Entrevistas al margen.
"Los poetas son una especie de mesías en Irlanda".

Viviana O'Connell, directora de la revista The Shamrock, y una entrevista con Peter Sirr, poeta irlandés y director del "Irish Writers' Centre", coeditor de la revista Graph. El escritor de 39 años, egresado de Trinity College, reside actualmente en Dublín donde desarrolla su actividad profesional.

Por Viviana O'Connell, directora de la revista The Shamrock.

 

Nuestra colaboradora Viviana O'Connell, directora de la revista The Shamrock, tuvo la oportunidad de entrevistar a Peter Sirr, poeta irlandés director del "Irish Writers' Centre", coeditor de la revista Graph, y conversar con él sobre la literatura irlandesa, especialmente la contemporánea. Sirr fue invitado a la Argentina por la Asociación Católica San Patricio de Rosario con motivo de los festejos de la Semana de Irlanda, y gracias a la gestión que gentilmente realizara la Embajada de Irlanda en nuestro país. El escritor de 39 años, egresado de Trinity College, reside actualmente en Dublín donde desarrolla su actividad profesional.

Viviana O´Connell.- ¿Qué sabias de la Argentina antes de esta visita? ¿Colmó tus expectativas?

Peter Sirr.- Sabía muy poco de la Argentina, lo mismo que otra gente que nunca había estado aquí. Sabía un poco acerca de su historia y su pasado político, y de su puerto. Sabía algo acerca de los irlandeses que habían venido a la Argentina y esa fue una de las razones por las que me interesó venir, para conocer algo más de su tradición migratoria. Sabía que Buenos Aires era una gran ciudad, no pensaba que era tan abrumadora, tan inmensa, tan vibrante como fue en mi impresión inicial. No creo haber tenido noción de la amplitud y la diversidad de la Argentina, por la magnitud de las distancias y la variedad de sus paisajes.

 

 

Peter Sirr, director del "Irish Writers´ Center", en una charla con Viviana O´Connell.
 

V.O.- Por qué no nos contás algo acerca de tu desarrollo profesional, qué estudiaste antes de convertirte en poeta.

P.S.- Estudié literatura inglesa e irlandesa, literatura irlandesa en gaélico en la Universidad de Trinity (Dublín). Luego me fui al exterior, pasé 6 años en Holanda e Italia trabajando en la docencia. Regresé en 1991 para tomar el puesto de Director de "Irish Writers' Centre" que había sido recientemente creado en Dublín. Nuestra actividad está conectada principalmente con todo lo que tenga que ver con la escritura irlandesa contemporánea, tenemos un programa de eventos que se llevan a cabo en nuestro edificio en Dublín, una vieja casa del siglo XVIII. Organizamos lecturas, representaciones, lanzamientos, debates, sesiones, toda esta clase de cosas. También organizamos actividades por todo el país. Estamos involucrados en la organización de un festival literario, en programas educacionales, en talleres o cursos para escritores o gente que aspira a serlo, tenemos computadoras que la gente puede venir a usar, somos un centro de información donde mantenemos una especie de base de datos sobre los escritores, llevamos registros que la gente puede venir a consultar, si quiere recabar información acerca de la escritura irlandesa.

V.O.- ¿Cómo ha influido la nueva situación económica de Irlanda (el Tigre Celta) en la escritura y en la cultura en general? ¿Ha sido un efecto positivo? ¿Cuál es el efecto del consumismo?

P.S.- Muchas cosas son buenas porque el desarrollo económico de un país siempre es algo bueno, puede haber problemas en su despertar pero el hecho es que cuando me fui de Irlanda en los 80 está era un lugar donde no se podía encontrar empleo, donde el desempleo era un gran problema. Cuando regresé la situación ya había comenzado a cambiar, y ahora diez años más tarde es un país donde la inmigración ha comenzado, la gente está volviendo. Hay un enorme desarrollo tecnológico e Irlanda se ha convertido en la mayor exportadora de software en el mundo después de América. Es un gran centro de producción de computadoras en el mercado europeo y todo esto es beneficioso. Obviamente Irlanda ha cambiado en otros aspectos, no es el mismo país que era: hay desarrollo social también, es un lugar mucho más liberal y secular que hace 20 años, en algún sentido supongo, se está pareciendo a otros países de Europa. Algunas personas podrían lamentar esto, otros podrían preferir una Irlanda fijada en los viejos valores culturales.

V.O.- ¿En tu caso?

