|
 |
|
Toda la enorme labor de Luis Seoane estuvo determinada por una energía creadora que abrevaba en estas ricas raíces gallegas y se abría al mundo en una vocación humanística. El arte, la literatura o la política serán la oportunidad para expresar sus ideas, tanto en Buenos Aires, Santiago de Compostela, Munich o Nueva York como en cualquier otro rincón del mundo.
Signado por las idas y vueltas de la vida emigrante, es llevado a los seis años a Galicia, incluyéndose en un mundo conocido desde siempre por los mitos y costumbres que le transmitieron sus padres y los gallegos de Buenos Aires. Llegado a la tierra de sus antepasados, Arzúa, forja y cimenta allí lo que mas tarde llamará "o meu retorno ás
orixes" ("mi retorno a los orígenes"). Los años pasan rápido y una vida familiar y cultural intensa, que nos aproxima al año 1927, lo inicia en sus estudios de Derecho desde la nueva casa de la Rúa Fonseca N° 2 de Santiago de Compostela. Este adolescente de 17 años no vivía en una torre de marfil. Volaba por encima de ella sintiendo que en Galicia "no seu agochado xenio nacional, estaban as nosas raíces mais fondas. A preocupación particular de Galicia non nos facía desentendernos do mundo e sentiamos a necesidade do estímulo doutras formas
nacionais, tradicionais, novas formas de vida que axudasen a correxir a
nosa. Non esqueciamos que o home procura a felicidade" (Notas autobiográficas, Luis
Seoane, textos inéditos, Universidad de Santiago de Compostela, 1991).
|