¿Una religión?, ¿Un
ejército de Sicarios? Presentamos una descripción y
análisis del desarrollo de la singular organización
guerrillera, de origen maoísta, creada por el misterioso Abimael
Guzmán en el Perú. Sendero Luminoso hizo eclosión
a inicios de la década del 80 y hace pocos años se la
consideró derrotada. El secuestro de 71 empleados de la empresa
argentina Techint el 9 de junio de 2003 demostró que aún
continúa su lucha, y hay quienes afirman que ahora lo hacen
con mayor brío, y preparan una expansión de su accionar
a otros países Sudamericanos.
Por Karina Donángelo
Katzellis
Agosto de 2003
Tocate,
departamento de Ayacucho, Perú, Junio de 2003.
El hombre se alisó el pelo. Deslizó su
mano por una cara mal afeitada y se llevó un cigarrillo a los
labios. Otro sujeto rascaba su cabeza con ahínco; las gotas de
sudor le fastidiaban en la nuca. La noche se volvía más
oscura y envolvente. En tanto, otro de los obreros encendía los
faroles del sector izquierdo del campamento. Uno de los seis colombianos,
que trabajaba allí y pertenecía al contingente contratado
por la empresa de ingeniería Techint añoraba el aroma
profundo del café de su tierra, mientras sorbía el último
trago de malta con sabor a nada.
El calor que arreciaba por sobre la ribera del río
había dejado de ser para los empleados una extravagancia tropical.
La humedad aletargaba los sentidos. Lejanos se escuchaban algunos bostezos
y había quienes cansados de tanto cansancio no dejaban de desperezarse.
Un hombre de origen chileno realizaba las últimas mediciones
del día para el proyecto que los reunía, basado en la
construcción del gasoducto que llevaría gas natural desde
el departamento andino de Cuzco a Lima.
Las carpas parecían montículos en la oscuridad.
Y los policías que custodiaban el asentamiento prefiguraban,
en la imaginación onírica de los lugareños, centinelas
de los dioses incaicos. Pero en un abrir y cerrar de ojos, las sombras
comenzaron a tomar forma. Formas de ametralladoras y pistolas, de cabezas
encapuchadas y pañuelos al cuello.
Y el silencio se empañó de gritos. Los
empleados, paralizados de terror confirmaron sus sospechas: la guerrilla
había reaparecido.
Un obrero peruano volvió su vista sobre la espesa
bruma. Temeroso y ensimismado susurró: - “No, no
es cierto que los dioses hayan muerto. Siempre vuelven para vengarse....”-.
La noticia recorrió el mundo: 71 empleados
de la empresa argentina Techint fueron secuestrados en el campamento
de Tocate, departamento de Ayacucho, Perú, en la madrugada del
lunes 9 de Junio, por miembros del grupo guerrillero Sendero Luminoso.
Mapa del Perú y ubicación de
las zonas de mayor influencia en la lucha armada rural, especialmente
el departamento de Ayacucho.
Según fuentes del Ministerio
del Interior de Perú, los secuestradores pidieron un millonario
rescate para liberar a los capturados. Dos días después,
numerosos rumores indicaban en mesas de redacción y oficinas
de Gobierno que la empresa habría pagado el rescate exigido por
los terroristas.
Todo comenzó en Ayacucho. Una pequeña
ciudad andina de no más de diez cuadras de largo y seis de ancho;
con apenas un puñado de habitantes.
Cuatro décadas atrás, Ayacucho era una
ciudad de barro y esperanzas. En ella se erigía la Universidad
San Cristóbal de Huamanga, creada en 1677 por el obispo
de Castilla y Zamora. En 1959 había reabierto
sus aulas, tras permanecer cerradas por casi un siglo. El ideal que
impregnaba aquel rincón del Perú era el de forjar un nuevo
tipo de universidad, centrada en la aplicación de las ciencias
y enfocada a paliar las necesidades locales.
Por aquellas callecitas de Ayacucho a medio pavimentar
podían verse no más de cuarenta autos. El olor a mangos
y tierra húmeda definían la estampa del sitio donde se
comenzaría a gestar el terrorífico caldo de cultivo.
La universidad apenas contaba con cuarenta profesores.
Faltaban pizarrones y escaseaban las tizas. Sus patios interiores se
colmaban de murmullos, de utopías y esperanzas. De protestas
y discusiones dialécticas interminables. Allí convergían
todas las orientaciones políticas, desde la extrema derecha hasta
la izquierda más radical.
A comienzos de la década del 60, en el plano
internacional, las pugnas ideológicas chino soviéticas
provocaban continuas posiciones contrapuestas dentro de las filas del
movimiento comunista internacional. Mientras que en el Perú,
el Partido Comunista Peruano (PCP), fundado por José
Carlos Mariátegui comenzaba a vivir ese enfrentamiento
entre la ortodoxia moscovita y el maoísmo.
A comienzos de 1962, el sector pro- chino, encabezado
por Saturnino Paredes y José Sotomayor
acusó a la dirección del PCP de electoralismo, corrupción
y revisionismo, por haber, supuestamente, abandonado los principios
marxistas leninistas.
La división no tardó en producirse y en
enero de 1964, este sector dio nacimiento al Partido Comunista
- Bandera Rojo que tomó el nombre del periódico
que editaban. En la división absorbieron al Comité
Regional de Ayacucho. Del cual era parte el Frente
de Estudiantes Revolucionarios por el “Sendero Luminoso de Mariátegui”,
que funcionaba en la Universidad San Cristóbal de Huamanga.
