Festival Intercéltico de Lorient 2001.
Lorient celebró a Galicia.

La moderna ciudad bretona de Lorient se transforma todos los años en una suerte de "Meca" celta ya que el Festival Intercéltico que organiza dicha población, celebrado este año entre el 3 y 12 de agosto, manifiesta su finalidad de rendir culto a las tradiciones y a las expresiones artísticas contemporáneas de todas aquellas comunidades que reivindiquen en su acerbo cultural raíces célticas. Para el 2001, en la 31a edición, se realizó un homenaje a uno de los principales pueblos de ese origen: Galicia (Galiza) y Sitio al Margen estuvo presente en la cobertura realizada por Ramiro Especht, músico que asistió en calidad de participante y brindó los informes del siguiente artículo.

Informes: Ramiro Especht.
Redacción: Pablo Rodríguez Leirado

Septiembre de 2001.

 
 

Nuevamente las más variadas gaitas vibraron unidas y millares de "bardos" contemporáneos festejaron, como todos los años, el más espectacular encuentro del mundo celta. El Festival Intercéltico de Lorient (FIL), cumbre de una tradición que es raíz, árbol y fruto, confirmó su condición de ser una verdadera "Meca" para todos los artistas y admiradores de las más variadas expresiones culturales de los pueblos de origen celta, o sea Irlanda (Éire), Escocia (Alba), Galicia (Galiza), Asturias (Asturies), Gales (Cymru), Bretaña (Breizh) Cornualles (Kernow), Isla de Man (Mannin). Ya el año pasado, con la entrada del nuevo milenio, se incorporaron a las ocho naciones célticas tradicionales los países en los cuales la emigración dejó una impronta duradera, como Canadá, EEUU, Australia, Nueva Zelanda, Argentina, México. Todos ellos otorgaron un marco universal al Festival del 2000, ya que estuvo dedicado "al mundo celta". 

Así es como la tradición y las manifestaciones contemporáneas de una cultura se dan cita en la moderna ciudad bretona de Lorient, engalanada en la 31a edición para homenajear a Galicia (o Galiza en su idioma original, el galego) y que acercamos a nuestros lectores por el comentario de quien ofició de corresponsal para Sitio al Margen, Ramiro Especht, participante en el FIL como representante de Sudamérica en la competencia por el Trofeo Macallan para Gaita

Los lugares claves del Festival fueron el Espacio Kergroise, una especie de estadio-carpa por donde pasaron espectáculos de la talla de The Pilgrim (una ópera que este año contó con la interpretación de Liam O'Flynn, Edelmiro Fernández, varias Bandas y grupos de danzas y una presentación multimedia), los recitales de Budiño, Luar na Lubre, Tri Yann, etc, todos de impecable organización pero con un sonido excesivamente fuerte; el Palacio de los Congresos, lugar en el que se desarrollaron las competencias por el Trofeo Macallan (en Gaita y Highland Bagpipe), muestras y exposiciones de arte, clases magistrales de Fiddle, Gaita, Acordeón Diatópico, Arpa, entre otros; la Salle Carnot, donde se realizaba el Fest. Noz, un encuentro de danzas; y las cuatro Noches Mágicas en el gran estadio Parc du Moustoir cuyo eje fueron las grandes Bandas de Gaitas de Irlanda, Bretaña, Escocia, Galicia, Asturias y hasta de Australia, con la participación de Coros, grupos de Danzas, destacados solistas, la sección de metales de una orquesta, recitados de poemas, y una pantalla que proyectaba imágenes y paisajes a modo de escenografía. En este mismo estadio se realizó, el sábado 4 de agosto a las 22:30hs, la impactante Grande Nuit des Cornamuses (Gran Noche de las Cornamusas) en la cual participaron el ganador del Trofeo Macallan del año anterior -el asturiano Diego Pangua-, las Bandas campeonas de Bretaña, y la Queensland Highlanders Pipe Band (Australia), Scottish Power Pipe Band (Escocia), San Xoan de Calo y Xacarandaina (ambas de Galicia), entre otras. Ramiro Especht destacó, además del notable espectáculo, la extraordinaria calidad del sonido que perfectamente se podía disfrutar en todo el estadio.

 

 

Programa del Festival Intercéltico de Lorient.

A todo esto hay que agregar la numerosa cantidad de artistas en calidad de "amateurs" que por sus medios participan en las calles, los pubs y los bares, y que en muchas oportunidades comparten con los consagrados una improvisación -cerveza u otra bebida mediante-. 

No fue del lucimiento esperado la Gran Parada de las Naciones Celtas, un multitudinario colorido desfile que se realiza por las calles principales de Lorient con la participación de todos los artistas convocados oficialmente, ya que la lluvia impidió que muchos participaran por temor a perjudicar los trajes y los instrumentos. 

En el año dedicado a Galicia se pudo apreciar como ocho cuartetos (formación tradicional de música gallega) recorrieron las calles de Lorient, sumándose a los numerosos músicos que invaden los lugares públicos. Uno de esos cuartetos acompañó Jean-Pierre Lucas, el caminante bretón que el pasado 31 de mayo inició un peregrinaje a la inversa, es decir que partió de Santiago de Compostela con destino a Lorient. Esta no fue la única referencia al renombrado "Camino de Santiago" porque "Galicia Xacobea, Camiño do 2004", una muestra de arte contemporáneo dirigida por los artistas Alfonso Sucasas y Antonio García Patiño, se exhibió durante todo el Festival y fue de los más destacado, en el ámbito de la plástica, junto con la exposición "Euro Celtic Art", cuyo organizador fue Jean Yves Dubois (responsable de Arte y Exposiciones del FIL).

