El bio-terrorismo y la Salud Pública.
En Argentina, sobra Ben Laden.

A inicios de una era signada por una nueva y original guerra, la terrorista o bio-terrorista, la Argentina se enfrenta a peligros y desafíos mayores que los planteados por el villano internacional de turno, Ben Laden y sus secuaces. Entre ellos, enemigos mucho más poderosos localmente que pueden generar mayor daño que el magnate saudita, están en condiciones de destruir el principal bastión contra el bio-terrorismo: la ANLIS, o sea la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud "Dr. Carlos G. Malbran". Para desarrollar esta cuestión Sitio al Margen se entrevistó con tres integrantes del Instituto Nacional de Parasitología "Dr. Mario Fatala Chabén" (una de las once entidades que forman parte de la ANLIS), las Dras. Adelina Riarte, Jefa de Departamento de Clínica, Patología y Tratamiento, Marta Lauricella, bióloga especializada en cultivos de Trypanosoma cruzi, la producción de reactivos para el diagnóstico de la enfermedad de Chagas y en la dinámica de la trasmisión de la infección, y Mirta Antola, a cargo del Programa Nacional del Control de Lepra.

 
Por Pablo Rodríguez Leirado
Octubre de 2001

 

En la nueva conflagración mundial, la llamada "Guerra Terrorista" o simplemente el "Bio-Terrorismo", que reemplaza a la pasada "Guerra Fría", los medios de comunicación juegan cada vez más un papel de suma relevancia. Así, podemos recordar como influyeron los medios de manera decisiva en el conflicto de Vietnam, cuando "revelaron", con la televisión a la cabeza, la naturaleza de la guerra al pueblo norteamericano -dividido respecto de la legitimidad de la guerra y de la posibilidad de ganarla-, cuya movilización, mayoritariamente pacífica, fue la que impidió el despliegue completo de la maquinaria bélica que el Pentágono deseaba. 

En el actual escenario la presencia y preponderancia de los medios es notoriamente superior, ya que todos hemos tomado plena conciencia de la nueva guerra a partir de haber visto por la televisión la horrenda destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York el martes 11 de septiembre. Igualmente sucede con el pánico generalizado que ocasionó la visión de esos hombres con atuendos que nos remiten a trajes espaciales por las calles de Miami, y después enterarnos por la prensa escrita, radial y digital, del ataque con la bacteria del ántrax que allí cobró su primera víctima. Unos pocos casos bastaron para que la psicosis se apoderara no sólo de la población estadounidense sino también de todo el mundo.

En la Argentina, el viernes 19 de octubre, se confirmó el primer caso de ántrax. Previamente varios funcionarios habían hecho comentarios de que la Argentina podría enviar tropas a Afganistán para colaborar en el ataque al gran enemigo, el ya célebre terrorista Ben Laden, producto original de los servicios de inteligencia y compañías de armas norteamericanas de los años 80. El domingo 21, el Ministro de Salud de la Argentina, Dr. Héctor Lombardo, afirmó para el diario Clarín que "Por nuestra gestión, estamos marcando el rumbo en América. Si llega a haber un brote epidémico de ántrax, estamos preparados". Y luego agregó "Es verdad que en la Argentina no estamos bien, pero no me vengan con que la gente está desprotegida".

Pero la realidad de la nueva guerra en la Argentina tiene fundamentalmente otra naturaleza que, lamentablemente, los grandes medios de comunicación locales aún no transmitieron en su verdadera dimensión, ni informaron sobre los más importantes enemigos, ya que existen terroristas más peligrosos para los argentinos que el demoníaco magnate saudita y sus secuaces.

 

 


Sitio al margen con dos integrantes del Instituto Nacional de Parasitología "Dr. Mario Fatala Chabén", una de las once entidades nacionales que están distribuídas por todo el país y que forman parte de la ANLIS "Dr. Carlos G. Malbran" (Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud)

La ANLIS, la prevención y la defensa contra el Bio-Terrorismo en Argentina

No todas son novedades en esta nueva guerra para los argentinos. Su Ministro de Economía, Domingo Felipe Cavallo, fue el autor intelectual y material -junto con el ex presidente Carlos Menem - del actual modelo económico, modelo que supuestamente el gobierno de la Alianza elegido a fines de 1999 cambiaría. Este ministro también fue un destacado funcionario durante la dictadura militar, el llamado "Proceso de Reorganización Nacional" en el cual se aplicó el terrorismo de Estado. 