Esta universidad se había consolidado como motor
de desarrollo para toda la zona de Ayacucho. La yuxtaposición
de la teoría política con la praxis aplicada al medio
rural fue determinante en esta ciudad. Así fue como la línea
pro- china sacó provecho de las circunstancias y del medio para
sembrar en tierras fértiles el germen de su trascendencia. Valiéndose
de la vinculación que tenía la universidad con el campo
para extender su ideología en plena reforma agraria.
Carlos María Mariátegui (1895-1930),
político y pensador peruano, fundador del Partido Comunista Peruano
(PCP) y uno de los ideólogos más destacados del marxismo
iberoamericano. Organizador del Partido Socialista (1928), luego devenido
en el Partido Comunista Peruano, y la Confederación General de
Trabajadores (1929).
EL CANTO DEL TUCO
“Cuenta una leyenda, que el tuco,
un ave característica del sudeste peruano habita en los cementerios,
y que cada vez que canta anuncia la muerte”.
Alumno ejemplar de la Facultad de Letras de la Universidad
de San Agustín. Tímido. Rollizo. Disciplinado, obsesivo
y ascético. Fanático por las lecturas de Kant
y Hegel. Ávido lector, en su juventud universitaria
de un libro fundamental en la historia del marxismo latinoamericano,
“Siete ensayos de interpretación de la realidad
peruana”, de José Carlos Mariátegui, fundador
del Partido Comunista Peruano (PCP). Allí Mariátegui se
refiere al “Sendero Luminoso del marxismo”.
Ese muchacho era Abimael Guzmán Reynoso.
Quien años después sería el líder de Sendero
Luminoso. Y que actualmente, cumple prisión en una cárcel
de máxima seguridad del Perú.
Nació el 3 de Diciembre de 1934, en Mollendo,
provincia de Islay, en el departamento de Arequipa, mil kilómetros
al sur de Lima.
Abimael Guzmán Reynoso, líder del movimiento
guerrillero peruano Sendero Luminoso.
Hacia mediados de los 60 recaló
en Ayacucho, y aquel tímido kantiano se incorporó inmediatamente
al staff de profesores para dictar clases en la prestigiosa Universidad
de San Cristóbal de Huamanga. El profesor Abimael Guzmán,
no sólo enseñó filosofía. Se rodeó
además de un grupo de alumnos que lo seguían con devoción.
Así fue como el “tuco” inició su canto...
Y comenzó a estudiar la compleja realidad del altiplano feudal,
carenciada, y regida aún hoy por códigos coloniales.
Alentado por el rector de la Universidad, Efraín
Morote Best (para algunos, verdadero mentor intelectual de
lo que después sería Sendero Luminoso), el profesor de
filosofía perfeccionó el estudio del quechua y estudió
las costumbres milenarias de esos campesinos secularmente explotados.
Paralelamente militaba en el PCP- Bandera Roja. Este grupo, que acusaba
al comunismo oficial de ser un mero apéndice de Moscú
comenzó una ferviente actividad organizativa, que sobrepasó
rápidamente la universidad, cuyo punto más alto fue la
creación en 1966 del Frente de Defensa del Pueblo de
Ayacucho.
El nuevo partido, encabezado por Saturnino Paredes continuó
maniatado, viviendo pugnas internas, que llevaron en 1965 a la salida
de José Sotomayor. Quien fundó el PC Marxista
Leninista de corta duración y la Dirección
de la Juventud que formó el PCP - Patria Roja.
Luego de una corta temporada en China, en 1965, en vísperas
de la Revolución Cultural de Mao Tse Tung –donde
se cuenta que conoció a Ernesto “Che” Guevara-y con la aprobación del Congreso Campesino, Guzmán
ingresó al Comité Regional de Bandera Roja en Ayacucho.
El triunfo de Deng Xiao Ping sobre
la viuda de Mao terminó por truncar la revolución cultural,
en mayo de 1976. Aquello marcó un punto de inflexión en
el ideario de Abimael Guzmán. Fue a partir de este hecho, que
la cúpula de Sendero optó por la revolución armada.
Al ver que los regímenes comunistas no tenían posibilidad
de resolver las contradicciones del capitalismo ni de formar un verdadero
Estado socialista.
En 1972, la unidad táctica de Paredes y Guzmán
se quebró. Abimael Guzmán o el “Presidente
Gonzalo” –como era conocido o como se hacía
llamar- acusó a Paredes de contrarrevolucionario e incapaz de
preparar la lucha armada.
A partir de ese momento, comenzaron a considerarse como
los únicos revolucionarios, portadores de la verdad absoluta
y de las llaves de la Historia.
El senderismo se caracterizó por sus rígidos
principios ideológicos; reelaborando la doctrina de Mao y cumpliéndola
en el “Pensamiento Gonzalo”, que sería
la cuarta etapa del desarrollo del marxismo y trascendería los
límites de la aplicación nacional, asumiendo connotaciones
universales.
Mao Tse Tung, líder comunista chino, conductor e ideólogo
del movimiento revolucionario conocido como Revolución Cultural
en su propio país.
