Noches flamencas.
José Fernández Torres, Tomatito, en Argentina.

En 1998 Tomatito llegó a Argentina compartiendo escenario con dos grandes de la guitarra, Luis Salinas y Lucho González. "El Guitarrazo" hizo posible el arribo de este músico nacido en los tablaos españoles, que de la mano de Camarón de la Isla y Paco de Lucía pasó a formar parte de la leyenda del Nuevo Flamenco que se gestó en la década del '70. Guitarrista cabal, virtuoso e inspirado, Tomatito volvió a nuestro país con un espectáculo propio, "Noches Gitanas", y dejó en el aire porteño la magia de su arte.

Por María Belén Luaces.

 

 

Para los flamencos de Argentina, el 2000 ha comenzado muy bien. "Noches Flamencas" es el primer espectáculo propio con el que Tomatito se presentó en la capital porteña. Pero no vino sólo, sino que congregó a un seleccionado del flamenco que lo acompaña en todas sus giras y que durante cinco noches pudimos celebrar los apasionados del Arte Jondo.

Tomatito es un guitarrista "pasao de compás", un músico cabal que fue tocado con la varita mágica del destino que lo hizo cruzarse con dos genios irrepetibles como Camarón de la Isla y Paco de Lucia (San Paco como él lo llama). Cuando las dos majestades del "nuevo flamenco" (del eterno flamenco) comenzaban sus carreras por separado, entró en escena este almeriense, con tan sólo 14 años. Cuando nacían los '70 Camarón descubrió a Tomatito en el tablao de una peña de Málaga. Un niño de casta gitana y familia de músicos (su padre es Miguel el Tomate, gran guitarrista de Almería), cuyo apodo es herencia desde varias generaciones atrás. La unión del genio de la Isla con Tomatito fue inquebrantable durante más de 20 años, hasta que los excesos y una cruel enfermedad se llevaron de nuestro lado en 1992 al más increíble cantaor de este siglo. No fue fácil para Tomatito pero finalmente aceptó lo indiscutible, que pese a que ya no estaba con Camarón, su genialidad no podía ser también guardada y se decidió a comenzar una carrera solista que todos agradecemos. Tomatito es una persona afable aunque de pocas palabras, y es humilde, como si aún no se hubiese dado cuenta de que fue y es parte de la renovación más importante que vivió su música hasta el momento. Es un guitarrista virtuoso, un artista sobresaliente en su género y admirado por músicos de prestigio en el mundo. En el cuarto del hotel porteño que lo albergó la semana que estuvo en Buenos Aires me recibió tocando la guitarra, por si quedaban dudas de que "ella" es su vocera oficial.

Lo primero que me cuenta es que acaba de salir en España un disco que grabó en Nueva York con Michel Camilo para el sello Verbe de jazz, que pronto será lanzado en todo el mundo. Luego agregará que acaba estar en Holanda y en Finlandia, por nombrar algunos lugares. Parece dejarme picando la pregunta de si es un ciudano de dónde, "del mundo creo yo", responde y es muy probable. Pero vive en Almería, bien al sur del sur de España, donde nació, y recordamos lo últimos incidentes de racismo contra inmigrantes marroquíes que sucedieron en esa ciudad andaluza. "Pues yo desde luego estoy en contra de eso, totalmente. En esto los inmigrantes si tienen que ganarse la vida, tienen que comer, pues que lo hagan. Y el que sea malo que lo castiguen, nada más, pero a todos solo por ser marroquíes, no puede ser". Como una sombra desde que la memoria lo recuerda, hablar de los gitanos también es rememorar la xenofobia y la pobreza, y el tema se cuela en la conversación. Comentamos las recientes y desastrosas eleciones en Austria y le pregunto cómo es la realidad hoy, de los gitanos en España. "Es un poco polémico porque existe racismo desgraciadamente como en todos lados del mundo. Es que si decimos que no, seríamos bastante cínicos, embusteros. Y es polémico porque al gitano que esta en una buena posición siempre se lo va a tratar mejor que a un gitano que no lo esté, economica o como sea, y a veces se intenta tapar este maltrato por la situación de algunos privilegiados. Ya sabemos como es la sociedad pero no se puede olvidar que hay un montón de gitanos que siguen viviendo muy mal, yo lo pienso tantas veces y no encuentro la forma de arreglarlo. Es un tema antiguo sin solución."

Tomatito nació en 1958 y ha trabajado con prácticamente todos los músicos, flamencos y no de su país, como con otras figuras de la música mundial. El guitarrista ha sido redescubierto por artistas como Frank Sinatra y Elton John con quienes tocó en España. Ha participado también en un disco con los guitarristas Joan Babiloni y Larry Coryell, "Palabra de Guitarra Latina", y ha grabado junto a la cantante Neneh Cherry. Además participó de la banda de sonido de la película "El Abogado del Diablo" y en la composición de la música para el film alemán "Bin Inch Schoen" de la directora Doris Doerrie. Por si algo faltaba también colaboró con el guitarrista Elliot Fisk. 

