Poesía griega
Clásica y moderna...

La poesía griega ha resultado fundamental en cuanto al desarrollo del género lírico en Occidente. Karina L. D. Katzellis nos presenta en este artículo un breve compendio de autores, y sus obras, en el cual entrecruza a los clásicos con los principales poetas del siglo XX en Grecia.

Por Karina Lilian Donángelo Katzellis
Diciembre de 2003

 
 

Decía el gran poeta Gustavo Adolfo Bécquer, “No digáis, que agotado su tesoro, de asuntos faltos enmudeció la lira. Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía”. Y cuán cierto es. Pese a que los temas líricos se repiten de voz en voz, de estrofa en estrofa y de siglo en siglo; la originalidad de la poesía radica en la impronta personal de su autor. Del lente figurativo con el cual se observa la vida y se mide los sentimientos más primordiales y, sin embargo vigentes y universales del ser humano. La poesía griega ha sido, sin duda lo que ha dado el puntapié inicial, en cuanto al desarrollo del género lírico en Occidente.

La pluma femenina

De los antiguos, cabe destacar la figura de la gran poetisa Safo. La lírica monódica de la época arcaica o pre clásica está representada por esta gran exponente. Safo, de la isla de Lesbos, lugar de refinada cultura donde a lo griego se une cierta elegancia oriental y exótica desarrolla lo que muchos críticos han dado en llamar el “amor sáfico”. Un amor cargado de melancolía y femineidad. Un amor donde la pasión y el sentimiento femenino se conjugan con un cierto aspecto ritual, dentro de unos círculos de mujeres indefinidos, casi lésbicos, pero que impregna toda la poesía de Safo. Poesía extremadamente delicada, de sutiles matices, de colores y mil flores, de quejas nostálgicas y caprichosas por el abandono y la amada ausente.

Safo compuso Epitalamios (cantos celebrados durante la ceremonia de Bodas), y Emineleos (cantos evocados delante de la Cámara nupcial).


 

Gustavo Adolfo Bécqer

Los placeres de la vida

Pero si de poetas se trata podemos aseverar que el más excéntrico fue sin dudas Anacreonte. Poeta cortesano en Samos y en Atenas.

Anacreonte fue un gran gozador de la vida y los placeres. El vino y el amor fugaz serán los tópicos principales de sus poesías. No en vano se lo ha llamado el “poeta del placer”. La mayor parte de su vida la desarrolló en las cortes, componiendo para diferentes juglares. Recién en la vejez se torna más melancólico, pero sin perder esa chispa de picardía, que caracteriza toda su obra, gracias al inmutable fuego interior de este autor.

Compuso Yambos (composiciones de contenido político con tono satírico) y Ditirambos (cantos de alabanza al vino, en honor al Dios del Vino, Dionisos) y cantos en honor a una buena mesa y al amor fugaz.

El heroísmo de los Atletas

Píndaro de Tebas fue el poeta que cantó, con sus versos al honor de los atletas vencedores de los Juegos Olímpicos. Elogiando sus hazañas con las gestas de las Epopeyas históricas. Y dando concejos morales al campeón y al pueblo, mezclando también variados elementos mitológicos en la letra de sus poesías.

Estos cantos se denominan Epinicios, en alusión a las victorias atléticas. Píndaro compuso en total 44 epinicios y odas triunfales.


   

Poesía griega contemporánea

Muchos años y muchos autores transcurrieron desde la edad clásica de Grecia y la contemporaneidad. No obstante, un poco subjetiva y arbitrariamente entrelazamos estos dos momentos en la historia, para destacar el lirismo de nuestra querida Grecia y sus autores.

Lamentablemente la poesía griega moderna, del siglo XX es poco conocida en español y pocas son las traducciones que llegan hasta nuestras manos. En ella se entremezclan corrientes tradicionalistas y vanguardistas, algunas con un marcado interés nacional o local. Esta poesía ha estado impregnada por cuestiones eminentemente históricas y políticas, pero sin dejar de lado tampoco un tema universal, como es el amor. La ocupación turca y la independencia griega; el tema de los territorios recuperados y otros aún hoy en conflicto como es el caso de Chipre; o la lucha de Grecia y Serbia con Bulgaria en 1913, que involucrarían a la nación helena en la Primera Guerra Mundial son algunos de los temas que han estado presentes entre estas estrofas modernas.

Luego, el deseo de reconquistar Constantinopla, con la penetración del ejército griego en Asia Menor culminó con la trágica muerte y deportación de miles de griegos, de aquellos territorios históricos.

