Argentina y Gales hermanadas en la Patagonia.
Florece el Eisteddfod patagónico con los Archidruidas.

Entre el pasado 17 y el 20 de octubre de 2001 los herederos de aquellos intrépidos galeses (cymry) que en 1865 se afincaron en el Valle del Chubut celebraron, junto a otros argentinos con diferentes antepasados, la fiesta cumbre de la cultura galesa: el Eisteddfod, quintaesencia de la poesía y cultura celta que además ahora se constituye en una de las principales manifestaciones culturales de la Patagonia. Sitio al margen estuvo presente con dos enviados especiales, Geraldine Lublin y Walter Ariel Brooks (profesor de idioma galés en Buenos Aires), quienes entrevistaron al Archidruida Meirion Evans (especialmente venido de Gales -Cymru-, para esta singular ocasión), y el flamante Archidruida patagónico Clydwyn "Ap Aeron" Jones. Presentamos las entrevistas en idioma español y galés -cymraeg- 

Por Geraldine Lublin y Walter Ariel Brooks.
Diciembre de 2001.

 

Esa mañana primaveral, los druidas se congregaron en el cónclave preestablecido. Todo estaba en orden. A la hora indicada, partieron rumbo al claro que habían elegido en el rumoroso bosque, encolumnados detrás de tres jinetes que guiaban al cortejo hacia el lugar de la ceremonia enarbolando sendos estandartes. Detrás de ellos marchaban los más jóvenes, que con el paso del tiempo habrán de ocupar el lugar de los mayores. Después caminaba ceremonioso el Archidruida, con su refulgente corona y su sedosa túnica marfil y dorada. Lo seguían dos asistentes ataviados de forma similar, y detrás de ellos avanzaba quien había precedido al sumo sacerdote en sus funciones, avalando con su presencia la autoridad del sucesor. Completaban el cuadro una sacerdotisa engalanada en verde, que portaba la corona para investir al nuevo Archidruida de esas lejanas regiones, y el custodio de la espada sagrada que asegura la paz en todas las ceremonias. La columna se prolongaba: decenas de druidas de túnicas blancas, verdes y azules cerraban la procesión.

Después de transitar por la senda agreste, llegaron por fin al paraje donde habían erigido el círculo de piedras. Como ordena el ritual, cuatro menhires se alzaban en representación de las cuatro estaciones del año, en tanto que en el centro se elevaba el pedestal de piedra al cual ascendió el Archidruida a fin de dirigir la ceremonia. Sus acompañantes formaron un semicírculo a sus espaldas, mientras que una parte de los druidas se ubicó sobre uno de los lados y la otra se detuvo a la vera del círculo.

 

 

Imagen de la mágina ceremonia de reinstauración del Gorsedd del Chubut.
 

Las voces se alzaron con la áspera sonoridad de la antigua lengua milenaria de los ancestros. El Archidruida dio por inaugurada la ceremonia y luego uno de los jinetes hizo una invocación tradicional para pedir discernimiento y sabiduría. Pronto desfilaron los druidas de diferentes jerarquías para ser condecorados por su labor; los novicios recibieron la bienvenida simbólica de los iniciados, y los mayores fueron reconocidos por su trayectoria.

El cielo azul era testigo de la ceremonia y el viento no se había atrevido a perturbar los ritos. Sólo una brisa refrescante balanceaba las altas hileras de árboles que resguardaban al círculo.

Quizás esta descripción nos remita más a relatos fantásticos que a una realidad concreta, pero estos hechos no son sólo parte de la fantasía. Ocurrieron ni más ni menos que en nuestro país --en la localidad de Gaiman, provincia del Chubut, para ser más exactos-- entre el 17 y el 20 de octubre de 2001 con motivo de la celebración del Eisteddfod de la Patagonia.

El Eisteddfod es una festividad que llega a nuestro país con los contingentes de inmigrantes galeses que se afincaron en el Valle del Chubut y que más tarde se extendieron a la zona cordillerana e incluso al sur de la provincia a fines del siglo XIX. Es una celebración anual en la que se llevan a cabo diversas competencias que abarcan géneros variados como la poesía, la ejecución musical, el canto, el recitado y las artes plásticas. Originalmente, el Eisteddfod de la Patagonia era un festival exclusivamente galés, pero con el correr del tiempo pasó a ser una celebración bilingüe y multicultural.

Si bien tiene una larga trayectoria que le confiere un valor muy significativo a cada edición, hay que destacar que la celebración del año 2001 contó con varios adicionales que lo convierten en hito dentro de la historia de la comunidad. 

