El Arte "sobre ruedas".
Razones y sinrazones de los Encuentros en "El Colectivo", Arte en Movimiento.

"El Colectivo es una cooperativa de artistas y profes que empezó a funcionar en abril del 2000, como resultado casi natural de amistades, afinidades e intercambios profesionales mucho más añejos. Nuestro primer objetivo es lograr que este sea un lugar de enseñanza y expresión artística donde se trabaje con "seriedad". El segundo que se coma bien. El tercero que se pueda estar cómodo aquí, humanamente hablando. El cuarto, que sea un rincón de Urquiza para "venir y quedarse". El orden de estos factores es puramente discursivo, y el resultado final de todo esto sería algo así como saber que quienes pasan por Bauness 2640, salen tan contentos como quienes nos quedamos, y vuelven, de tanto en tanto, sin o con razón, por un espectáculo, una clase, o un mate... Los esperamos!".

Por María Belén Luaces.
Marzo de 2002.

 
 

(Alerta: Escribo esta nota a una semana de que un Ejercito de Artistas autoconvocados, tome por dos horas las intersecciones más álgidas del microcentro, el día vienes 22 de marzo. Si esta noticia encuentra a algún lector desprevenido, le recomiendo guardar esta página para leer más tarde y salir a la calle o asomarse a la ventana para ver que ocurre. Si aún tienen tiempo, pueden asimismo navegar por www.ejercitodeartistas.com.ar )

Si todavía están ahí, les cuento porqué esta nota también podría llamarse: "Artistas sobre ruedas, atravesando las limitaciones del yo, desarrollando las aptitudes propias y grupales, cooperándose entre sí, entre el afecto y la disciplina del arte apasionado".

En un principio era la Mousika. Para los antiguos griegos el arte era una única manifestación denominada , Mousika, que incluía a la música, la poesía, la danza y la gimnasia. Mousika como ideal del crecimiento intelectual y espiritual del ser humano, como una formación integral, sin disecciones.

Este concepto, abandonado por la posmodernidad, que sectariza e individualiza todos los campos, nunca dejó de ser familiar para los artistas, que lo retoman una y otra vez interdisciplinando los oficios artísticos que nunca están demasiado lejos unos de otros. Así, entre la mousika y la amistad, en Villa Urquiza una casa de puso en movimiento. Aquí la historia.

En 1999 el artista plástico Gustavo Benito se hizo un lugar en una vieja casona, a dos cuadras de la estación de trenes de Villa Urquiza, para dar forma a sus talleres de artes plásticas. Ya estaban en el país sus amigos Pino Enríquez, músico, y Marcela De Grande, escritora, residentes durante diez años en Francia. Y rondaba el barrio el titiritero y hermano Julio Benito. En el verano del 99-2000 este grupo de amigos comenzó la restauración de nuevas salas interiores de la casona y en marzo del 2000 inauguraron el espacio cultural "El Colectivo". La propuesta era dar vida a una cooperativa de artistas-amigos que crearan y crecieran en un mismo ambiente, desarrollando a su vez una propuesta pedagógica de calidad y compromiso, con todo el bagaje personal y de formación que traían consigo. Comenzaron a funcionar junto a las salas de pintura y cerámica, las de música y ensambles.

 

 

Pino Enríquez, manos a la obra en la ahora sala de espectáculos.

El 2 de septiembre se inauguró la sala de espectáculos y la casa empezó a cobrar nuevas dimensiones. Traer al barrio expresiones de alto nivel artístico se convirtió en la otra chispa del motor, para echar raíces con los vecinos, acercando espectáculos de calidad a un ambiente familiar. El recital de apertura estuvo a cargo de los alumnos del Atelier de Tango del Conservatorio Nacional de Gennevilliers (Francia), que Pino Enríquez dicta en París y que enlazaron el comienzo de los mismos talleres en Buenos Aires. Así la noche francesa abrió las puertas al barrio con el grupo " LIGNE 13 " (tango), con Joanne Calmel (flauta), Jean-Baptiste Henry (bandoneón) y Anabelle Cingoz (violoncello).

Comenzaban las noches de exposiciones, música y comidas caseras.

Al año se sumó el titiritero Sergio Bressky, nuevo "colectivense" que organizó el "1er Festival de Títeres para adultos y niños EL COLECTIVO 2001", con la participación de Horacio Peralta (gran titiritero residente en Francia) y la compañía El Chonchón (de Córdoba). 

Y más hitos se sucedieron en la vida de esta casa de muchas ruedas: la presentación de el Trío Esquina, integrado por el "colectivista" Enríquez, el prestigioso bandoneonista César Stroccio y el contrabajista Hubert Tissier quienes desarrollan sus actividades en Francia. Se realizó un nuevo un festival de títeres para niños en vacaciones de invierno y comenzaron las Peñas, el segundo viernes de cada mes, organizadas por otro nuevo colectivense, Fernando Cappelletti, quien generó así un espacio abierto para el arte, el intercambio y el encuentro. También se sucedieron diversas exposiciones en la sala, presentaciones de libros y en el 2001 se sumó el área de Formación Teatral, dirigida por Paula Quintana y Sergio Bressky.