En la actualidad el Ministro Cavallo aplica una política económica denominada "de déficit cero", que consiste en que las erogaciones públicas no deban superar los ingresos en el Estado, por lo cual no se puede financiar el déficit con mayor endeudamiento ni con emisión de moneda, que la Ley de Convertibilidad impide. Esto indica que se deben administrar muy bien los recursos con una adecuada selección de lo que es prioritario y urgente respecto de lo superfluo en estos tiempos peligrosos y de guerras bio-terroristas. Resulta curioso ver como el Presidente Fernando De la Rúa participa en España de un Congreso Internacional de la Lengua Española (16 de octubre) mientras tanto se recorta alarmantemente el presupuesto en áreas absolutamente vitales, como las que referimos en este artículo.

Así es que en Sitio al Margen decidimos tomar conocimiento sobre cómo se encuentra preparada la Argentina para esta nueva conflagración mundial, tan difundida por los medios de comunicación. Con ese propósito, entrevistamos a dos integrantes del Instituto Nacional de Parasitología "Dr. Mario Fatala Chabén", una de las once entidades nacionales que están distribuídas por todo el país y que forman parte de la ANLIS "Dr. Carlos G. Malbran" (Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud), protagonista indiscutido en estos momentos de la prevención y defensa de la población argentina contra el bio-terrorismo.

Según nos informa las Dras. Adelina Riarte, Jefa de Departamento de Clínica, Patología y Tratamiento, y Marta Lauricella, bióloga especializada en cultivos de Trypanosoma cruzi, la producción de reactivos para el diagnóstico de la enfermedad de Chagas y en la dinámica de la trasmisión de la infección. En la ANLIS se combaten las siguientes enfermedades: "tuberculosis, cáncer, polio, meningitis, cólera, síndrome urémico hemolítico (que está relacionado con los famosos casos de las hamburguesas), lepra, dengue, hantavirus, enfermedad de chagas, toxoplasmosis, leishmaniosis, y otras parasitosis. Además fiebre hemorrágica, hiv-sida, las enfermedades genéticas, y ahora también el ántrax". 

Sitio al Margen: ¿Cómo se encuentran las distintas instituciones que conforman la ANLIS? 

Dra. Adelina Riarte: La situación actual es la de movilización permanente del personal en defensa de la Salud Pública, porque el Ministerio de Economía, redujo drásticamente el presupuesto asignado a la ANLIS en el último trimestre que comprometió el pago de los salarios del personal contratado y de planta, la compra de los materiales, el pago de los servicios y el equipamiento de las instituciones.

SaM: ¿Esto está dentro de la política de "déficit cero"?

AR: Así es, esto significaba que no había dinero para el personal contratado en octubre y para el personal estable en diciembre. En estos momentos se garantizó el sueldo para todo el personal hasta el mes de diciembre. En cuanto a los insumos, es decir todos los elementos que se necesitan para trabajar, Economía otorgó $200.000, sólo el 10% de lo solicitado por la ANLIS de manera que hay posibilidades muy limitadas de comprar los recursos necesarios. En realidad no es una cuestión sólo del último trimestre; durante los años 2000 y 2001 se compraron escasos reactivos y si esto no se revierte significaría el cierre tácito de las instituciones de la ANLIS, las que están en las mismas condiciones que el Fatala Chabén. O sea que la situación "de déficit cero" compromete prácticamente el cierre de los institutos y, por supuesto, la falta de cumplimiento de sus funciones sociales. En el Centro Nacional de Genética Médica, de la ciudad de Buenos Aires, ya en esta semana se carecía de reactivos para determinados diagnósticos por lo que dejaría de cumplir funciones básicas como el diagnóstico de las enfermedades genéticas.

SaM: ¿Cuál fue la reacción del personal?

AR: Nosotros estamos en un plan de lucha ya desde hace 15 días tratando de revertir esta situación. No somos optimistas, pero pensamos que igual hay que seguir porque aceptar estos recortes sería consentir en interrumpir parcial o totalmente el control de estas enfermedades.

SaM: ¿Qué respuesta tienen del Ministerio de Economía?

