Isla de Cuba.
Cuarenta años de revolución comunista.

La mirada de Germán J. Miret, exiliado de origen cubano, Secretario del Comité de Información Sobre Cuba, una organización que tiene sede en el Estado de Florida, en los Estados Unidos.

 
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Por Germán J. Miret.

 
 

Asesino alevoso, ingrato a Dios y enemigo de los hombres es el que, so pretexto de guiar a las generaciones nuevas, les enseña un cúmulo aislado de doctrinas y les predica al oído, antes que la dulce plática del amor, el evangelio bárbaro del odio. (José Martí)

Después del golpe militar de Fulgencio Batista en 1952, principalmente los estudiantes, profesionales y la clase media cubana, conspiraron para derrocar la dictadura y establecer un gobierno honesto que restituyera la Constitución de 1940, una de las más avanzadas del mundo. Nadie luchó por establecer un régimen comunista.

Tan cierto es ésto, que desde el principio, cuando se veía que la Revolución tomaba un giro hacia el marxismo, la mayoría de los miembros del primer gabinete de gobierno revolucionario y de los principales dirigentes de la Revolución se opusieron al nuevo totalitarismo que se avecinaba. Los verdaderos revolucionarios, comenzaron a renunciar a sus cargos y a conspirar contra el propósito totalitario de Fidel Castro. Muchos sufrieron condenas de 10, 20 y hasta 30 años de cárcel, otros fueron fusilados, los que habían combatido la dictadura anterior, morían ahora en los paredones de fusilamiento con el grito de ¡Viva Cuba Libre! ¡Viva Cristo Rey!

 

 


El ex dictador cubano, el general Fulgencio Batista.

Con un principio como éste nada bueno se podía esperar. Así, se inició las expropiaciones de la propiedad privada, comenzando con los grandes latifundios y las principales industrias y terminando con barberías y zapaterías. El sueño del más humilde proletario, aquél de ser algún día propietario, se vio roto; ahora sería empleado del Estado para el resto de su vida. Como consecuencia de esto y a falta de incentivos, la producción empezó disminuir; comenzando prontamente el racionamiento de los productos alimenticios. En un país eminentemente agrícola, con una de las tierras más fértiles del mundo y que se podía autoabastecer de una buena alimentación básica, desde 1962 no se puede comprar libremente azúcar, papas ni otros frutos naturales del país, que nada tienen que ver con el embargo norteamericano, del cual se ha servido Castro para ocultar el fracaso económico de su marxismo-leninismo. Es de resaltar que la dirigencia del partido comunista y los gobernantes no sufren escaceses ya que ellos tienen alcance a todo tipo de productos, sin libreta de racionamiento.

Se dice que Cuba, antes de la Revolución tenía el 80% de su población analfabeta. Lo cierto es que era el tercer país de América Latina con mayor numero de alfabetizados. También se dice que la educación en Cuba es gratuita; lo cierto es que siempre lo fue. El adoctrinamiento marxista -disfrazado de campaña de alfabetización - comienza en 1960. Las primeras letras entran con la F de Fidel y de fusil y la R de Raúl y de rifle. En 1961 el gobierno comunista incautó las escuelas privadas; las eliminó para poder adoctrinar a la juventud con sus teorías ateas y materialistas y mantener un férreo control del estudiante desde su más tierna edad con el "Expediente Acumulativo del Escolar", por medio del cual el maestro es obligado a espiar las actividades del estudiante y su familia en cuanto a su "integración" o no a la Revolución y registrarlas en este expediente. A su vez, éste determinará, llegada la edad de estudiar una carrera, el acceso o no a estudios superiores en la Universidad cuyo lema hoy es: "La Universidad es para los revolucionarios".

Sépase además que todos los estudiantes, desde la enseñanza media en adelante, han tenido que pasar obligatoriamente un mínimo de un mes al año en granjas lejos de sus hogares, en duros trabajos de agricultura, sin retribución económica ( ¿es esto educación gratuita? ). La promiscuidad en los albergues de las granjas es enorme, ya que los jóvenes de ambos sexos, aún en dormitorios separados, carecen de guía y supervisión respecto a su comportamiento sexual. Actualmente todos los estudiantes de bachillerato deben realizar sus estudios permanentemente en el campo.

 

 


Comandante 
Fidel Castro Ruz.

Otro mito explotado por Castro es el sistema de atención médica gratuita. Esta siempre existió. No fue invento de Castro ni un "logro" de la revolución comunista. El cubano tenía, antes de la revolución, acceso a la mejor medicina posible ya que profesores universitarios y los mejores médicos consultaban también en los hospitales públicos. Castro, simplemente, al igual que hizo con la educación, abolió la medicina privada. Si es cierto que hoy Cuba tiene un gran número de médicos y estos cubren casi todo el país, no es menos cierto que Castro los "alquila" a países, como Sudáfrica, para la obtención de divisas. Castro cobra el salario de los médicos en dólares y les paga en devaluados pesos cubanos.