Ernesto "Che" Guevara, líder revolucionario
argentino, partícipe de la revolución cubana, con quien
supuestamente se reunió Abimael Guzmán...
Deng Xiao Ping, dirigente comunista chino, al llegar
al poder en Pekín truncó la revolución cultural
de Mao. Un "traidor", a decir de Guzmán...
Abimael Guzmán mencionó el
desarrollo hecho por Mao a las tesis de Lenin sobre el imperialismo,
afirmando que “éste crea disturbios y fracasa para volverlos
a generar y volver a fracasar; y así hasta su ruina final, que
se producirá en los próximos 50 a 100 años”.
En su concepción, Mao aplicó esta ley no solo al imperialismo
norteamericano, sino también al “social imperialismo soviético”.
Entre 1973 y 1975, Sendero Luminoso logró acceder
también a la dirección estudiantil de las Universidades
de Tacna y Huanuco y alcanzó presencia importante en las Universidades
de Ingeniería de Lima y San Martín de Porres. Sin embargo,
pronto decidieron abandonar las universidades y bajo la consigna de
“Retomar a Mariátegui” se fijaron el objetivo de
“reconstruir el partido”.
En 1977 inician la tarea de llevar la lucha armada del
campo a la ciudad. A comienzos de 1980, de manera clandestina celebraron
en la ciudad de Ayacucho el IX Plenario de su Comité Central.
Conformaron la Dirección Revolucionaria (político- militar)
y ordenaron a sus militantes trasladarse a zonas campesinas estratégicas,
para iniciar la revolución armada. Pero, ¿Qué fue
realmente Sendero Luminoso?
“HA LLEGADO LA
HORA”
Abimael Guzmán
Reynoso.
Oficialmente, el 17 de mayo de 1980, Sendero inició
su periplo terrorista en Chusqui, un pequeño poblado del distrito
de Cangallo, departamento de Ayacucho. Una de las regiones más
pobres y olvidadas de Perú.
Al grito de “Salvo el poder, todo es
ilusión”, grupos armados incendiaron todas las
urnas que encontraron en Chusqui. Ese 17 de mayo, después de
12 años de régimen militar, el pueblo elegía a
su nuevo Gobierno. Sin embargo, 7 meses antes de la noche del 17 de
mayo aparecieron perros colgados de los postes de alumbrado en cuatro
pueblos de la provincia de Nerpio. Se trataba de un símbolo maoísta.
En China, un perro muerto simboliza al tirano condenado a muerte
por el pueblo. En las semanas siguientes aparecieron perros
colgados en postes de Cajamarca, Lepe y Villaria.
Los animales que vinieron a continuación estaban
vivos. Hubo un caso de un perro que apareció corriendo por el
mercado de un pueblo, echando espumarajos por la boca. Cuentan que un
vendedor de frutas lo espantaba con la escoba cuando el perro hizo explosión.
Tres personas resultaron heridas y un puesto del mercado voló
en pedazos.
En otra oportunidad, un burro, que corría desbocado
explotó en mil trocitos sangrientos frente a la estación
de policías. En Sandoval, durante una reunión del Consejo
introdujeron una gallina en la oficina del alcalde. El ave estalló
y las paredes quedaron salpicadas de plumas y de sangre.
Nadie se atribuyó la autoría en ninguno
de esos casos, pero el perro y el burro llevaban colgados unos letreros
que decían ¡Viva Gonzalo!
Imágen que representa una festividad religiosa en la plaza central
de Ayacucho, uno de los epicentros de las acciones revolucionarias de
Sendero Luminoso.
El nombre se repetía de valle en valle. Es que
Gonzalo estaba en todas partes, al mismo tiempo que en ninguna. Al parecer
sólo quería dirigirse a los pobres. Así lo relatan
los primeros informes no clasificados sobre Sendero Luminoso. Y los
pobres lo siguieron. Algunos con el temor y la obsecuencia y otros con
la acción. Abimael Guzmán o el “presidente
Gonzalo” era el que había venido a librarlos del pasado.
Él era el Fuego Eterno; el Sol Rojo; Incarri, que volvía.
Elevado por encima de todo gobierno humano, era la realización
de las más antiguas leyendas.
Hubo hasta quienes llegaron a creer en su inmortalidad. Y advertían
que si la policía o los militares, alguna vez llegaban a cercarlo,
“él se convertiría en un dosel de plumas y subiría
a los cielos”. “Nunca podrán atraparlo”- decían
convencidos.
Kant, Hegel o Marx eran para los campesinos “desconocidos
convidados de piedra”. Por eso, Abimael les enseñaba con
sangre, con huesos y con muerte. Solía decirles: “La
sangre no ahoga la revolución, sino que la irriga”.
Sendero llenó un espacio político en Perú,
cuando ya nadie creía que eso pudiera suceder. Es que
cuando los pueblos se encuentran al borde del abismo, sumidos en la
vorágine que los arrastra por un espiral descendente. Cuando
carecen de sueños, desaparecen las creencias y les falta conducción
ocurre lo imprevisto. Aparece una figura “mesiánica”
dispuesta a redimirlos.
Así apareció Sendero. Así
apareció Abimael, el “presidente Gonzalo”, de las
entrañas de la tierra y de lo profundo de su pueblo. Pero para
redimirlos, previamente debía celebrar un bautismo de fuego y
de sangre. Así celebró Sendero su “rito sacrificial”.