Recordando algunas de estas participaciones decidimos hablar de la música, la verdadera reina de la charla. Le pregunto que discos está escuchando ahora, y antes de contestar se apresura a sacar de un placard una bolsa de la disquería que esta frente al hotel. "Mira, esto hago siempre que viajo, me compró mucha música, de todo y de todos lados". Y debo reconocer que hay más de diez CD sobre la cama y que ninguno es de flamenco, obviamente. Hay cosas de África, hay jazz y veo también un CD de Dino Saluzzi junto a algún otro músico del universo de prestigiosos instrumentistas de la world music entre los que ahora se mueve Tomatito. Hablámos sobre el fenómeno de la música étnica. "Yo creo que el mundo al fín se ha dado cuenta de que las músicas étnicas, de raíz, son las más puras, las que tienen más sentimiento. El flamenco es así, siempre que un músico llega a España, lo primero que compra es flamenco. Nuestra música está recuperando la importancia que tiene, yo creo que eso está pasando ahora".

La búsqueda artística de Tomatito siempre estuvo ligada a la tradición y a continuar investigando en el camino abierto por Paco y Camarón, aunque desde hace unos años ha colaborado con artistas que se mueven por otros territorios musicales. Le pregunto que busca él en el contacto con otras músicas. "Yo siempre voy a hacer flamenco, eso está claro. Yo quiero otras músicas para darles mi punto flamenco y el sentir mío. Creo que eso me hace crecer, tengo que buscar en otras músicas para hacer luego algo más flamenco".

 

 

Tomatito y su disco, "Rosas del Amor".  

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Hablamos de los viajes, deseo que me cuente qué riqueza le ha dado estar en la ruta desde muy pequeño. "Mucha, se nutre uno de muchas culturas, ya no eres tan cerrado, porque casi siempre el fanatismo por alguna cosa te lleva a un precipicio, pero si te abres ves más caminos para tí, que vaya si es mejor. Si conoces otras cosas puedes cojer el camino que tu creas conveniente, no solo el que te obligan a ver, viajar te enseña mucho". Y todos los "muchos" que él dice suenan a más cuando los pronuncia arrastrando una "sh" que inevitablemnnete recuerda a Andalucía, mushísimo

Comento al iniciar una nueva pregunta, que es un profesional desde los 15 años, "bueno...", e instantáneamente se ríe. Para mis adentros, viéndolo reír, lamento haber decidido hablar de Camarón. Ópto por hacer otra pregunta.

¿Después de casi tres décadas en la música profesional, qué cosas has perdido y qué cosas has ganado? "He perdido mucho, he perdido a mi Camarón que para mí es lo máximo y luego ganar, que si se puede decir ganar, pues que de momento al desaparecer Camarón yo no sabía lo que hacer y ahora estar aquí, tocando como solista y que te respete y te quiera la gente, bueno eso. Lo otro es mucho peor, lo que he perdido, pero con la música he ganado un poquito de libertad en la tierra, como digo yo".

Era inevitable hablar de Camarón. Le comento que unas semanas atrás leí en un diario argentino que le preguntaban si preferiría verlo a Camarón vivo pero llevando una vida "normal" o.... No me deja casi terminar, "por favor, eso ni dudarlo. Y que tuviera que trabajar en la limpieza urbana, como se dice allí en mi tierrra, de basurero preferiría. Antes que nada era un hermano, hombre por favor. Toda una vida al lado de una persona, de un genio porque yo creo que Camarón ha hecho mucho bien en el mundo, porque hacía un disco nuevo y llevaba alegría, corazones que se abrían con su música, que se escuchaba en todos lados del mundo, yo creo que su vida valía más que todo. Y gracias a él estoy aquí contigo hablando de flamenco y que existo. Cuando murió no sabía qué hacer, me hubiera dedicado a la venta ambulante si no hubiera tenido amigos que me ayudaran". 

Tomatito alguna vez dijo que antes de "Guitarra Gitana", su último disco solista, sólo grababa para satisfacción personal ( el primero fué "Rosas del Amor" y luego llegó "Barrio Negro") y que éste ya fue pensado para hacer shows en vivo. "Claro, antes hacía los discos por hechar fuera lo que tienes y lo que compones, pero cuando Camarón desaparece, ya yo tenía que hacerlo como un medio de llevarlo al escenario, con mi música solamente".

 

 

La gran trilogía del flamenco moderno: Tomatito, Paco de Lucía y Camarón de la Isla.