P.S.- Creo que en un contexto como el de Irlanda, con la historia de los problemas en el norte, con el conflicto entre comunidades, lo que se necesita es una cultura de tolerancia y de pluralismo, donde la gente pueda desarrollarse, y ni la religión, ni la política dominen de tal manera que le impidan a la gente expresar sus propios valores.

V.O.- El espacio ocupado por los escritores en Irlanda nunca tuvo la misma significación que en el resto del mundo. ¿Por qué pensás que existe este convencimiento social?

P.S.- No podría decirlo exactamente. Hay varias razones para ello, algunas son históricas, pero el hecho es que los poetas tienen un perfil alto, son una especie de mesías también, en cierta forma que es inusual en otros países. Si piensas en la generación agitada de poetas como Seamus Heaney, Derek Mahon, Michael Longley y otros, que surgió en momentos de crisis política, la gente tiende a respetarlos. Por otro lado hay varios poetas en el sur de Irlanda, en la República, no todos ellos, varios de ellos tienden también a verse a sí mismos teniendo una especie de rol público, dan su opinión en cuestiones públicas e intervienen directamente con opiniones tales como cual es el rol de la iglesia, el poder de la iglesia o lo que sea. Poetas como Paul Durcan y otros como él que tienen acceso a los periódicos para expresar sus opiniones. Pero no todos ellos están implicados, presumen estar comprometidos sobre todo con los problemas políticos y económicos, los introducen en sus propios poemas y tratan de hacer su propio negocio. Pero esto es sólo una parte porque tienen una especie función pública y hay una forma de respeto por el poeta, por ello esperan satisfacer algunas expectativas a través de esa función.

V.O.- En determinado momento de la historia de Irlanda hubo escritores como Yeats, y su grupo (Irish Literary Revival) que mistifican la imagen de una Irlanda rural mitológica e ideal en contraposición a escritores como Flann O'Brien, Beckett, o el mismo James Joyce que reaccionan satirizando esa Irlanda de alguna manera.

P.S.- Yeats y su generación de escritores vivieron bajo circunstancias particulares. Vivieron un tiempo de fuerte conciencia nacional, un tiempo guiado a la creación del estado, una especie de resurgimiento nacional, de redescubrimiento del pasado irlandés, redescubrimiento de su folklore, de su poesía en lengua irlandesa. Es una época de excelentes traducciones de la poesía folklórica irlandesa por la amiga y mentora de Yeats, Lady Gregory, por eso es una época especial. Yeats fue parte de este renacimiento cultural que protagonizaría la fundación del estado. Hay que recordar que la gente que murió en 1916, la gente que murió ejecutada eran poetas, diferentes escritores, poetas y pensadores, fue una especie de revolución de poetas.

No todo el mundo estuvo en eso, Joyce vivió en la misma época pero tomó un camino diferente, el camino que él mismo llamó "silencio, exilio y astucia". Él eligió verse fuera de estos conflictos nacionales, para escapar de lo que él llamó las trampas de la nacionalidad y la religión.

Beckett fue alguien que nunca tuvo mucho interés en el nuevo estado, nunca le interesó nada semejante. El estado que él encontró no reflejaba particularmente los ideales de aquellos que lo fundaron. Era un estado mezquino, autoritario en el que la iglesia tenía una influencia dominante, por lo que otros escritores como Flann O' Brien, Frank O'Connor, quienes se encontraron viviendo en el nuevo estado, tuvieron una etapa ardua porque muchas veces sus trabajos eran prohibidos. Por lo que tenían en cierto sentido una relación antagónica con el nuevo estado debido a que este no cuidaba a sus escritores. En ningún momento halagó a los escritores, nunca temió el poder de los escritores. Y nadie puede pretender que los escritores sean embajadores del estado, que sean como los políticos, a menudo esa función puede estar en la oposición. Muy a menudo los escritores se encuentran a sí mismos oponiéndose a los valores del estado sean cuales fueren.

La posibilidad de una Irlanda romántica e idealizada es una forma de quedarse en la generación de Yeats. Ellos encontraron una forma diferente de realidad. Kavanagh no tenía tiempo para Yeats o para la clase de glorificación romántica de la Irlanda rural. Él venía de una granja en el sur de Irlanda y por lo tanto no era romántico. Los granjeros nunca fueron románticos acerca del campo, él era realista, vivía y escribía acerca de esa experiencia.

Flann O'Brien es un irlandés particular, no hay otros como él, y no hay libros realmente suyos (1). Probablemente no pudo encajar dentro de esta descripción.