AR: Hemos estado en el Ministerio de Economía el lunes 15 de octubre, acompañando al Dr. Andrés Mariano Ruiz -director de la ANLIS-, para hablar de la falta de insumos. La información que se nos brindó en ese momento es que había posibilidades de resolver el tema de los contratados y el tema de los insumos. De cualquier manera, en lo referido a los insumos, lo que se estaría otorgando no llegaría a cubrir lo que estamos necesitando por eso exigimos la devolución de nuestro presupuesto. Recordamos que la ANLIS, para todas las actividades que realiza, tiene un poco menos de un millar de personas en su personal, entre estables y contratados. Para el personal contratado se necesita un total de 473.000 pesos para el último trimestre.

Marta Lauricella: Una aclaración: cuando hablamos de insumos nos referimos a todos los materiales que usamos en nuestra tarea, aquí está fuera el equipamiento que entra en otra categoría. Con referencia al equipamiento, el presupuesto luego del recorte no alcanza a 55.000 pesos, monto muy escaso. Para tener una simple idea, cambiar el rotor a una centrífuga sale aproximadamente siete u ocho mil pesos y estamos hablando del repuesto de un equipo ya existente, de los tantos que hay en las once instituciones. 

SaM: Por lo tanto ese presupuesto no sirve ni para mantener lo que se tiene, ni hablar de renovar...

ML: Si nosotros tenemos un recorte tan masivo es imposible hablar de priorizar. Se puede priorizar cuando se descuenta, debido a problemas presupuestarios, una parte de los montos que se destinan a todas las enfermedades, pero en el caso que nos ocupa se trata de una eliminación que pone en riesgo el funcionamiento de muchos programas de salud, así que es absolutamente imposible hacer una selección porque se dejaría desprovista a toda la población del control de la mayoría de las enfermedades que involucran a la ANLIS. 

SaM: Pocos días atrás el diario La Nación informaba que se tenía problemas con el tratamiento de los 12.000 pacientes que anualmente se enferman de tuberculosis. ¿Qué información manejan ustedes? 

A R: Es una cuestión que no depende de esta institución -el Fatala Chabén-, pero sí es importante conocer que algunas provincias, como Jujuy, informaron al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias "Dr. Emilio Coni", de Santa Fe, que dejaron de tener drogas desde la semana pasada para los pacientes tuberculosos. Eso es una responsabilidad exclusiva del Ministro de Salud y significa que de prolongarse esta situación, alrededor de 6000 pacientes tuberculosos pueden morir por discontinuar su tratamiento, ya que por estadísticas se sabe que existe esa posibilidad en el 50% de los casos cuando se interrumpe el tratamiento...

ML: También está el problema de los que sobreviven, porque ellos luego van a ser resistentes a los tratamientos, en los que se deben respetar los tiempos y dosis de administración del medicamento. Si eso se interrumpe, en ese paciente el bacilo va a mutar y a modificar su información genética como para ser luego resistente al medicamento. Esto aumentará la probabilidad que la población se infecte con esas cepas resistentes. Es decir que de los pacientes a los cuales se les suspende la medicación, el 50% tiene chances de morir por infección no controlada, el resto desarrollaría esa mutación mencionada y se generaría un foco infeccioso, con el agravante que es resistente a la antigua medicación.

ML: También tenemos una información relacionada con el Centro Nacional de Genética Médica, que es gratuito y el único en el país que realiza atención de pacientes adultos en su especialidad. Es decir, hay muchos hospitales que trabajan como centros de genética en niños, pero no en adultos. Ellos hacen investigación básica y aplicada, realizan estudios genéticos, diagnósticos prenatal, diagnóstico de fibrosis quística, atención de consultas sobre la relación medicamentos y embarazo. Actualmente, debido a los recortes presupuestarios, no pueden realizar diagnósticos por falta de reactivos de laboratorio. Esa es la situación de ellos, una institución más de las once que formamos la ANLIS.