Y así fue como se erigieron en “apóstoles de la
muerte”.
No sólo se unieron a Sendero los pobres. Se sumaron
también profesores, estudiantes, ingenieros, arquitectos, médicos,
jóvenes modelos, etc. Y de pronto, los ojos de Gonzalo estaban
en todas partes. Porque “los ojos de Gonzalo, Todo lo
ven”. Sus hombres estaban allí, al alcance de
todos, pero sus vidas paralelas se mantenían ocultas, con capuchas
y en la clandestinidad. Estaban en la Universidad, en los colegios,
en los bancos, en los hospitales. Una hacendosa ama de casa, de pronto
escondía pistolas detrás del horno de su cocina. Un profesor
de música ocultaba una ametralladora dentro del piano. Cualquier
día uno podía encender el televisor y enterarse que su
hija era una asesina. Otro día podía ser su esposa o el
marido de la vecina.
Hasta las fuerzas de seguridad, pese a quedar perplejas por los sanguinarios
ataques cometidos por esta guerrilla, no dejaban de reconocer algunas
razones del senderismo y hasta simpatizar con ellas.
Se preguntaban, ¿Qué es lo que
quiere Sendero?. La respuesta era una sola: el Poder Absoluto. “La
guerra, de por sí, de nada vale si no engendra poder político”,
teoriza Abimael Guzmán en “Desarrollar la Guerra
Popular sirviendo a la Revolución Mundial”; uno
de los pocos documentos que ha difundido el grupo terrorista.
Los jefes senderistas reniegan de cualquier forma propagandística
que no sea el viejo volante, el panfleto que arrojan sobre sus víctimas.
Importantes cadenas de televisión y prestigiosos periódicos
y revistas de todo el mundo han ofrecido sumas millonarias por obtener
un reportaje exclusivo con Guzmán Reynoso, o con algún
otro alto dirigente que quisiera hablar sobre el proyecto de Sendero.
Pero, “el periodismo, como parte de la superestructura
burguesa” –según su criterio ortodoxo- no
les merecía la menor confianza. A diferencia de otros grupos
guerrilleros necesitados de promocionar sus actos, Sendero nunca tuvo
ningún interés en ello.
Fotografía con la cúpula de dirigentes del movimiento
revolucionario Sendero Luminoso. Abajo, a la derecha, Abimael
Guzmán...
UNA IDEOLOGÍA DE OTRA
PARTE
Para Sendero, la ex Unión Soviética ha representado
al “ otro imperialismo” –el Social imperialismo-;
Cuba y Nicaragua han sido satélites de ella. Y por supuesto,
los dirigentes chinos no han sido sino un hato de “traidores”,
encabezado por el legendario Den Xiao Ping.
Con el tiempo, su decidida ortodoxia los ha ido llevando a un aislamiento
absoluto. Tornando a sus adeptos en miembros de un movimiento guerrillero
inédito en América. La revolución de Sendero fue
apoyada por la alianza entre obreros y campesinos, en la cual el proletariado
sería la clase dirigente y el campesinado la fuerza motriz por
excelencia. La toma del poder y la instauración de la nueva sociedad
serían el producto de una guerra popular prolongada que, teniendo
como escenario fundamental el campo marcharía hacia el cerco
de las ciudades.
Su objetivo central era “desarrollar la
guerra popular sirviendo a la revolución mundial”.
En cuanto a los aportes novedosos de Abimael Guzmán, podemos
destacar sobre todo dos: la tesis de la militarización de los
partidos comunistas y la construcción concéntrica de los
tres instrumentos de la revolución (Partido, Ejército
y Frente Único).
Las razones que los senderistas han aducido para plantear la militarización
de los partidos comunistas son: Primero, el convencimiento de que “nos
encontramos ya en la lucha final”. “Estamos –explican-
en la ofensiva estratégica de la revolución mundial;
vivimos el abrimiento del imperialismo y la reacción de la paz
de la tierra en los próximos 50 a 100 años, época
signada por la violencia, en que se expresan todo tipo de guerras; vemos
cómo la reacción está militarizándose cada
vez más, militarizando los viejos Estados, su economía,
desarrollando guerras de agresión, traficando con la lucha de
los pueblos y apuntando a una nueva guerra mundial”. (Simon Yehude;
Estados y Guerrillas en el Perú, EES, Lima, Pág. 104).
Segundo, la frustrada experiencia de los países
socialistas. “Hay que conjurar la experiencia capitalista”
–dicen.
Y Tercero, la certeza de que marchamos hacia una sociedad
armada y militarizada. “Militarizando el Partido –argumentan-
plasmamos un paso hacia la militarización de la sociedad, que
es la perspectiva estratégica para garantizar la dictadura del
proletariado”.
El líder senderista, Abimael Guzmán ha sabido sacar lecciones
de lo ocurrido en la guerrilla filipina, que se refundió en el
campo. Y dejó quietas las ciudades, provocando el aislamiento
de la guerrilla. De lo ocurrido en Brasil, donde los insurrectos aplicaron
acciones en ambos sectores, pero no especificaron cuál era el
principal. De Vietnam, donde los comunistas realizaron importantes acciones
en las ciudades.
Abimael Guzmán, fotografiado en su proceso judicial
tras su resonante captura en el gobierno del presidente Fujimori.
