaste tiempo atrás… transitaste también por un aprendizaje de Gaita Escocesa?

Atilio: La Gaita… otro instrumento que siempre me llamo la atención. Me acuerdo que una vez mirando Discovery Channel con mis viejos vi un documental de Escocia y había visto a un gaitero y dije: “Pá yo quiero aprender ese instrumento!”… y ellos asombrados me contestaron: “¿Gaita? ¿dónde vas a aprender gaita?” Para esa época yo no sabia nada de música celta, fue algo así como muy de adentro mío, un impulso o un sentimiento que afloro de golpe. Tengo entendido que el abuelo de mi mamá en Italia tocaba la Zampoña (la gaita italiana) en épocas festivas de Navidad. De algún lado venia mi esencia céltica… (risas)

Entonces tomé algunas clases con Raúl Tuero (uno de los integrantes de Highland Gauchos), pero me di cuenta que los instrumentos de viento no son mi fuerte (suspiros). Es más, tengo un whistle en D en casa pero sólo de adorno… ¡lo único que puedo tocar ahí son villancicos! (más risas)

SaM: Acerca de tu decisión por estudiar en el Conservatorio el Arpa Clásica o de Pedal ¿qué ventajas supiste ver en ella?

Atilio: El arpa de pedal tiene muchas ventajas que el arpa céltica no puede brindar al músico, el hecho de tener 7 pedales para poder modular es increíble. Es más, el arpa se encuentra actualmente insertada en la Orquesta sinfónica por el hecho de que esta puede modular… un arpa céltica o “Lever Harp” se encuentra más limitada por el hecho de que uno debe accionar una serie de levers (palancas) dispuestos en la consola para poder modular, de esta manera las manos se encuentran ocupadas y en el arpa de pedal los pedales se accionan con los pies, es mucho más practico… Yo considero mucho más difícil al arpa céltica que al arpa clásica. Ambas son diferentes, pero el arpa céltica exige quizás más destreza y rapidez.

SaM: ¿Qué proyectos tienes aparte de viajar a estudiar a USA?

Atilio: La vida es toda un proyecto… a media de que voy creciendo tanto musicalmente y como persona me van surgiendo diversos proyectos… pero creo que ir y estudiar a USA es una meta que ya la tengo predispuesta porque quiero triunfar con el arpa, poder tocar todo, decir:

“Hice realmente lo que sentí en esta vida, ame minuto a mi minuto cada momento de mi vida”.

En USA hay mucho por aprender allí. El arpa es un instrumento popular hay mucho más campo de aprendizaje y también laboral.

Quisiera poder traer innovación arpística a mi país para demostrar que hay más allá de una obra clásica, que se puede tocar todo en un arpa y que el arpa no es solo la típica figura del angelito con el arpa que vemos comúnmente en estatuillas o dibujos…

SaM: ¿Qué expectativas tienés acerca de tu quehacer arpístico en Argentina? ¿Proyectos?

Atilio: Mi principal objetivo es ser “Arpista”. Luego me gustaría llenar teatros ser un tipo Andreas Vollenweider con el arpa…(risas)… pero no sé si aquí podría llegar a darse, vos sabés bien que la música celta no es una música masiva ó popular, es para un publico muy selecto. Pero ¿habría que intentarlo no?. Veremos que pasa… el destino marcará los caminos…

SaM: ¿Reconocés influencias de algún arpista celta?

Atilio: ¡Si! Mucho… me encuentro muy identificado con arpistas como Lisa Lynne, Kim Robertson o Deborah Henson Conant’s, Loreena McKennitt… ellas sin duda influenciaron mucho en mi elección de estilos musicales. En realidad soy de picotear de todos lados, me gusta recolectar de todos un poco, siempre hay algo que aprender de todos los grandes personajes.

Creo que soy un tipo muy observador, por ejemplo… me encanta la diversidad de los matices de Kim Robertson, la personalidad alocada y enérgica de Deborah Henson Conant’s, la esencia mística de la música de Lisa Lynne con esos pasajes simples pero tan encantadores y la simpleza pero elegancia de las brillantes melodias de Loreena. Yo creo que soy una mezcla de todo…

También reconozco influencias clásicas (muy poco, pero las tengo…) es increíble escuchar la técnica colosal de Susan Drake o Ulla Van Daelen, lo prolijo y bien hecho que esta tocado el repertorio de alto virtuosismo.

SaM: ¿Recomendarías a los lectores algunos de tus sitios web preferidos de arpa celta? ¿e-groups?

Atilio: Si… hay uno que está muy bueno: www.harpmall.com; hay de todo aquí sobre el arpa… esa es una página con miles de links. Ahí uno puede pasar muchas horas navegando y encontrando lugares en Internet alucinantes con el arpa.

Otro: www.harpcenter.com; de Sylvia Woods… … una tienda de arpas en California que es excelente para todo aquel que quiera empezar a buscarse una arpa celta o comprar algún Cd, partituras, o hasta bolsos pintados con arpas!

SaM: ¿Compones y arreglas los temas vos mismo? ¿en que te inspiras?

Atilio: Si compongo y arreglo la mayoría de los temas tradicionales que toco… generalmente cambio mucho mano izquierda acompañante del arpa, juego mucho con los ralentandos etc… Mis composiciones casi nunca son iguales, dependen de mi estado de ánimo del momento ya que todas tiene un sector de improvisación. La improvisación es muy importante es el momento mágico e irrepetible del artista… es tu momento, un momento único, por eso varía casi siempre…. Uno crece día a día musicalmente…

SaM: Espero que esto sea siempre así y que es nuestro deseo también para todos los que estamos en ello

Atilio: Un abrazo a todos los futuros arpistas celtas

:: Nota de la Revista

Para mayor información sobre el Arpa Celta recomendamos el artículo de Eliseo Mauas Pinto
“Breve historia del arpa celta”

Página web oficial del grupo Bran
http://www.geocities.com/branawen

Información sobre Bran en Sitio al Margen
“Bran, una perspectiva musical desde raíces celtas”

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One Response to Atilio Adrián Matteucci, un arpista novel bajo sones celtas

  1. Enrique Granese says:

    Amigos de Almargen, ¿todo bien?
    Después de haber disfrutado del reportaje al joven Arpista, Atilio Adrián Matteucci, manifiesto mi deseo de poder entrar en contacto con este músico, pues soy estudiante de Arpa Celta, uno de los pocos en Brasil. Si es posible por favor podrían hacerme llegar su dirección de correo electrónico o un teléfono para que le pueda escribir o conversar.
    Desde ya muchísimas gracias.
    Atentamente,
    Enrique Granese
    Fone/Fax: 00 55 (12) xxxx.xxxx
    São José dos Campos – São Paulo – Brasil