 

   

En el "Fatala Chabén"

En el Instituto Nacional de Parasitología "Dr. Mario Fatala Chaben" la falta crónica de recursos se evidencia , entre otras cosas, en los ascensores, uno de ellos no funciona y el otro de manera intermitente. Quien escribe estas líneas comprobó lo que significa subir los ocho pisos por escalera como tantas veces lo hicieron los destacados profesionales que allí trabajan, médicos, bioquímicos, biólogos, investigadores, técnicos, administrativos, etc. El lugar es un típico edificio público que data de los años 50 o 60. Habrá sido muy importante en su época pero hoy en día se encuentra en un estado verdaderamente lastimoso, a causa del desinterés y olvido de quienes son responsables de su presupuesto. 

SaM: ¿Cuál es el área de acción en el Instituto "Fatala Chabén"?

AR: Nosotros atendemos una demanda de 17.000 pacientes por año de los 2,5 millones de chagásicos que hay en el país. Además también se realiza el diagnóstico parasitológico de los niños infectados que nacen de mamá infectada por la Enfermedad de Chagas. Ese es un programa de trabajo muy importante porque esos niños que nacen infectados se diagnostican precozmente y se los trata, con absoluta recuperación. Esta línea de trabajo está en posibilidad de cerrarse. Además, tenemos otros servicios, como la atención de los pacientes chagásicos adultos, unos 2000 en total por año. La persona responsable de la atención clínica de todos ellos es un médico cardiólogo contratado, que si deja de trabajar, por falta de salario, quedarían sin asistencia estos pacientes. Igualmente sucede con la gente responsable de la extracción de sangre -lo que permite hacer el diagnóstico-, que son dos personas contratadas.

Cabe agregar por nuestra cuenta que otro profesional contratado en el "Fatala Chabén" fue quien realizó la secuenciación del ADN que permitió la verificación final como positivo del primer caso de ántrax en la Argentina el viernes 19 por la tarde.

SaM: ¿Cuál es el estado de la institución?

ML: Entre las cosas que ya no existen o están en peligro de desaparecer se puede mencionar el transporte, la camioneta ya no funciona y no hay dinero para el arreglo, los espacios fríos están obsoletos o rotos, tenemos una cámara fría que está rota que tiene 12 m2 de superficie; además pueden peligrar el mantenimiento de las cepas y líneas celulares que se hacen mediante congelamiento. Los servicios , como luz, gas, teléfono corre peligro su provisión. Los insumos para diagnóstico -los serológicos y los vinculados a Investigación - están faltando. Tenemos además un gran problema para el mantenimiento del edificio por las filtraciones y las goteras que conducen a daños en la mampostería que repercuten en los cultivos, porque tienen probabilidades de contaminación. Asociados al mantenimiento de planteles de animales, se carece de alimento y viruta

SaM: Con respecto al futuro, ¿cómo está la investigación?

ML: Las líneas principales en el área de investigación del Instituto están relacionadas con la búsqueda de una vacuna o de una nueva droga que sea menos tóxica que las actuales, con estudios de mecanismos asociados a lesiones de miocardio, estudios parasitológicos en área endémica y estudios de biología molecular para Enfermedad de Chagas. 

AR: Además se realiza un proyecto de investigación clínica que consiste en el tratamiento de pacientes adultos chagásicos, con el objeto de demostrar que la droga de uso habitual en Enfermedad de Chagas es capaz de curar esos pacientes adultos.

SaM: Últimamente el Ministro ha dicho que, en el caso del Mal de Chagas, ha cesado la transmisión vectorial de esta enfermedad en cuatro provincias de la Argentina. ¿Se podrá eliminar esta endemia?

AR: Las campañas de vigilancia sistemáticas y continuas ejercen un control sobre la transmisión a traves de la desinsectación de áreas infestadas. En las zonas comprometidas se implanta la vigilancia y si se detectan vinchucas a través de los sensores colocados en cada vivienda -sensores desarrollados en este instituto-, se desinfecta inmediatamente esa casa. Esta estrategia, general de desinsectación y domiciliaria permite interrumpir la transmisión. Esto no es el producto de uno o dos años, sino un trabajo que involucra el diagnóstico, el control de los bancos de sangre a transfundir, la creación de herramientas de detección efectivas en áreas endémicas, etc. en un período muy prolongado. Una de las instituciones que ha colaborado en forma fundamental es este instituto junto con el Servicio Nacional de Chagas. 

