Deuda de sangre, el inicio de una inquietante historia

Deuda de Sangre

Deuda de Sangre no sólo contiene en justa medida los típicos ingredientes del género policial, como por ejemplo la sucesión lógica de razonamientos e investigaciones, sino que aborda una detallada recreación de época. En esta novela, la primera de la escritora Mercedes Giuffré, las intrigas y las conspiraciones acontecen en una Buenos Aires de antaño, a principios del siglo XIX, cuyo retrato social, económico, político e ideológico compite en protagonismo con la curiosidad que despiertan una serie de misteriosos asesinatos. También es una novela que se presenta como la inauguración de una saga histórica policial.

Ficha técnica:
Título: Deuda de sangre
Autora: Mercedes Giuffré
Editorial: Suma de Letras
Páginas: 424
ISBN: 9789870410607
Publicación: Septiembre 2008

La ciudad que se describe es una Buenos Aires a fines de su etapa como colonia del imperio español, concretamente en 1805, que a pesar de llevar el título de capital del Virreinato del Río de la Plata es apenas un poco más grande que una aldea. La novela detalla desde las características arquitectónicas (la descripción de la traza de la ciudad, el frente e interior de sus casas, la distribución de los patios y habitaciones, por citar algunas), hasta la recreación en dimensión humana de ese espacio. Así es como narración nos hace transitar por esas antiguas y polvorientas calles porteñas con la escrupulosa descripción de sus diversos sus olores (por ejemplo, no es lo mismo la zona del Retiro, con sus basurales y bajos fondos, a otra calles), la colorida y bulliciosa plaza mayor, el mobiliario de la casas según la pertenencia social, entre otras recreaciones. Estos lugares están poblados de personajes que son minuciosamente exhibidos ya sea desde su  vestimenta, costumbres, hábitos alimenticios, y otras particularidades según sus distintas posiciones sociales y funciones.

Para disponer de una perspectiva tan completa de la época la autora realizó una  exhaustiva lectura de los trabajos de numerosos historiadores, arqueólogos, antropólogos y hasta una la investigación de fuentes directas, como documentación de variados archivos, la inspección a museos, exposiciones de objetos de ese período, y lugares históricos.

Esta acumulación y valoración de la información le permite recrear una sociedad no sólo desde las cuestiones materiales y culturales sino también de las ideológicas. La esclavitud, la condición femenina, las relaciones humanas entre seres de distintas condiciones, las cuestiones religiosas, la economía, los conflictos internacionales, las rivalidades políticas, las relaciones de poder, son aspectos que logran la reconstrucción minuciosa de un período histórico.

La interacción entre la historia y el policial hace recordar el trabajo de Anne Perry con el complejo universo victoriano. No es casualidad entonces que Mercedes Giuffré se manifieste en varios artículos periodísticos como admiradora de la obra de la célebre escritora londinense.

Giuffré también ha realizado un ensayo titulado “En busca de una identidad (La Novela Histórica en Argentina)”, publicado en el 2004, cuyo objeto de análisis y estudio es el desarrollo de la novela histórica en la Argentina. Quien escribe este comentario cree que ese conocimiento teórico del género, previo a su primera novela, es en gran parte responsable de un abordaje de los personajes históricos extremadamente respetuoso de los hechos y sus circunstancias, deferencia que no abunda en las innumerables novelas históricas que se publican. Aquí las figuras históricas, es decir personas que existieron como un Martín de Álzaga, un Pedro Antonio Cerviño o un Manuel Belgrano, participan desde la verosimilitud y nunca en contraposición a los hechos históricos. La inspiración y la imaginación de la autora solo pueblan los vacíos documentales con la más noble arma del género en estas situaciones, la conjetura basada en el conocimiento de la época.

En cuanto personajes de ficción, que son los principales protagonistas de la trama, han sido también creados bajo el espíritu del período histórico narrado, por eso resultan tan verosímiles. Para no estropear la sorpresa que debe llevar todo policial para su adecuado deleite no nos explayaremos en la hondura psicológica que poseen, pero nos permitimos la indiscreción de mencionar a su protagonista, aquel al que le toca la misión de oficiar de detective: Samuel Redhead. Es médico y cirujano a la vez (profesiones que en aquel tiempo mantenían una fuerte rivalidad, como nos instruye con su erudición la autora), y posee una particular identidad. Nació en el noroeste de España, concretamente en Galicia, pero es hijo de escoceses exiliados. Su formación profesional y buena parte de su vida la realizó tanto en Escocia como en Londres. Readhead es un hombre que navega entre varios mundos, con una suma compleja de identidades y lealtades que serán puestas a prueba en momentos muy especiales, pues la novela culmina cronológicamente a mediados de 1806, en plena primera invasión británica a las colonias españolas del Río de la Plata. Por los acontecimientos históricos que prosiguen, es decir la segunda invasión y el vendaval que significó para el imperio español las guerras de la independencia de sus colonias en Latinoamérica, queda una alta expectativa en el desarrollo de los complejos conflictos de deberá enfrentar un personaje como Samuel Redhead, cuyo desarrollo correrá paralelo en una incipiente nación que también va en búsqueda de su identidad. Esa es una deuda que tiene su creadora y esperemos que sea develada en próximas obras para quienes disfrutamos su inquietante alumbramiento.

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One Response to Deuda de sangre, el inicio de una inquietante historia

  1. Pablo Francisco says:

    Felicitaciones por su excelente página y su valiosa contibución al libre pensamiento.
    Deseo suscribirme y recibir sus actualizaciones.
    Cordial saludo y muchas gracias.
    Pablo Francisco

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