“Al definir a la clase obrera
y al campesinado como fuerzas principales de la revolución vietnamita
se exigió que el proceso de construcción de las fuerzas
revolucionarias se realizara simultáneamente en las ciudades
y áreas rurales impulsando formas de lucha adecuadas, en cada
una de las zonas estratégicas, de acuerdo a sus características
específicas”. (Naranjo, Pedro. Vietnam: experiencias y
enseñanzas. Ediciones R, 1990, Pág. 283).
Podría decirse también, que Sendero Luminoso,
incluso por sus métodos sólo es comparable al Khmer
Rouge, la famosa y terrible guerrilla camboyana, que asestó
durísimos golpes al poder, liderada por Pol Pot
(curiosamente instruido en Francia).
Hace tiempo que se habla de una división en el
seno de Sendero Luminoso. Se cree que se conformaron 2 líneas:
la “Negra”, encabezada por Osmán
Morote (hijo del ex rector de la Universidad de Huamanga, Morote
Best); y la “Roja”, inspirada por Abimael
Guzmán Reynoso.
La línea “Negra” buscaría
replantear, sobre la base de una táctica más política
la estrategia del grupo. En tanto que la “Roja” –mucho
más sectaria e intransigente- insiste en acentuar el carácter
militar y terrorista de la estrategia original del movimiento.
Pol Pot, militar y político camboyano, creador
del Khmer Rojo y autores de brutales genocidios de su país.
LA MORAL DE SENDERO LUMINOSO
Augusta La Torre, primera esposa de
Abimael Guzmán –luego conocida como la “Camarada
Norah” fue muerta confusamente en la clandestinidad.
Cuentan los que saben, que era “notablemente bella” y “tremendamente
inteligente”. Era hija del mítico fundador del APRA,
Haya de la Torre.
Al principio, las reuniones del PCP se realizaban en
su casa. Allí se conocieron con Abimael Guzmán. Se hicieron
primero camaradas y esposos después. Según las versiones
de Sendero, Norah se suicidó después de atravesar una
“honda crisis nerviosa”. El Ejército cree que fue
asesinada por orden del “presidente Gonzalo”, temeroso de
que su compañera propiciara un movimiento divisionista dentro
del grupo. Un misterio, del que sólo Abimael conoce la respuesta.
Haya de la Torre, fundador del APRA (Alianza Popular
Revolucionaria Americana)
Munidos de una moral medieval, los guerrilleros
del “Presidente Gonzalo” prohíben bajo sus dominios
el adulterio y la homosexualidad. Y las prostitutas son perseguidas
y fusiladas. Los casamientos entre senderistas o entre campesinos, que
habitan en “zonas liberadas” son bautizados por un oficial
de la organización. Y como todo casamiento, éstos también
tienen sus ritos y discursos: “En nombre del Presidente Gonzalo
se celebra la unión”. Después del juramento de práctica
se lee una cita de Carl Marx: “La relación directa, natural
y necesaria entre el hombre y la mujer. Esta relación es la más
natural en los seres humanos. En ella se manifiesta en qué medida
la esencia humana se ha convertido en esencia natural”. Y finalizan
el rito con otra frase de Marx: “En esta relación se revela
hasta qué punto las relaciones del hombre han pasado a ser necesidades
humanas, hasta qué punto, por tanto el hombre se ha convertido
en necesidad, hasta qué punto es esencia natural, existencia
individual y es, al mismo tiempo, un ser colectivo”.
Los senderistas bregaron por destruir lo viejo y construir
lo nuevo, pero con formas decididamente extremas y nada heterodoxas.
Quisieron crear nuevas relaciones entre clases, culturas
y sexos. Precisamente por tal motivo, Sendero, se ha caracterizado también
por su lucha contra de la dominación de la mujer por parte del
hombre, específicamente en la cultura Latina. Los senderistas
buscan a los violadores y maltratadores de mujeres para castigarlos
públicamente. Los castigos incluyen agresión verbal, golpes
de puño y a veces “tiros de gracia”.
La participación de la mujer en la lucha armada
y la administración de zonas liberadas demuestra el importante
papel importante del liderazgo femenino. De hecho, muchas mujeres ocupan
puestos importantes dentro del movimiento guerrillero. Estas “Damas
de la Muerte”, como se las reconoce en los periódicos
locales, han dirigido ataques de tipo “comando” y ofensivas
regionales contra fuerzas armadas del Gobierno. E integran cuadrillas
de guardaespaldas para brindar protección a los principales cabecillas
guerrilleros.
“LA GUERRA ES SANTA Y
LA MUERTE EJEMPLIFICADORA”
“Gonzalo, las masas rugen/ y los
Andes se estremecen/ expresan pasión ardiente/ fe segura y acerada/
y el pueblo escucha atento/ al marchar a su jornada/ es Gonzalo contra
el fuego/ Gonzalo es la lucha armada”.
Himno al “Presidente
Gonzalo”.
Si bien fue en la década del 80, cuando Sendero
Luminoso sembró el terror. Desde los 90 ha concentrado su estrategia
sobre Lima, la capital de Perú. “Los suburbios son como
cinturones de hierro que encerrarán al enemigo”- solía
decir el presidente Gonzalo. Y así avanzaba Abimael Guzmán,
reptando sigilosamente como un reptil; atenazando la metrópolis
como un terrible cangrejo.