Y con la Segunda guerra Mundial, tras la declaración de guerra de Italia y la ocupación alemana, Grecia se sumió en el infierno bélico, que se prolongó en 1947, con el estallido de la Guerra Civil.

El “Régimen de los Coroneles” a principios de 1967 terminó por definir el acento de la poesía griega del siglo XX. Los poetas griegos retrataron en sus obras la evolución de su ser y pensar; a principio de siglo retrataron sentimientos tales como la tragedia, la derrota, y el heroísmo.. Impregnados por el simbolismo, el surrealismo, la angustia existencial y un cierto underground; incluso rayando en el absurdo, derivaron en una poesía eminentemente escéptica, provocativa y anti heroica.


 
Odysseas Elytis
De los poetas más representativos citamos a Yorgos Seferis; Yanis Ritsos; Nikos Gatsos; Eleni Vakaló; Constantino Kavafis; Kostas Karyotakis; Nikos Engonópulos; Cristos Láskaris; Odysseas Elytis; Nikos Dimu, Athos Dimulá, Nikiforos Vretakos, etc.

Constantino Kavafis, nació en Alejandría en 1863 y murió en la misma ciudad en 1933. publicó dos breves colecciones de poemas, una en 1904 y otra en 1910, y hojas sueltas que distribuyó privadamente. Su obra fue publicada en forma póstuma en 1935.

Nikos Engonópulos, nació en Atenas en 1910 y murió en 1985. También fue un destacado artista plástico. De si obra se destacan: Prohibido hablar con el conductor, 1938; Los clavicémbalos del silencio, 1939; Bolívar, 1944; El regreso de los pájaros, 1946; Eleusis, 1948; El Atlántico, 1954.

Odysseas Elytis, nació en Heraclion, Creta, en 1911 y murió en Atenas en 1996. Ganador del Premio Nobel en 1979. Entre su vasta obra poética pueden citarse: Orientaciones, 1940; Sol Primero, 1943; To axion estí (Dignum est), 1959; El monograma, 1972; Las R de Eros, 1972; Elegías de Oxópetra, 1991.

Nikiforos Vretakos, nació en Krokeas, Esparta, en 1911, y murió en 1991. Obra: Bajo sombras y luces, 1929; El libro de Margarita, 1949; El Taigeto y el silencio,1949;El fondo del mundo,1961Protesta, 1974.

Athos Dimulá nació en 1921 y murió en 1985. Obra: Poemas, 1951; Orfeo y otros poemas,1958; Esta realidad y la otra, 1961: En otra parte y en otro tiempo, 1966.

 

 


Constantino Kavafis

Una amada ausente

Te igualaba a una diosa insigne, y tu te embelesabas
con su canto como con otro ninguno. Pero se fue, y
ahora sobresale entre las damas lidias lo mismo que la cuna de rosados dedos eclipsa todas las estrellas una vez
puesto el sol. Y su brillo baña de plata el mar salobre,
e ilumina las campiñas floridas, donde ha caído el rocío
y han brotado las rosas, el tierno perifollo, las dulces flores del trébol.
Mas en el ajetreo de su nueva vida no deja de añorar
el cariño de su amada Atis, y en el pecho le duele de nostalgia el corazón.

Safo


El oro

Si el oro prolongase nuestro años.
El oro sin cesar adquiriría,
Y al mirar ante mí la helada Muerte,
Toma todo, dijerale en seguida;
Toma, y déjame en paz ¿pero qué sirve
El bien mayor que forma nuestra dicha?
Con la muerte ese oro nada puede;
Y si es la muerte inevitable, impía,
Y es la Parca feroz y es inhumana,
¿Para qué quiero avaro sin medida
Acumular el oro? Los placeres
Que en la mesa se gozan: las delicias
Al lado de una hermosa a quien se ama,
¿No son tesoro de mayor estima?
¿Qué hallar el hombre en su existencia puede,
Que más resuma las humanas dichas?

Anacreonte

 

   

A Ergóteles de Himera
Vencedor en la carrera larga

Oh tu Fortuna, que a los hombres riges
Y eres hija de Júpiter potente,
Quien de la seca libertad es fuente;
Que a los bajeles frágiles diriges
Por los inmensos mares;
Y presides la tierra,
Y ocasionas los múltiples azares,
De la inhumana y sanguinosa guerra;
Que el Senado presides
Y das tu augusta protección a Himera,
Porque el hombre no alcanza
A concebir turbado en esas lides,
En que incesante su quietud altera,
Sino errónea y quimérica esperanza.