En una carpa con una escenografía a imitación de una típica "tasca" se degustaban productos de la gastronomía de Galicia como pulpo, empanada, quesos, tarta de Santiago o vinos de las cinco denominaciones de origen gallegas.

 

 


Programa del Ballet Gallego Rey de Viana.

 

 

La música y danza gallega tuvo uno de sus principales éxitos el lunes 6 de agosto con la presentación del Ballet Nacional Galego Rey de Viana, compañía creada en 1949 por José Manuel Rey de Viana y que hoy dirige Victoria Canedo, que mostró en el festival la reactualización de las viejas danzas y los diferentes estilos de bailes gallegos existentes. Los 50 bailarines y 8 músicos (pertenecientes al IGAEM -Instituto Galego das Artes Escénicas e a Música-, entre los cuales se destaca el notable pandeireteiro argentino Eduardo Sisto) ofrecieron una selección de sus mejores coreografías, como "Danzade", "No soño do cuco novo", "Flores brancas", "Danza dos galos" y especialmente "Romaría". Esto fue en el Espacio Kergroise ante 7000 espectadores. Ese mismo día, en el pabellón de Galicia, se realizó un homenaje a Geranio Torreiro Antón, delegado en el FIL para esta nación durante 25 anos, quien se retiró y hoy queda en su lugar Juan Ignacio Pérez Ramos. 

Otros destacados artistas también representaron a Galicia, como por ejemplo el gaitero Xose Manuel Budiño y el grupo liderado por Bieito Romero, Luar Na Lubre, conjunto folk con la particularidad de una cantante, Rosa Cedrón, cuya calidad en vivo supera a la de grabación de cualquiera de sus CD. Igualmente se destacaron el tradicional del grupo Xacarandaina con su excelente cuerpo de baile y magníficos trajes, y las Bandas de Gaitas "Airiños de Fene" y "San Xoán de Calo" (ambas sumaron cerca de 80 gaiteros), que sobresalieron principalmente durante las Noches Mágicas.

 

 

Ramiro Especht junto al intérprete de Highland Bagpipe, Gordon Walker.
 

Cabe recordar la presencia de gaiteros gallegos -al igual que asturianos- para la Competencia de Gaita por el Trofeo Macallan, del cual nos referimos en el reportaje a intérprete argentino Ramiro Especht.

Por parte de Asturias se presentó la banda de gaitas Cántara, que combina las danzas y músicas tradicionales asturianas con otros ritmos y utiliza instrumentos no habituales en una banda de gaitas como acordeón, flauta travesera, whistles, y percusión muy variada. Igualmente mencionamos el grupo folk Cuerria, considerado como uno de los mejores de música asturiana y que también incluye en su repertorio folk irlandés, escocés y bretón. Pero lo que más lució de la delegación asturiana fue Andecha, un brillante cuerpo de danzas tradicionales.

 

 

Robert Watt, en el centro, ganador del Trofeo Macallan para Highland Pipe, y Edelmiro Fernández, ganador para gaita, rodeado del resto de los competidores.
 

En la delegación escocesa se destacó la calidad de la Scottish Power Pipe Band, que con sus aproximadamente 15 gaiteros sonaron como una sola gran gaita. Asimismo se pudo disfrutar del talento del célebre intérprete solista de Highland Bagpipe Gordon Walker, quien, contra todos los pronósticos, no gano el Trofeo Macallan que quedó en manos de un joven irlandés de 23 años, Robert Watt. 

Como era de esperar por parte de los locales, la figura indiscutida -y hasta se puede decir que de todo el Festival- fue nuevamente el talentoso Alan Stivel, por el cual pareció detenerse todo Lorient la noche del domingo 5 de agosto en el estadio Parc du Moustoir para su concierto "Back to Breizh: La Finale" (El retorno a Bretaña: el final). Stivel presentó un show con la participación de bailarines, bandas de gaitas, y varios músicos invitados, que lo confirman como gran renovador de la música bretona y celta.

Igualmente entre los bretones resaltaron los solistas Patrick y Jacky Molard, la Bagad de Quimper (o Bagad Kemper), y el grupo Tri Yann, de fuerte sentido nacionalista con un estilo pop pero muy cercano al rock, con gaitas, bombardas, violines, y variadas percusiones.

 

 

Una vista general del espectáculo brindado por el Ballet Gallego Rey de Viana.
 

El público se destacó por su gran respeto hacia los artistas, los reconocidos o que oficialmente participaban hasta los que fueron por sus medios para solo tocar en las calles y en los bares. Había una nutrida cantidad de personas provenientes de las Islas Británicas, pero la mayoría era bretona y luego francesa. También se encontraban gallegos, italianos y más bien pocos asturianos y alemanes. 

El Festival no tuvo la cantidad de público del año pasado, que fue record con más de 500.000 espectadores, pero también debe tenerse en cuenta que el 2000 fue un año muy especial y que la convocatoria fue mucho más amplia (estuvo dedicado al mundo celta). Sin embargo los más de 350.000 visitantes no constituyen una cifra para nada pequeña, ya que continúa otorgando la jerarquía de principal festival folklórico del mundo a pesar de ser el menos subsidiado por Francia, y ser el segundo en importancia dentro del estado francés después del Festival de Cannes, nada menos. 

Para el 2002 se renuevan las expectativas de superar la marca del conseguida al inicio del milenio, sin bajar la calidad, y desde la misma senda de revalorización de las culturas de los pueblos que tan injustamente fueron marginados por mucho tiempo. Para esa oportunidad consagrará la celebración a una nación que tiene su principal colonia de emigrantes en la Patagonia argentina: Gales o, para llamarla en su idioma, Cymru.

Informes: Ramiro Especht.
Redacción: Pablo Rodríguez Leirado

Septiembre de 2001.
 

Edelmiro Fernández, ganador del Torneo Macallan.

 

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