Esto de cobrar dólares y pagar pesos es uno de los grandes negocios y explotaciones del régimen. Cuanto inversionista extranjero comercia en Cuba, debe obtener del gobierno los empleados para su empresa y pagar en dólares por ellos. No existe la contratación directa de empleados. Es el gobierno quien los suministra, garantizando además que no habrán huelgas ni demandas de aumentos salariales ni de mejoras de las condiciones de trabajo.

El cubano mientras tanto no puede ser propietario de empresa alguna. Como gran concesión, se le permite hacer trabajos artesanales en pequeña escala, pagando altísimos impuestos y numerosas multas de todo tipo, a veces en dólares.

En los últimos años el gobierno comunista ha tratado de desarrollar la industria del turismo. Empresas extranjeras han construido nuevos hoteles a los cuales no se les permite la entrada a los cubanos, instituyendo así un injusto "apartheid" turístico. En tales hoteles también Castro "alquila" al trabajador cubano, productor de dólares, pero asalariado en pesos. Para estos turistas y para los que posean dólares, se han creado las "shopings", comercios donde se realizan las transacciones sólo en dólares. Estos comercios, ampliamente abastecidos, contrastan con aquellos que son en pesos para los cubanos donde la mercancía brilla por su ausencia, incluso los productos de primera necesidad, mostrando anaqueles y vitrinas vacías.

La escasez en el país y los dólares de los turistas procrearon un mal sin precedentes: las "jineteras". Jóvenes cubanas que se prostituyen para obtener dólares con que subsistir. El gobierno comunista, beneficiado por la atracción que es el turismo sexual hacia la Isla, mira hacia el otro lado y salvo cuando se siente presionado, las permite. Castro decía que Cuba era el prostíbulo de los Estados Unidos. Hoy tendría que reconocer que es el prostíbulo de Europa y América.

En Cuba no se permite mas que un partido político, el Partido Comunista, que controla toda la vida del país. No existe prensa independiente, no se permiten asociaciones independientes ni sindicatos libres ni libertad de expresión. La represión es constante, la vigilancia omnipresente, los "segurosos" (agentes de la Seguridad del Estado), las "Avispas Negras" y las "Brigadas de Respuesta Rápida" intimidan y golpean a los disidentes y a los periodistas independientes, quienes valientemente dan a conocer al extranjero la realidad de la vida en Cuba.

 

 


Ciudad de la Habana.

Casi el 10% de la población de Cuba escapó en los primeros años. Más tarde, en 1980, diez mil cubanos entraron en la Embajada del Perú, ciento veinticinco mil salieron en pequeñas embarcaciones en el mismo año. Treinta mil escaparon en rústicas balsas en 1994. En total más de un millón y medio de cubanos han escapado en los últimos 40 años. Ricos, pobres, blancos, negros, intelectuales, analfabetos, religiosos, ateos; revolucionarios, comunistas desilusionados, socialistas, liberales, conservadores... todos ahogados por la represión política y económica y por la falta de libertad.

Recientemente el mundo está despertando a la verdadera naturaleza intrínsecamente perversa del régimen de Fidel Castro, gracias a cuatro disidentes que escribieron una veraz y honesta proclama titulada "La Patria es de todos". Algún día se conocerán los crímenes cometidos por el comunismo en Cuba y no digo por la Revolución Cubana porque ésa que se soñó en la lucha contra Batista nunca se realizó, fue traicionada desde el principio. Si en Cuba no hay "desaparecidos" es porque el gobierno legalizó las desapariciones por medio de la pena de muerte por fusilamiento. (Varios miles de cubanos han "desaparecido" de esta forma.)

El pueblo cubano, después de 40 años de infierno comunista, sueña con una Patria donde, reconciliados todos, podamos proclamar la verdad, disfrutemos de justicia, libertad y progreso en paz, "con todos y para el bien de todos" como vislumbrara José Martí.

¡El Señor nos ayude a alcanzarla!

. Por Germán J. Miret.
Secretario Comité de Información Sobre Cuba

 

 


Isla de Cuba

Debates al margen
Cuba a los 40

Mantener el difícil equilibrio de la objetividad periodística frente a las penurias por las que pasa un pueblo, es una tarea que requiere de altas cuotas de insensibilidad. Este no es el caso.
Convivir en Cuba al cumplirse 40 años del triunfo revolucionario sirvió para recoger las pulsaciones que emite la realidad de los cubanos. No hay términos medios. Se puede y se debe parar el oído en la calle, pero se debe usar un fino tamiz para rescatar los verdaderos fragmentos con que se construye una crónica de lo que está pasando en la Isla de Fidel”.

 

 

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