Nadie alcanzó del porvenir acaso
La señal que evidente le marcara
El suceso futuro.
Los relatos de aquellos que algún día
Habrán de suceder, están sumidos
Con vaguedad entre la niebla umbría,
Y en los lejanos tiempos escondidos.
Al más fuerte varón ¡cuánto suceso
Acontecerle pudo
Contra su mismo afán! ¡Cuántos trocaron
De los funestos males el exceso,
Por el bien de improvisto! ¡Tras de agudo
E inhumano rigor, de adversa suerte,
Del dolor que aproxima hacia la muerte,
Tras tormenta fatal, ¡cuántos lo hallaron!)...)

(..) Pero en tu grato y tan solemne día,
Porque tu honor renueva
La Olímpica victoria
Que canta la voz mía,
Con las glorias de Pisa que alcanzaste
Reúnase la gloria
Del Istmo y honrador así te ofrezcan
De las ninfas que habitan nuestro río,
Cual si tales triunfos verdaderos
Tuviese en tu Patria,
Y no en este país entre extranjeros.

Píndaro.


El Dios abandona a Antonio

Si de pronto, a medianoche, se oye
Pasar un cortejo invisible
Con espléndidas músicas, con voces
Tu suerte que ya cede, tus obras
Que fracasaron, los proyectos de tu vida
Que resultaron todos ilusorios, no llores vanamente.
Como dispuesto desde hace tiempo, como valiente,
despídete de ella, de la Alejandría que parte.
Sobre todo no te engañes, no digas que fue
un sueño, que se engañó tu oído;
no aceptes esas vanas esperanzas.
Como dispuesto desde hace tiempo, como valiente,
como corresponde a quien fue digno de tal ciudad,
acércate resueltamente a la ventana,
y escucha con emoción, pero no
con los ruegos y lamentos de los cobardes,
como un último placer, esos sonidos,
los espléndidos instrumentos del misterioso cortejo,
Y despídete de ella, de la Alejandría que pierdes.

Constantino Kavafis.


   

Glosario de las flores

¿la poesía o la gloria?
La poesía.
¿La bolsa o la vida?
La vida.
¿Cristo o Barrabás?
Cristo.
¿Galatea o una cabaña?
Galatea.
¿El arte o la muerte?
El arte.
¿La guerra o la Paz?
La Paz.

¿Hero o Leandro?
Hero
¿La carne o los huesos?
La carne.
¿La mujer o el hombre?
La mujer.
¿La línea o el color?
El color.
¿El amor o la indiferencia?
El amor.
¿El odio o la indiferencia?
El odio.
¿La guerra o la paz?
La guerra.

¿Ahora o siempre?
Siempre.
¿Éste u otro?
Éste.
¿Tú u otro?

¿Alfa u omega?
Alfa.
¿La partida o la llegada?
La partida
¿la alegría o la tristeza?
La alegría.
¿La tristeza o el tedio?
La tristeza.
¿El hombre o el deseo?
El deseo
¿La guerra o la Paz?
La paz.

¿Amar o ser amado?
Amar.

Nikos Engonópulos.


 


Nikos Engonópulos

To Axion Estí (Dignum est)

He aquí, pues,
Al creado para las pequeñas Kores y las islas del Egeo,
El amante del brinco de las corzas
Y adepto de las hojas del olivo,
El bebedor del sol y exterminador de langostas.
Heme aquí frente
Al traje negro de los facinerosos
Y el vientre vacío de los años, que abortó a
Sus hijos, ¡el grito erótico!
El viento desata los elementos y el trueno asalta la montaña.
¡Destino de los inocentes, otra vez solo, allí, en los Desfiladeros!
Abrí mis manos en los Desfiladeros
Y no vi otra riqueza, ni oí otra riqueza
Que frescos manantiales vertiendo
Granadas o Céfiros o Besos.
Cada cual con sus armas, dije:
Abriré mis granadas en los Desfiladeros
Apostaré los Céfiros como centinelas en los Desfiladeros
Liberaré los viejos besos santificados por mi anhelo.
El viento desata los elementos, y el trueno asalta la montaña.
¡Destino de los inocentes, eres mi propio Destino!.

Odiseas Elytis.


Transmutación

Me vuelvo poesía, huyo del mundo,
Me reparto
Voy
Hacia afligidos hermanos. A quedarme en casas donde no entra el sol.

Nikoforos Vretakos.


Heráclito

Nuestros sentidos rompen el mundo
En pedazos. Al combinarlos, componemos
Con ellos muchos otros mundos
Sucesivos. Y esos fragmentos se trasladan continuamente de un mundo al otro,
Circulando en una corriente que,
“más allá de los sentidos”, tal vez
representa el mundo real.

Athos Dimulá.

Por Karina Lilian Donángelo Katzellis
Diciembre de 2003
 


Odiseas Elytis

 

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