Todo Perú supo de las barbaries cometidas por
Sendero. Y el mundo entero fue testigo del horror. Animales muertos;
decapitaciones en público; cadáveres que penden de algún
alambrado o poste de luz, con la boca llena de panfletos de Sendero,
cuyos restos son esparcidos por la ciudad. Jovencitas inmoladas, de
tan solo 10 años, por la causa de Gonzalo. Funcionarios degollados
en teatros, a la vista de cientos de espectadores ansiosos por ver el
extremo de una nueva obra. Coches bombas; cuerpos perforados por las
ráfagas de las ametralladoras. Sacerdotes obligados a comerse
sus Biblias hoja por hoja, con sus vísceras desparramadas por
las calles. Inscripciones con sangre alentando a la Revolución.
Periodistas con sus lenguas cortadas salvajemente. Secuestros y extorsiones.
Cánticos y el tronar de tambores, que provienen de la profundidad
de la selva tropical invocando el regreso de Gonzalo. Apagones sorpresivos
y de vuelta el terror.
Hacia finales de la década de los 80, la economía
de Perú se encontraba diezmada por la hiperinflación.
Por otro lado, las atrocidades cometidas por los militares
fueron sumiendo al pueblo más y más en la desesperación,
la angustia y esa impotencia que engendra rabia contenida. Violaciones
a destajo; miles de desaparecidos. Algunos de ellos arrojados en fosas
comunes a medio tapar, a la vera de camino. Torturas; picanas eléctricas;
robos y expropiaciones de tierras. “La intolerancia no
puede engendrar otra cosa que más intolerancia”...
Tras el derrocamiento de Fernando Belaúnde
Terry, en 1968 por una Junta Militar; ésta es depuesta
a su vez, por una nueva Junta en 1975. Hasta que, finalmente vuelve
Belaúnde al poder en nuevas elecciones realizadas en 1980.
El arquitecto Fernando Belaúnde Terry, presidente
constitucional derrocado por un golpe militar en 1968.
Sus proyectos de reformar el país
se vieron frustrados por las dificultades económicas; la presencia
devastadora del fenómeno climático de “El Niño”
y la creciente actividad guerrillera; tanto de Sendero Luminoso, como
del Movimiento Revolucionario Tupac Amarú (MRTA).
El presidente Alan García, elegido
en 1985, no tuvo mejores resultados económicos, ni en sus intentos
por controlar la guerrilla ni el tráfico de drogas. Poco a poco
fue forzado a revertir muchas de sus políticas.
En 1990 pierde las elecciones, frente a Alberto Fujimori.
A fines de los 80, Sendero ya era considerado como el movimiento insurgente
más poderoso de Sudamérica, con una fuerza estimada en
10.000 integrantes.
Pero, pese a la captura de su máximo líder,
Abimael Guzmán, el 12 de Septiembre de 1992. Y de Oscar
Ramírez Durand, alias “Camarada Feliciano”,
en julio de 1999, junto a otros cuatro cabecillas Sendero continúa.
El ex presidente Alan García, quien perdió
las elecciones ante Fujimori, no pudo controlar el desmoronamiento económico
del país y la escalada de terror.
Sí, continúa. Y se niega
a perecer.
Si bien, esto ha significado un importante triunfo, para el ex presidente
de Perú, Alberto Fujimori; los atentados y secuestros persisten.
Para 1994, cerca de 6000 guerrilleros depusieron las
armas, luego de aceptar un programa de amnistía ofrecido por
el gobierno. La aparente derrota de Sendero Luminoso y la recuperación
de la economía trajeron como consecuencia un período de
estabilidad a finales de la década de 1990. Sin embargo, la existencia
de pequeños reductos senderistas impidió que Fujimori
pudiera declarar la paz definitivamente en el país.
El actual presidente, Alejandro Toledo,
ante el temor de un “rebrote terrorista” ordenó en
Septiembre de 2001, el desplazamiento de más de 1500 efectivos,
así como grupos de elite. Aunque todavía sigue pendiente
la reactivación de 25 Bases Contra Subversivas y 88 comisarías,
que Fujimori había desactivado.
Actualmente se cree que las zonas donde opera
Sendero Luminoso serían los valles cocaleros del Huallaga, Ene
y Apurímac, ubicados en la selva peruana; Huancayo y el nororiente
de Ayacucho.
Según Medalith Rubio, en una
nota difundida por Radio Nederland, “Sendero también
se ocultaría en algunas organizaciones civiles, Estas nuevas
organizaciones serían la Asociación de Familiares y Víctimas
de Genocidio (AFADEVIG); el Movimiento Popular del Control Constitucional;
la Asociación de Familiares de Desaparecidos y Presos Políticos
del Perú (AFAPREDEPP), las cuales trabajan con varias organizaciones
de Derechos Humanos; y la Asociación Americana de Juristas, que
maneja 30 casos de condenados por terroristas”. Créase
o no, las sospechas son muchos, pero fehacientemente no se ha podido
corroborar ninguna de todas ellas.
Lo cierto es que los numerosos atentados perpetrados
por Sendero han dejado como saldo más de 30.000 millones
de dólares en pérdidas materiales y, más de 30
mil muertos entre civiles, militares y guerrilleros.
Por otra parte, preocupan a la inteligencia peruana,
algunos informes reservados, que estarían indicando un
posible acercamiento entre miembros de las FARC (la guerrilla
colombiana) y algunos integrantes de Sendero.