En el Fatala Chabén también funciona el nivel central del Programa Nacional de Control de Lepra, a cargo de la Dra. Mirta Antola, que nos comenta que allí "reciben todas las notificaciones de los casos que se registran en el país, se hacen los análisis estadísticos y epidemiológicos, se distribuye la medicación específica para el tratamiento, y se coordinan las actividades de control, de capacitación, y cuando es necesario hacer algún operativo especial o examinar un determinado tipo de población. Trabajamos con la gente que está asumiendo la responsabilidad en cada una de las provincias, donde hay un referente que se ocupa de desarrollar allí las actividades de control. Entonces estas actividades se hacen en forma coordinada, no solamente con el Ministerio de Salud Pública, también con organizaciones no gubernamentales (ONG) que apoyan en algunas ocasiones, fundamentalmente en actividades de capacitación.

SaM: ¿Cómo afecta el recorte presupuestario?

Mirta Antola: Nos afecta porque la gente que trabaja en el interior, en el área médica, reciben los insumos desde aquí, entonces necesariamente los recortes los sufren ellos también. Los insumos más críticos son los medicamentos. Tenemos un porcentaje de medicamentos que los dona la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero hay otras drogas que se utilizan en tratamientos alternativos para pacientes que no pueden recibir la medicación clásica, que es suministrada por el Ministerio de Salud y de ellos tenemos ausencia. Eso significa interrupción de tratamiento en pacientes que están con estos esquemas terapéuticos.

SaM: ¿Cuál es el monto de ese presupuesto para que funcione este programa de salud, para proteger a la población de toda la Argentina contra la lepra?

MA: El programa originalmente tenía un presupuesto entre 300.000 a 350.000 pesos anuales, muy ajustado, pero que se podía llegar a mantener la operatividad del interior y a tener los medicamentos, porque hay mucha actividad que necesita medios de comunicación, hay zonas rurales en donde el paciente no llega al centro de salud, se necesita un móvil y un asistente social. Una cosa es trabajar con lepra urbana y otra con lepra rural en donde las condiciones de operatividad son distintas y hay que invertir en gastos de traslado, que se complican por las condiciones de los caminos y las condiciones climáticas.

 

 


Miembros de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud realizando una manifestación en las calles de Buenos Aires en defensa del presupuesto para su mantenimiento.

El nuevo terrorismo de Estado

Se observa con bastante claridad que quienes ejercen la máxima responsabilidad en el área de los recursos que dispone el Estado, aplican criterios muy semejantes a los empleados en la dictadura militar que padecimos entre 1976 y 1983. No es casualidad que el Ministro de Economía integrara aquel régimen. 

Posiblemente muchas personas no toman conciencia de la importancia de la tarea de la ANLIS -exista o no una guerra bio-terrorista-, debido a que no aparece en la proximidad virtual que aporta la pantalla de televisión, los monitores de las computadoras, los diarios y las radios. Nadie niega el peligro que constituye Ben Laden y compañía, en el caso de un ataque biológico al que deben responder los institutos que integran la ANLIS. Existe también otra realidad, tan cercana y peligrosa hoy en día para los argentinos que no proviene de los sobres con ántrax ni de posibles atentados suicidas. Es grave para la sociedad argentina cualquier nuevo brote de algunas de las enfermedades que controla la ANLIS, entidad que otros terroristas, sin turbantes y que habitan en cuevas (lejanas a las montañas de Afganistán) llamadas ministerios, inspirados en otro fundamentalismo -el de mercado-, quieren destruir con análoga ignorancia suicida. 

Entidades que integran la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS "Dr. Carlos G. Malbran):

1- Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Agudas (INEI)
2- Centro Nacional de Genética Medica (CNGM)
3- Centro Nacional de Control de Calidad de Biológicos (CNCCB)
4- Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias "Dr. Emilio Coni" (INER)
5- Centro Nacional de Endemo-epidemias (CEnDIE)
6- Instituto Nacional de Producción de Biológicos (INPB)
7- Centro Nacional de Redes de Laboratorio (CNRL)
8- Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales (CNIN)
9- Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas (INEVH "Dr. Julio Maiztegui")
10- Instituto Nacional de Epidemiología (INE "Dr. Juan H.Jara")
11- Instituto Nacional de Parasitología (Dr. Mario Fatala Chabén).

Por Pablo Rodríguez Leirado
Octubre de 2001

   

 

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