 

 

Grupo " LIGNE 13 " (tango), con Joanne Calmel (flauta), Jean-Baptiste Henry (bandoneón) y Anabelle Cingoz (violoncello).

El área de Formación Musical siguió creciendo y se sumaron nuevos talleres a los de Ensamble y Guitarra para niños y adultos. Así comenzaron a crecer las clases de instrumento Canto, Flauta y Trompeta. En el área de Plástica fueron cobrando vida los talleres de Alfarería, Cerámica, Pintura, Dibujo y Pintura de Murales, para niños y adultos.

Uno de los objetivos del área pedagógica de El Colectivo pone énfasis en la producción (pre-profesionalización de los alumnos) a través de las muestras, exposiciones y conciertos que se organizan con los alumnos.

Esta reseña cobra vida gracias a los memoriosos datos apuntados por Marcela de Grande, gran poeta, traductora y cheff de exquisitos ñoquis y empanadas, entre otras especialidades de El Colectivo. Ella además aporta el dato preciso que define la propuesta. " Es una cooperativa. Todos ponemos un poquito. Y así anda este Colectivo..."

 

 

Muestras de los alumnos de los talleres de música y artes plásticas de "El Colectivo"
 

Por su parte Pino Enríquez, músico guitarrista, profe de tango, entiende el funcionamiento de este centro cultural autogestivo como " Anárquico. El Colectivo nace con un grupo reducido de amigos, artistas y cercanos al arte, que disfrutamos el compartir un espacio de trabajo (docencia-producción) y de camaradería. Cooperamos, lo que significa que trabajamos juntos. No hay grandes objetivos, o cada vez que se plantean se esfuman con el correr de las horas, así que el motor básico son las necesidades del momento: luz en la sala de eventos, cocina nueva, pintura de las paredes, barrer el patio, etc. Elijo además trabajar en este lugar porque es un espacio de libertad, de creatividad y de reencuentro. Los proyectos surgen del intercambio cotidiano y no de ideas externas a nosotros. Me interesa a su vez el intercambio entre los alumnos de diferentes disciplinas, artísticas y ´materas´, porque creo que toda producción artística está impregnada de reencuentros".

En la Carta de Apertura se destacan unos parráfos clarificadores : " La propuesta de El Colectivo se divide (o se complementa) en dos partes : la primera es un Área Pedagógica y de Formación en las diversas disciplinas artísticas; la segunda es el Ärea de Espectáculos y Expresión Artística.

Llevados por experiencias personales, aquí y en el exterior, los que hemos emprendido este proyecto sentimos que es necesario proponer nuevas alternativas de enseñanza, de aprendizaje y de expresión dentro de las disciplinas en las que trabajamos.

El Colectivo es, en este sentido, un emprendimiento grupal, un punto de encuentro en lo profesional y en lo humano, tanto para los profesores como para los alumnos ". 

 

 
 

Este es un espacio que se va transformando con afecto y compromiso, abierto a todo aquel que desee acercarse a las salas de trabajo, a los eventos o a cualquier tarde, de cualquier día, para conocer un poco más de esta propuesta, que revitaliza el motor básico del Arte: la Comunicación, el Encuentro con uno mismo y con otros. En base a esta circularidad se reatroalimentan los oficios artísticos, los proyectos personales y colectivos, y se estrechan redes sociales, humanas y comunitarias, tan necesarias para el crecimiento de una sociedad. 

Empezar a abrir espacios en los barrios, cooperar y ser parte de un proyecto, encontrarse en una peña con caras amigas y conocernos sin mediación de aparatos, con mediación del sonido, la palabra, el color o la forma, puede ser el primer paso de una aventura magnífica, descubrirse a uno, descubrir a un otro y descubrir el arte, pantalla del alma.

Meditando sobre estas cosas, bajo la parra del patio de la casa con ruedas, elijo unos renglones del Sup Marcos para terminar comenzando, metáfora de un sentimiento que va creciendo en las salas de la casa, del corazón y del alma :

" ... si se quedan, también verán a la luna hacerse tambor y al viento golpetearle el deseo. Y verán que los grillos no son más que estrellas remolonas que protestan continuamente por haber caído, que las luciérnagas pintan caireles y que la luz se puede adivinar aún en los rincones más oscuros de la noche. "

El Colectivo ya tiene su propia página web www.elcolectivo.com.ar y las puertas de su casa abiertas, en Bauness 2640, Villa Urquiza ; un teléfono sin contestador (54+11) 4521- 3531 y algunos emails en actividad:

artecolectivo@hotmail.com
marceladg@softhome.net

Por María Belén Luaces.
Marzo de 2002.
 

Muestras de los alumnos de los talleres de música y artes plásticas de "El Colectivo"

 

Apellido y Nombre

Correo electrónico

Su opinión

 


En este espacio,
estimado lector,
vuelque sus
comentarios e
inquietudes.

Muchas gracias.