V.O.- ¿Es posible que la historia de Irlanda que ha pasado por momentos de fuerte violencia haya afectado en alguna forma la creatividad de los poetas?

P.S.- Pienso que es peligroso hacer una ecuación entre las circunstancias violentas y la poesía. No creo que se pueda decir que los momentos violentos, en el mejor de los casos por sí mismos puedan crear una literatura interesante, porque hay instancias de muchos conflictos violentos en el mundo que no producen nada interesante. El hecho es que si tú eres un escritor y te encuentras en una situación violenta, te sentirás impelido a responder a ésta. Esto es lo que suele suceder. Los escritores sienten que tienen una responsabilidad cierta, quizás con la comunidad o con el estado, de cualquier modo que ellos se encuentren implicados. A veces toman parte en el conflicto, puede ser del lado malo, puede ser con los nazis o con los fascistas, puede ser con los dictadores; que un escritor tome partido no es algo bueno realmente. Pero buenos escritores son responsables, procuran reaccionar de una forma determinada, de alguna manera van a responder honestamente, como la gente, como Seamus Heaney y su generación que son un buen ejemplo de esto.

El conflicto afectará tu imaginación, no podrás escribir como si eso no sucediera, como si no hubieras estado ahí, no se puede escribir desde el vacío, escribes aprovechando la realidad de que dispones. Si parte de la realidad está distorsionada o fracturada por la violencia, entonces el trabajo creativo es escribir al mismo tiempo que tienes que continuar con estas cosas y por eso la escritura como cualquier otra cosa se ve afectada por la época que nos ha tocado vivir, como la pintura o la música. La realidad afecta al artista, ya que no vive en una isla desierta, como todos los demás vive en el mundo real, y el mundo real de alguna manera lo modela.

V.O.- Hay una diferencia importante entre la escritura de los irlandeses del norte y la escritura de los irlandeses del sur, ¿debe considerarse una escritura independiente?

P.S.- La isla se dividió en 1923 y el límite se marcó en 1925, lo que estaba destinado a producir dos realidades diferentes. La gente en el sur vivió en una democracia muy estable en los últimos setenta años, en el norte la gente vivió en una sociedad dividida, muy abrumadora, dominada por una mayoría particular que no trabajaba, la cual colapsó y encabezó las dos Irlandas. Esto trajo consigo que si tu crecías en el norte heredabas una carga completa de circunstancias, las circunstancias en que Seamus Heaney creció, y alguno de los otros escritores que eran bastantes diferentes de aquellas que se daban en el sur; esto provocó actitudes diferentes. Hay por lo tanto muchas diferencias extremadamente sensibles, tal vez sea un clisé, pero casi siempre hay algo de verdad en los clisés. La gente en el norte es menos romántica, se lleva menos por la retórica, son más cortantes, gente de pocas palabras, no tan locuaces como los del sur. Esto refleja varias formas de endurecimiento en una sociedad que está dividida. El lenguaje refleja esto, deben ser muy cuidadosos para no ofender a nadie. Heaney dice "Cualquier cosa que digas, no digas nada", lo que es una especie de clisé en el norte; donde el lenguaje puede provocar la muerte.

Los escritores en el Sur están lejos del conflicto, están en un lugar pacífico, están seguros, es simple, se encuentran en circunstancias diferentes. Por esto que un escritor que haya crecido dentro de la clase trabajadora en Dublín, en un suburbio dublinés como Doyle escribe de manera diferente a otro escritor creciendo en la Belfast ocupada por los soldados británicos. Ellos tienen diferentes sistemas educativos. En el Norte el sistema es básicamente gobernado por Inglaterra, tienen diferentes currículas. Por esto tienen diferentes actitudes hacia la historia y hacia el país.

V.O.- ¿Es difícil para los escritores jóvenes construir su propia experiencia después de escritores tan exitosos como Yeats, Joyce, Beckett, Heaney, conocidos en todo el mundo?