 



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"Dedicado a Camarón", de J. Fernández Torres Tomatito, del álbum "Rosas del Amor", 

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Recordamos la primera vez que vino a tocar a Argentina. Me cuenta que luego él llevó a Salinas a España y lo presentó en la bienal de Sevilla. Me dice también que le encanta trabajar con otros músicos y que le gustaría hacer algo con otros argentinos. Me presenta a un amigo y me dice que es el mejor cantautor que tenemos en Argentina, se llama Pablo. Intuyo que la música lo acerca a la gente y que parar él sus amigos son tan importantes como ella.

Llegó la hora de hablar de flamenco, la razón de todo esto. Le pregunto qué está escuchando ahora. "Pues todo lo que sale. Pero ahora mismo ya escuchando a Paco y Camarón es lo que me nutre siempre". Hablamos sobre el llamado nuevo flamenco la etiqueta que le han puesto a todo disco nuevo que tenga algo de aire flamenco, o en el mejor de los casos a los flamencos de la generación actual. Pregunto a quien sabe. Qué es el nuevo flamenco? "Es Camarón y Paco de Lucía, los demás no son tan nuevos". Recuerdo que Paco de Lucía dijo que ya no cree en la fusión. Tomatito piensa y dice que sí pero duda. Agrego: ¿considerás a la fusión dentro del flamenco? "No lo considero flamenco si por flamenco entendemos a la soleá, la seguirilla, la bulería, la alegría, esos palos. Entonces un jazzero no va a poder fusionar nunca una soleá, creo yo, porque una soléa es eso, una soleá. Pero sí creo en la fusión de flamenco y pop por ejemplo, o lo que es la salsa con el flamenco, eso es posible de que exista aunque claro, ya no es flamenco, no es nuevo flamenco".

Ahora hablamos sobre uno de los discos de fusión que más he admirado de los últimos tiempos, "Omega" de Enrique Morente con poesías de Leonard Cohen, Federico García Lorca y los trash metal Lagartija Nick. Tomatito participó de ese experimento devenido en realísima obra de arte. "Bueno, es una forma de echar algo fuera y si vale vale y lo que no, no se sigue haciendo". Ok. Sigo nombrando discos. "Os Amores Libres", el último de Núnez donde el gaitero vigués intenta fusionar el flamenco y la música gallega. "Pues me parecen muy bien esos trabajos, porque es que le están dando la importancia que tiene al flamenco, que tiene más todavía. Yo creo que más músicos grandiosos se van a enamorar del flamenco y muchos ya se han enamorado. Y a mí me gusta que nos tengan en un sitio donde esta el jazz y toda la música gruesa, es algo grandioso que creo que se lo merece porque el flamenco es una música tan de la tierra, tan profunda, que puede con todo".

Le insisto para que nombre artistas flamencos de hoy que quiera resaltar, no duda: "Hoy hay muchos buenos, están Enrique Morente, José Mercé, Potito, El Cigala, Duquende, está Carmen Linares, Remedios Amaya, cada uno en lo suyo".

¿Y el flamenco siempre está ligado al dolor? La pregunta se me cuece dentro hace tiempo. Aquí tampoco duda. "Y a la alegría también, cuando estás contento también hay flamenco, está ligado al sentimiento y a la emoción".

Después de tantos años sobre los escenários, ¿Tomatito es la misma persona que José Fernádez Torres?. "La verdad es que José me dice muy poca gente. Yo creo que sí, yo nada más tengo un rostro, soy la misma persona, mi vida es normal, con mis amigos que me enseñan a tocar la guitarra, como Pablo y Luis Salinas, los flamencos. Cualquier niño que yo vea que toca le digo a ver como es eso y lo aprendo, Dios quiera que nunca se me quite esa ilusión porque entonces dejaré de aprender".

Tomatito remarca siempre que el flamenco, la música, lo divierten, son parte de su esencia y que los amigos que la vida le ha puesto en su camino hacen que esa alegría se complete. Habla de los músicos de su banda como si de hermanos se tratara, "es que somos una familia" aclara. 

Recuerdo que Camarón siempre decía que su cante crecía con el acompañamiento acertado e inspirado de Tomatito y que especialemente adoraba el sonido que este le sacaba a su guitarra Esteso Conde-Hermanos. Y la curiosidad me puede y pregunto por la guitarra que Camarón envolvió en su mito. "No la llevo tocando conmigo, pero la tengo en mi casa y esa es una reliquia. Sigue estando conmigo, como él".

Y el interrogante es por dónde pasa, con casi tres décadas en la música, su búsqueda artística hoy, qué es lo que desea contar con su guitarra."Pues yo solamente estoy intentando hacer mi música, soy flamenco y soy gitano, y espero que coincida con el público, nada más. Y vamos a ver lo que sale, eso nunca se sabe". ¿Algún sueño por realizar? "Me gustaría trabajar con todo el mundo que sea buen artista y buen músico, ahora si esta uno a la altura o no, hay que ser realista. Ahora la ilusión siempre esta abierta y la guitarra siempre esta ahí".

Por María Belén Luaces.

 

José Fernández Torres, Tomatito
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