Alberto Fujimori, ex presidente electo constitucionalmente
del Perú. Bajo su mandato se venció a las fuerzas de Sendero
Luminoso. El actual presidente Toledo corre riesgos de un "rebrote"...
La columna senderista de “Artemio”
(Filomeno Cerrón Cardos), jefe del Comité
Regional Huallaga aún sobrevive cobrándoles “impuestos
de guerra” en dinero y armas a las organizaciones de
narcotraficantes. El teatro de operaciones, por donde se desplaza es
enmarañado y traicionero, similar a las junglas de Vietnam, por
lo que torna difícil, sino imposible dar con ella.
Así mismo, y de acuerdo al informe “Patrones
Globales de Terrorismo 2002”, presentado el 27 de Abril
de 2003 en Washington, por el secretario de Estado de los Estados Unidos,
Colin Powell y por el jefe de operaciones contraterroristas
de ese país, Cofer Black, “se advierte un rebrote
de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso en Perú”.
El informe señala además, que
“los vínculos entre el narcotráfico y el terrorismo
se han incrementado notablemente el año pasado. Los grupos de
narcotraficantes se han convertido en una gran fuente de recursos para
las operaciones terroristas”. Tan sólo el año
pasado, Sendero perpetró 119 acciones en Perú, y se cree
que entre 400 y 500 militantes armados de esta guerrilla se refugian
en los valles de Alto Huallaga y de los ríos Apurímac
y Ene.
Collin Powell, secretario de Estado de los Estados
Unidos.
Desde la salida de Fujimori, hay señales
de que el movimiento guerrillero ha tomado un nuevo impulso, inclusive
en las zonas que controlaba antiguamente. Según un artículo
publicado el 29 de Julio de 2003, en Diario El Mundo, “Sendero
alimenta su resurgimiento involucrándose en el narcotráfico
y mejorando su organización y equipamiento”. “Según
analistas políticos de Perú –como comenta
el artículo- Sendero Luminoso está explotando
la bonanza que vive la industria de la producción de coca en
Perú, algo que sería producto del aparente éxito
del programa estadounidense de erradicación del cultivo en Bolivia
y Colombia”.
Según Jaime Antesana, experto
en violencia política, lo ocurrido en Ayacucho –en relación
a la toma de rehenes, de la empresa Techint-, “es un duro
golpe a las fuerzas del orden”. Y, agrega que, “Sendero
tiene ahora mejores armas; sistemas de comunicación y una capacidad,
que hace cinco años no tenía para movilizarse; y esto
se debe a su alianza con el narcotráfico”.
Sería obtuso pensar que Sendero ha muerto o que
está dando los últimos coletazos del Dragón. Sin
lugar a dudas, ha logrado una nueva reestructuración y una recomposición
de sus fuerzas. Bajo un nuevo escenario, podría decirse que se
ha “reinventado a sí mismo”.
El desconcierto de los funcionarios de gobierno y seguridad
vuelve a la situación interna de Perú en un terreno pedregoso
y movedizo. La falta de políticas efectivas, el agotamiento del
modelo económico y la falta de expectativas para el país
y su gente abren un canal tenebroso, hacia lo desconocido.
Según el analista Carlos Tapia,
“la única forma de solucionar el conflicto con la guerrilla
sería haciendo un verdadero “Plan Marshall”.
Las cifras que se citan en el artículo del Diario El Mundo, antes
mencionado hablan por sí solas: “Entre 1983 y 1993,
los años más duros del conflicto armado interno, Perú
gastó 25.000 millones de dólares en combatir a la guerrilla.
Significa 2.500 millones anuales. Y 200 millones dólares mensuales.
En cambio, ahora se invierten 3 millones de dólares mensuales”.
Por otra parte, se sabe en círculos de inteligencia,
que miembros de Sendero lograron infiltrarse entre campesinos bolivianos,
que invaden tierras de propiedad privada, propiciando un clima de pre
- guerra civil en Bolivia. También han logrado infiltrarse en
otras organizaciones en Brasil y Argentina. Por algunos de ellos se
ha pedido su extradición, pero de los otros, nada se sabe. Esto,
en parte se debe, entre otras cosas a la inexistencia de controles en
los pasos de frontera entre distintos países sudamericanos.
Bajo el mandato del presidente Fujimori el Estado Peruano realizó
la mayor inversión en la lucha con el movimiento armado Sendero
Luminoso.
“LA DISCIPLINA BORRA
EL SENTIMIENTO”
Por su parte, Sendero Luminoso ha anticipado el inicio
de una guerra popular “cruenta y prolongada”. En un documento
emitido por el movimiento guerrillero maoísta, titulado “Low
Intensity Warfare” (Guerra de Baja Intensidad), la organización
que dirige Abimael Guzmán desde la cárcel, apuntó
que “la guerra la gana quien persiste un minuto más”.
Y agregó: “Sabemos persistir y persistimos, sin
cesar jamás la lucha armada, hasta que a sangre y fuego, con
guerra popular hayamos barrido al imperialismo de Alejandro Toledo”.