P.S.- Sí estás escribiendo en un país con una fuerte tradición, en cuanto a escritura y escritores que son exitosos; en alguna forma esto puede ser difícil, dónde las excelentes reputaciones cubren de sombra a los más jóvenes. Pienso por ejemplo en el caso de Yeats, y los poetas que vinieron inmediatamente después de él, o poetas de su misma generación. Es muy difícil porque todo lo que ellos querían hacer, Yeats ya lo había hecho. Creo que cuando sucede que existe una presencia gigante como la de Yeats, es muy arduo salirse del abrigo de esa influencia. Y esto puede verse en los poetas de esa generación. Ellos habitualmente argumentaban con Yeats tratando de separarse a sí mismos o de lidiar con él. Nuestra generación ya puede leer a Yeats como un poeta. Ya no hay temor a la influencia. Sucede lo mismo con los narradores posteriores a Joyce. Pienso que Joyce parecía haber hecho todo lo que era posible hacer en su novela. Desde Joyce en adelante ser tomaron diferentes direcciones, de modo que los escritores posteriores a Joyce fueron particularmente experimentales, del modo en que Joyce lo fue. En cierto modo ellos escribieron acerca de la isla en que habitaban, la nueva Irlanda que el estado quería establecer. Escritores de cuentos como Frank O'Connor escribieron acerca de la realidad posterior a la guerra civil por la independencia en Irlanda; como Peadar O'Donnell, esa clase de escritores. El único escritor que fue Joyceano en cierto modo fue Flann O'Brien, cuya primera novela fue publicada en 1939 "Dos pájaros de un tiro".

La generación más influyente recientemente fue la de los 60 y los 70 de los poetas del norte. Puedes encontrar una galaxia de gente desempeñando un buen trabajo, del mejor nivel. Pienso que es mucho más fácil para los poetas de Dublín porque hay una frontera geográfica y una frontera real, es una experiencia diferente. El Norte es un lugar muy pequeño, seis condados, seis presencias destruyéndose. Creo que trabajar con esa herencia es difícil pero interesante, porque a menudo es bueno que te compares. Si eres un escritor en un país donde no hubo ninguna clase de tradición, pienso que debe ser más difícil en los hechos, no hay nada que te permita medirte a ti mismo, a compararte. Al menos donde hay buenos escritores, con una escritura probada, sabes que se puede hacer en poesía, el nivel al que se puede aspirar, esto te desafía a hacerlo. Creo que es saludable, que un buen ejemplo sólo puede ser beneficioso.

V.O.- ¿A qué atribuís la falta de experimentalismo en la poesía irlandesa?

P.S.- Hay varias figuras que tomaron esta clase de riesgos. Hay una especie de tradición modernista, hay algunas autoridades y puedo darte ejemplos de esto, gente como Thomas Kinsella y Paul Durcan que realizaron algunas cosas dentro de la tradición formal.

Pero la mayor parte de los poetas pretende permanecer en contacto con la gran audiencia, la gente no quiere correr mayores riesgos, sienten que la poesía aún debe verse como un contacto con una cantidad de personas. Creo que esto es un mito, porque la mayor parte de la gente, no lee especialmente, o suelen decir que la poesía moderna es muy difícil. No obstante si tomas la poesía del pasado, era realmente difícil. Tal vez porque la poesía representó públicamente mucho, una abrumadora cantidad de poetas tratan de hacer lecturas, y ven esto como algo muy necesario para presentar su trabajo en público. Pienso que muchas veces es malo, les hace creer que es un éxito si se comunican con una gran cantidad de personas. Puedes sentirte muy impresionado con una lectura y luego cuando te asientas y lo miras con la mirada fría del paso de los días te das cuenta que no es tan bueno, es muchas veces muy decepcionante. Por lo tanto que se hace con la función pública del poeta en Irlanda. La gente no quiere divorciarse mucho de la audiencia. El castigo, si tú prefieres la recompensa en Irlanda para el experimentalismo es la invisibilidad, y ese riesgo la gente no está dispuesta a tomarlo.

V.O.- ¿Cómo es la relación de los escritores de los 80 y los 90 con la cuestión de la territorialidad?

P.S.- El país que estos escritores heredaron es muy diferente del de los anteriores. Poetas, novelistas, dramaturgos de los 80 y los 90 heredaron una sociedad más libre en muchas formas. Roddy Doyle, que es bastante popular y sus trabajos han sido filmados, es popular porque desde un principio él puso la experiencia de una cierta clase obrera de Dublín en el mapa literario. Era la clase de experiencia que no se ponía dentro de la literatura. Antes de esto a principios de siglo tuvimos a Brendan Behan, Sean O'Casey. Pero la literatura tiende a enfocarse más en lo rural, por lo que hubo muchas más obras de teatro y drama acerca de granjeros. Si vas al Teatro Nacional de Dublín verás infinitas obras de teatro acerca de la Irlanda rural o leerás novelas acerca de ella. Pero la ciudad, en especial la clase trabajadora de la ciudad ha sido ignorada, no ha habido material de ficción respecto a ella, sólo fue material apropiado para la comedia, porque la clase trabajadora era graciosa; esa ha sido la actitud.