 

 

Programa de Eisteddfod en su edición del año 2001.

Fue en este año que desde Gales se reconoció la labor constante de muchas personas que, a lo largo de los años, increíblemente lograron mantener viva una tradición que por su origen es ajena a la realidad del país en el que se afincó. Haber logrado que el interés de sucesivas generaciones no decayera de manera irremediable y que, en medio del contexto tan poco propicio que históricamente ofreció la Patagonia para las actividades culturales, floreciera el interés por conservar esta manifestación de espíritu artístico es un logro que bien merece ser exaltado en todos los ámbitos.

A esta fiesta de los descendientes de galeses y de la comunidad toda concurrieron alrededor de 150 personas del País de Gales, una cifra récord en cuanto a asistencia de visitantes extranjeros. Entre ellos no sólo había turistas o personas deseosas de ver con sus propios ojos ese lugar tan distante de su patria en donde todavía se escucha hablar el galés en las calles y en donde por momentos parece que el tiempo se hubiera detenido en un período lejano. También ellos constituían una especie de séquito para los miembros del Gorsedd y Beirdd Ynys Prydain, quienes se acercaron con toda su pompa y majestuosidad a presidir las ceremonias del Eisteddfod y a dejar instaurado oficialmente el Gorsedd de la Patagonia.

Este raro privilegio no se le concede a cualquiera. Según le comentaba a Sitio al Margen el Archidruida Meirion Evans, sólo hay en el mundo tres Is-Gorseddau (Sub-Gorsedd). Uno de ellos está en Bretaña y el otro en Cornualles. De ahora en más se agrega el de la Patagonia.

 

 

El Archidruida Meirion Evans, conversando con Sitio al Margen.
 

Pero ¿qué significa que una institución de estas características establezca una especie de filial en la Patagonia Argentina? Más allá de la parafernalia romanticista que la rodea desde sus orígenes, el propósito principal es mantener vivos el idioma y la cultura de Gales. De aquí en más, se podrán realizar esfuerzos conjuntos y coordinados con instituciones del País de Gales y así se impulsará el desarrollo cultural de una parte de nuestro país. Si bien las actividades que promueve el Gorsedd parten de la raíz de los colonos galeses, a esta altura tienen un alcance comunitario abarcativo, como bien lo explica el flamante Archidruida patagónico Clydwyn "Ap Aeron" Jones.

Durante los cinco días de festejos del Eisteddfod, el contingente galés asistió a varias celebraciones. El miércoles 17 por la tarde, se encontraron cerca de la localidad de Valle de los Mártires dos contingentes que habían partido del Valle del Chubut desde el Este y de la zona cordillerana desde el Oeste. Allí honraron la memoria de Davies, Parry y John Hughes, pioneros galeses que murieron en 1884 a manos de una tribu de indios cuando se dirigían hacia la cordillera con el afán de encontrar nuevas tierras para poblar. El cuarto integrante de la partida, John Evans, logró librarse gracias a su famoso caballo "Malacara", que lo salvó al saltar una fosa que los perseguidores no se atrevieron a enfrentar. Aquel suceso fue quizás el único hecho de sangre que se registró entre las dos comunidades, y hasta el día de hoy circulan varias versiones que intentan esclarecer lo ocurrido. Lo cierto es que Evans, que había llegado a la Patagonia con sus padres en el primer contingente a bordo del "Mimosa" (navío en el cual llegaron los colonos galeses en 1865), fue luego el primer poblador de la localidad cordillerana de Trevelin.

 

El flamante Archidruida patagónico Clydwyn "Ap Aeron" Jones.
 

Un día después de conmemorada esta fecha, se celebró la pomposa reinstauración del Gorsedd del Chubut y se realizó la mágica ceremonia descripta al comienzo de esta nota. Y luego, el viernes 19 y el sábado 20 llegó el momento de disfrutar del Eisteddfod propiamente dicho.

El Club Racing brindó sus instalaciones para recibir a quienes se acercaron a presenciar las competencias y los veredictos de un total de 123 certámenes abiertos a toda la comunidad. Las disciplinas de este año fueron: poesía, prosa, recitación, traducción, solos, dúos, conjuntos, coros, piano, violín, guitarra, conjunto de cámara, danzas folklóricas galesas y argentinas, música argentina popular y contemporánea, costura, tejido, pintura en tela, artesanías, artes plásticas, diseño gráfico, video y fotografía.