Sendero ha rechazado las versiones que indican una supuesta
división de dos o cuatro facciones. Y recalcó que
“es una patraña más de la Agencia Central de Inteligencia
(CIA). “Contamos con una dirección reconocida y probada
a imagen y semejanza del “presidente Gonzalo”, que viene
dirigiendo (desde la Base naval de El Callao) la guerra popular.”
Aseguró además que “la guerra popular, iniciada
el 17 de mayo de 1980 se va cumpliendo exitosamente”.
Tal como lo relatan los comunicados de prensa difundidos
por la Agencia DPA a el Diario El Mundo, “Sendero
Luminoso, dijo tener presencia en los sindicatos, centros de educación,
barriadas, en el campo y en las zonas productoras de coca, con lo que
se está dando un salto en la incorporación de las masas”.
Alejandro Toledo, presidente de la República
del Perú. Sin duda, próximo a enfrentar la amenaza de
Sendero Luminoso...
Según sus miembros y conforme al
texto del informe difundido por Sendero, “El PCP- Sendero Luminoso
continúa la aplicación del plan en marcha: “Unir
al pueblo contra la dictadura fascista, genocida y vendepatria!”,
en referencia al actual gobierno de Alejandro Toledo. También
convocó a todos sus seguidores a realizar acciones concretas
“elevando el apoyo a la guerra popular del Perú
y la campaña para defender la vida de Abimael Guzmán Reynoso”.
Por esas cosas que tiene el destino; y no por casualidad,
sino más bien por “causalidad”, actualmente, Abimael
Guzmán habita en una celda contigua a la de Vladimiro
Montesinos, ex miembro de la Inteligencia fujimorista, en la
Base naval de El Callao. Éste último, una especie de “Chacal”,
como el protagonista de la novela de Frederik Forsyt,
años atrás, cuando todavía actuaba dentro del gobierno
de Alberto Fujimori, les permitió a Guzmán y su actual
esposa, Elena Iparraguirre, el acceso a la Biblioteca
del partido, incautada en Septiembre de 1992. Y les concedió
además, una suscripción al periódico Le Monde Diplomatique
y a la revista Newsweek...
ALGUNAS CONCLUSIONES
Hace años que me desvela Sendero Luminoso. Como
aquellas cosas prohibidas, que producen rechazo y a la vez una atracción
irresistible. Acaso porque esta guerrilla está fuera de los “parámetros
comunes” –por llamarlo de alguna manera-, en relación
al ser y accionar de otros movimientos
insurgentes.
Hay en Sendero, un componente –a mi juicio- mágico.
Consustanciado con las fuerzas de la naturaleza. Con aquello que no
encuentra expresión en los términos del presente. Ininteligible
para el común de la gente.
Vladimiro Montesinos, ex miembro de la Inteligencia
fujimorista, "compañero" de prisión de Guzmán
en la Base naval de El Callao.
En su ideología, pero
más que en su ideología, en sus creencias, (que exceden
lo político para instalarse en el ámbito “metapolítico”-,
percibo el aliento de un pasado remoto. Me recuerda a los antiguos “Adoradores
del fuego”; a los “Caballeros de la Tabla
Redonda”. A los duendes de la Selva. Sendero trae a mi
mente a los pasajeros errantes, que transitan por el “Camino
del Inca”. Una melodía lejana, que proviene de
las entrañas de la tierra. El sonar de las quenas y el pinkullo.
Es que, Sendero es otra cosa. ¿Una religión?,
¿Un ejército de Sicarios?, ¿Los rebeldes de “Canudos”,
siguiendo al Consilhieiro?
Ninguna muerte justifica verdades. Pero, ¿quién
puede juzgar la justicia de los senderistas y la de los militares con
sus torturas en toda América?, ¿quién puede decir
que una fue mejor que la otra?
Cierto es, sin embargo, que los postulados comunistas-
maoístas no encuentran cauce ya, en esta nueva realidad.
Cierto es que el “triunfo” del Capitalismo
frente al Comunismo sólo se ha traducido en un rotundo y aplastante
fracaso. Que el Liberalismo extremo ha sumido a los pueblos en un hoyo
profundo, marginándolos como comunidades “inviables”,
restos sobrantes e “improductivos”, para la “Picadora
de Carne” de los negocios y el Capital.
Los mundos no se construyen con utopías.
Ya hemos pasado por las armas y de nada nos ha servido. Los miles de
muertos inocentes reclaman justicia. Intentan engañarnos con
los dogmatismos de la Democracia; ocultando nuevos tipos de genocidios.
No ya por una bandera, por un partido o por un ideal. Sino por el pan
y la dignidad de los pueblos.
Trafican con el hambre, la desesperación y la
miseria. Especulan con la vida y dictan parcial y arbitrariamente sentencias
de muerte. Millones de seres condenados al olvido.
Este es el gran problema. No ya Capitalismo versus Comunismo.
No ya Globalización y anti Globalización. No ya Liberalismo
o Conservadurismo. El gran problema ha sido y será la falta de
PIEDAD. Y la pérdida del respeto y la memoria.
.......Cuentan que, en uno de los libros
que leía Abimael, había subrayado un pensamiento de Mao:
“La gente se convierte en su contrario”.
Y Sendero tampoco ha estado libre de ese
pecado.......
Por Karina Donángelo
Katzellis
Agosto de 2003
Mao, referencia ineludible en el pensamiento
de Abimael Guzmán...
En este espacio,
estimado lector,
vuelque sus
comentarios e
inquietudes.