Gente como Michael O'Louglin, Paul Durcan brindan aspectos de la Irlanda contemporánea a través de una especie de procesamiento de su imaginación. Las compañías editoras lo llaman artes de cuervo (cercano a los 80) Nadie estaba interesado en sus trabajos, los editores ingleses de esa época no querían literatura irlandesa. Escribieron cuentos cortos y novelas acerca de su experiencia. Establecieron su propia imprenta, eso hizo que escritores como Neil Jordan (ahora famoso como director de cine) comenzara su propia editorial en los 70 llamada "The Irish Writers Coop." con otros escritores. He encontrado una visión muy particular en los jóvenes escritores urbanos contemporáneos, a veces más jóvenes que yo, sin embargo escriben obras que transcurren en propiedades en el campo o en lugares como Connemara. La gente tiende a romantizar los lugares en los que hay montañas, mitos celtas, el mar y la ausencia de gente inconveniente, para ellos esa es la "autentica Irlanda". Creo que la Irlanda real es aquella en la que la gente vive. Esto sucede porque se enseñó que existe un producto llamado literatura irlandesa que viene empaquetado y marcado en una forma determinada, y los escritores deben ser concientemente irlandeses al someterse a este asunto.

 

 

Peter Sirr en Argentina.
 

V.O.- ¿A qué atribuís la ausencia de la literatura femenina antes de la segunda guerra mundial en Irlanda?

P.S.- Las mujeres siempre han escrito. En la historia de la literatura irlandesa en gaélico puedes encontrar trabajos excepcionales como el de Eibhlín Ní Chonaill, en "El lamento por Arthur O'Leary", Hay otros magníficos ejemplos. Pero es cierto que en el mundo de la poesía gaélica había una especie de guarda masculina, si eras miembro de una casta especial eras educado, tenías una función. La literatura de mujeres tendía a ser anónima o folklórica. En idioma inglés hubo importantes escritoras como Mary Edwards, o muy influyentes como Lady Gregory, escritora y traductora del gaélico irlandés. En este siglo encontramos una serie de escritoras extraordinarias como Mary Lavin o Kate O'Brien, en los 20, 30 ,y 40. Obviamente siempre fue más difícil para las mujeres, no sólo para las escritoras. Debido a que Irlanda no era una sociedad donde las mujeres pudieran ser productivas hasta hace poco, porque no podían trabajar, tenían que dejar cuando quedaban embarazadas. El lugar de la mujer era en el hogar, esto no cambió en Irlanda como en otros lugares hasta los 60 y 70 con un movimiento feminista muy fuerte, buscando mejorar las condiciones sociales, igualdad en los salarios, y esa clase de cosas. Coincidiendo con este movimiento la escritura de las mujeres. Algunas estaban muy específicamente comprometidas con lo que llamaron ediciones de mujeres y de esta manera el cuerpo fue para la poesía, el teatro o las novelas, atractivo de experiencias en Irlanda. Ahora hay una pequeña diferencia debido a que la gente da por sentada esta literatura. No creo mucho en las divisiones, mucha gente se resiste a ser categorizada como mujeres escritoras, como yo me resistiría a ser categorizado como escritor gay o escritor hombre, o lo que sea. Es cierto que hay muy buenas escritoras, buenas poetas como Eavan Boland, Eiléan Ní Chuilleanáin, Medb McGuckian y en ficción algunas como Mary Dorcey, Mary Morrisy, y hay una buena cantidad de dramaturgas ahora. Por muchas razones las mujeres nunca fueron fuertes en dramaturgia en Irlanda. No sé por qué, nadie lo sabe realmente, pero hay una generación nueva de escritoras de gran potencia. Me gusta la mujer activa en la escritura, el cine o la televisión, la escritura mientras sea buena.

V.O.- ¿Consideras que la escritura de las mujeres es una escritura desde los márgenes, desde otro lugar?

