La movida celta en Argentina.
De bravos guerreros a grandes músicos.

El pasado 23 de junio en el diario Clarín, el de mayor venta en Sudamérica, publico un artículo dedicado a la "movida celta" en Argentina, en la que se hace referencia a Sitio al Margen, con motivo de la llegada a Buenos Aires del espectáculo Lord of the Dance. Además, en ese informe, publicado en la sección Espectáculos, este periódico solicitó una columna de opinión especializada al presidente de la Liga Celta de Argentina, y nuestro compañero de Sitio al Margen, Manuel Castro. Por motivos de diagramación la nota pedida fue recortada con la consiguiente pérdida de algunos conceptos, el acortamiento del título, y la mayor simplificación de los comentarios. Sitio al Margen presenta el artículo completo que fue remitido al diario Clarín, que aún así es un breve resumen de la movida argentina y el significado del celtismo.

Por Manuel Castro (1)

 

 

En la actualidad no es extraño oír la palabra celta, sin embargo aún existe gente que está descubriendo, fascinada, todo lo relacionado a esta milenaria cultura.

Que las tradiciones celtas resurjan en los países de origen no parece ser algo que asombre, pero si que se expanda por otros que, aparentemente, no tienen nada que ver con ellos. Desde hace siglos, ha habido algo en común a todos estos pueblos que ayudó a que esta cultura apareciera en algunas partes del mundo: la mala situación económica debido al insuficiente desarrollo, por constituir estos pueblos zonas periféricas, alejadas de los grandes centros económicos. Debido a esto millones de personas emigraron y se asentaron en el continente americano, Australia, Nueva Zelanda, etc, llevando consigo no solo sus ansias de una vida mejor, sino también sus tradiciones a las que nunca renunciaron.

Estas tradiciones se manifiestan de manera evidente en Norteamérica por la fuerte inmigración de irlandeses y escoceses, gallegos y asturianos en el resto del continente americano (tanto que Buenos Aires es denominada la quinta provincia de Galicia) y galeses en la Patagonia (todo esto señalado a grandes rasgos).

Al igual que ocurrió en el siglo pasado, ahora, en las últimas décadas del siglo XX, se asiste a un resurgimiento celta, tal vez sea algo cíclico, tal vez no; pero el hecho concreto es que se ha producido esa coincidencia. Y todo ese boom ha quedado reflejado básicamente en la música. Desde la década del '50 la música celta viene ascendiendo más y más, tanto que hoy en día no es raro escuchar gaitas por todos lados (inclusive existen bandas de gaiteros en Japón, en algunos países árabes, doy por descontado a la India, que tiene regimientos de gaiteros desde la época de la dominación inglesa), ni siquiera Argentina ha quedado fuera de esa movida. Es cierto que en Argentina, antes de los festivales Keltoí y Keltes nadie hablaba ni sabía algo sobre música celta y mucho menos sobre otros aspectos tales como mitología, historia, descubrimientos arqueológicos, religión e idiomas; todo estaba reservado para un pequeño grupo de personas, pero al producirse esa explosión cultural, algunos de esos aspectos han llegado al gran público, por lo menos en lo que se refiere a sus características básicas. En definitiva, se ha abierto un mundo mágico. El factor celta ha sido el primer elemento unificador de Europa cuando la historia de la humanidad recién comenzaba a escribirse y nos han legado una cantidad de costumbres que conviven con nosotros en la actualidad sin que nos demos cuenta. No creo por tanto que esta tradición cultural deba ser considerada como algo recientemente importado o moda, ya que en nuestro país siempre estuvo (encerrada en ciertos círculos, preferentemente colectividades aunque en ellas nunca se utilizó el término unificador de celta) lo que sucede es que recién es descubierta y si bien su número ha fluctuado según las épocas, siempre tuvo seguidores aquí; con esto me estoy refiriendo a los que se dedicaron a estudiar el tema de manera seria, metódica y lógica, lamentablemente existen los de otra clase, pero eso no se puede evitar.

Para finalizar deseo destacar dos puntos: la música celta no es World Music, ni New Age, es sencillamente eso, Música de las Naciones Celtas en sus distintas variantes, folclórica, folc (también con sus distintas tendencias) y bandas de gaiteros y por otro lado, gustar de la música celta no necesariamente significa ser celtista, ya que el celtismo no sólo es música...

Las melodías celtas tienen esa característica que atrapa, que envuelve al corazón, que deleita a la mente; todas las personas (sean de origen o no) reciben esta influencia y cada una de ellas tiene una razón diferente para decir porqué les gusta.

 

Afiche realizado por Diego A. Longueira, para el Tercer Festival de Música Celta KELTES, llevado a cabo en la ciudad de Buenos Aires (Argentina).

 

 

 



Copia del artículo publicado en el diario Clarín de Buenos Aires.

Presidente de la Liga Celta de Argentina.
Director de la Banda de Gaitas Ciudad de Buenos Aires.
Delegado Sudamericano del Festival Intercéltico de Lorient (Bretaña, Francia), en Buenos Aires.

 
Por Manuel Castro (1)

  (1) Manuel Castro.

 

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