 

 

Coronación del autor del mejor poema en español.
DETALLE

Tradicionalmente, los puntos culminantes del festival son la entrega del sillón bárdico a la persona que haya compuesto el mejor poema en galés, y la coronación de quien haya ganado en la categoría de mejor poema en español. Quizás uno de los aspectos más interesantes sea que en esta oportunidad el sillón ha sido otorgado a Mónica Jones, una mujer joven de la localidad de Gaiman, lo cual es una muestra clara de que la maestría en el idioma no es una capacidad en vías de extinción.

Los festejos culminaron el domingo 21 de octubre con un programa típicamente patagónico-galés: se homenajeó al contingente extranjero con un asado criollo de cordero y por la tarde se celebró un Cymanfa Ganu, que no es ni más ni menos que un encuentro de canto comunitario sobre un repertorio de himnos religiosos. Esta tradición vocal, que también conservan comunidades galesas como las de Canadá, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelandia, se ha heredado de los primeros colonos que llegaron en 1865.

Después de aquel domingo, todo empezó a diluirse y a retornar a la normalidad a medida que los visitantes comenzaban a regresar a su lugar de origen. Pero lo cotidiano ha quedado marcado por los sucesos de este octubre. En la geografía plana del Valle del Chubut se eleva hoy el testimonio silencioso de un conjunto de piedras. A su alrededor se plantarán árboles a fin de hacer de este símbolo un monumento para disfrute de la comunidad. Es de esperar que en los corazones también se cosechen los frutos del reconocimiento de un pueblo patagónico que desde hace años se viene sobreponiendo a la aridez de una tierra que algunos calificaron de maldita.

PPor Geraldine Lublin y Walter Ariel Brooks.
Diciembre de 2001.

 

Sillón bárdico que se entrega al autor del mejor poema en galés.
Otros artículos de Sitio al Margen referidos al Eisteddfod, el idioma galés e historias de la Patagonia:

  < Otros artículos de interés
Gales (Cymru) y su cultura en la Patagonia.
Eisteddfod: La cumbre de la poesía céltica. 

Esta celebración anual de la cultura galesa constituye la quintaesencia de la poesía y música céltica. Asimismo es el festival itinerante más grande de Europa y que también se celebra en las numerosas colonias de galeses en todo el mundo. En la nutrida comunidad galesa de la Patagonia Argentina se realizará, en la ciudad de Trelew el 19 y 20 de octubre del 2001, un Eisteddfod que maracará un hito en la historia, tal como nos relata Walter Ariel Brooks, profesor de galés en Buenos Aires pero oriundo de esas tierras. (Septiembre de 2001)

 

Los Celtas. Parte 13
Algunas consideraciones sobre el idioma galés y su historia.

Walter Ariel Brooks presenta los particulares rasgos del idioma de la nación céltica menos conocida de las Islas Británicas: Gales (Cymru). Se trata del país celta que con mayor tenacidad conservó su lengua y sus tradiciones y que aún cuenta con el festival itinerante más grande de Europa: el Eisteddfod, la quintaesencia de la lírica céltica y música galesa. En el sur de la Argentina, concretamente en la Patagonia, se encuentra la comunidad galesa más importante del mundo, de donde proviene el autor de este artículo quien además es profesor de galés. (Agosto 2001)

 

Comodoro Rivadavia al margen
Con el siglo a cuestas.

Alejandro Aguado, un artista y periodista argentino comprometido con su entorno, cuenta la angustiante situación que padece Comodoro Rivadavia, la ciudad que supo ser la más pujante de la Patagonia y que el 23 de febrero del 2001 recordó el centenario de su creación. Una entrevista realizada por Geraldine Lublin.

 

Historias patagónicas.

Considerada una de las regiones más ricas en recursos naturales la Patagonia constituye una particular geografía, reconocida por la extraordinaria belleza de sus paisajes, que abarca principalmente el sur de Argentina. El fotógrafo, periodista y escritor Alejandro Aguado, quien vive en la Patagonia, realizó una serie de breves artículos destinados a revelar la parte más ignorada, pero sin duda la más interesante, de este particular territorio: sus habitantes y su historia. 

Primera parte.
Los patagónicos originales (abril 2001) 

Segunda parte.
Vidas sencillas (junio 2001)

Tercera parte.
El viejo casco de la estancia Sierras del Carril (julio 2001)

 

 

Entrega del sillón bárdico a Mónica Jones, joven de la localidad chubutense de Gaiman.

 

Apellido y Nombre

Correo electrónico

Su opinión

 


En este espacio,
estimado lector,
vuelque sus
comentarios e
inquietudes.

Muchas gracias.