P.S.- Creo que hay una mayor especialización en la literatura, una especie de defensa, o de hablar desde un rincón de la experiencia humana. Se puede encontrar en un momento particular de la historia del país o de la literatura, una concentración de la escritura acerca de ciertos temas porque son muy importantes. Se puede leer mucha ficción en Irlanda que está focalizada en temas sociológicos, por ejemplo: la esposa golpeada, el divorcio, los problemas que acarrea el divorcio, el problema de la igualdad, o de la dominación masculina. Por lo tanto hay un trabajo escrito por las mujeres hacia las mujeres, acerca de las experiencias de las mujeres. Creo que es una fase que hay que atravesar. Creo que es una verdadera señal de que la sociedad está resolviendo estas cuestiones. Cuando la literatura deje de hablar particularmente de una experiencia para una audiencia de mujeres para mujeres, estará resuelto. Los escritores en el pasado no hablaban de su propia experiencia, creo que escribian muy cuidadosamente. Las escritoras en ese momento no sólo escriben de su experiencia como mujeres, sino como ciudadanos del país entero. Eavan Boland, por ejemplo, escribió con muy buen resultado como mujer y sintió que la literatura era un espacio masculino, se sintió excluída. Escribió apasionadamente de esa experiencia pero ya no lo hace.

V.O.- ¿En tu conferencia hablaste acerca de que los irlandeses tenían la mente dividida, querés aclararnos un poco a que te referías con esto?

P.S.- No creo que esto sea cierto, pero es cierto para varios escritores. Escritores de una generación particular, el hombre que acuñó la frase fue Thomas Kinsella. El estaba obsesionado con la literatura en irlandés y tradujo un libro muy influyente "El poema de los desposeídos". El tenía un gran sentimiento de pérdida del lenguaje y de la herida psicológica que se le infligió al país. Cuando se habla de la mente dividida, hay que tener en cuenta que la literatura en inglés es muy joven sólo tiene un par de siglos de antigüedad, y para ir más atrás, realmente debes cruzar una especie de abismo lingüistico. Si hubiera un puente entre la experiencia de la lengua inglesa y el lenguaje gaélico, pero no tienes el lenguaje, por lo que recibes tu historia o tu literatura en segundo término. Si vas manejando por el país encuentras todos los nombres de los lugares fueron inventados en el siglo XIX por los soldados, fueron anglicanizados. Actualmente no tienen ningún significado, son una colección de sonidos en inglés sin sentido. La religión tenía que ver con los paisajes y está alterada desde que se perdió el lenguaje, por lo que uno es una especie de extraño ante estas experiencias, ese es el sentimiento de la mente dividida. Escritores en irlandés sienten que lo más importante es esto porque están escribiendo en un lenguaje que no es muy hablado, y están destinados a una vida solitaria, escribiendo para muy poca gente. La mayoría de la gente nunca escuchó a los escritores en lengua irlandesa, sus libros nunca son vistos y tienen una existencia subterránea antes de ser traducidos al inglés. Mucha gente parece estar terriblemente fastidiada con esta noción integral pero yo pienso que su cuidado es respecto a lo irlandés, es irrelevante. Todos hablamos inglés, miramos la BBC, y seguimos el Manchester United, y vivimos en una ciudad donde ¿quién se preocupa de estos asuntos?

Depende de los escritores. Creo que el lenguaje siempre está para todo lo que pienses acerca de él. De algún modo el lenguaje y la relación con tu pasado creo que es importante.

V.O.- Y con respecto a tu propio trabajo, ¿de que manera supones que te afecta esta división?

P.S.- Estudie irlandés y hablé irlandés en la universidad. Dedique un año de mi vida trabajando como periodista en irlandés en un periódico de la ciudad. Tomé interés en esto pero debo reconocer que en mi caso escribir en irlandés no es ser honesto en cierto sentido. Traté de hacerlo pero resultaba artificial porque estaba interesado en el irlandés, atraído por él, pero el lenguaje más natural era el inglés porque es el lenguaje en el que me puedo expresar más facilmente. Sí mi experiencia hubiera sido diferente, si hubiera crecido hablando irlandés todo el tiempo, seguramente me sentiría de modo y podría escribir en irlandés. No tomas el lenguaje como algo dado para siempre, es un legado. Varias veces he estado fuera del país y he mirado a Irlanda por fuera y por dentro. Si tú no estás obsesionado con estas cuestiones probablemente no tengan una influencia directa, excepto tal vez en la parte de mi imaginario y de la herencia de la escritura irlandesa en lenguaje irlandés. Muchas veces pienso que tan exactamente fue traducida la poesía irlandesa. No lo sé. En cierta forma encaja en la totalidad que hace de uno una persona.

(1) Peter Sirr se refiere aparentemente a la costumbre de Flann O'Brien de escribir bajo diferentes seudónimos.

Por Viviana O'Connell, directora de la revista The Shamrock.

 

Peter Sirr con  Viviana O´Connell.

 

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