| |
Comentarios al margen
La música del alma.
Sitio al Margen
presenta el comentario, a cargo de nuestro columnista Juan
José Díaz Gaitero, del último trabajo
discográfico del virtuoso gaitero gallego Carlos Núñez,
denominado "Almas de Fisterra",
cuyos temas, el pasado mes de octubre de 2003, se pudieron disfrutar
en los conciertos que el gaitero gallego realizó en Buenos
Aires. Núñez nos aporta, con los acostumbrados viajes
musicales que constituyen sus trabajos, un acercamiento entre la cultura
de Galicia (Galiza) y Bretaña (Breizh).
 |
Por Juan José Díaz
Gaitero
Diciembre 2003
|

|
|
|
|
El último
trabajo del maestro pontevedrés revela que tiene muy claro cual
es el camino a seguir. Su formación de conservatorio y su virtuosismo,
mezclados con la particular sensibilidad que ha demostrado para investigar
y desentrañar el alma de las músicas de las distintas
naciones celtas y de otras tantas de otra raíz cultural, sumados
al permanente acierto cuando elige a otros artistas para que lo acompañen
en cada nueva aventura musical, dan como resultado un producto musical
que mejora a los anteriores.
En “Almas de Fisterra” queda demostrado
en forma tangible los dicho. El crecimiento artístico es evidente.
Quienes hemos seguido la trayectoria de Núñez, tanto la
discográfica como la sus conciertos –dicho sea de paso
ha presentado este trabajo el pasado mes de octubre en Buenos Aires
en forma impecable-, hemos sido testigos de una evolución con
un punto de partida por demás muy alto, así “A
irmandade das estrelas” de 1997, creímos que no se
podía mejorar. Pero luego, en 1999, sorprendió con la
frescura de “Os amores libres”, y nos hizo viajar
por Andalucía en un carro gallego. Con su tercer trabajo -“Mayo
longo” del año 2000 -, regresamos a sus raíces
musicales y culturales galaicas, pero con un toque de modernidad.
Para este último periplo musical por Bretaña encontramos
a los acompañantes de siempre. Así escuchamos a Pancho
Álvarez, a su hermano Xurxo o a Begoña Riobó, por
ejemplo, con sus acostumbrados virtuosismos a cuestas. Pero además
nos encontramos a compañeros de viaje, de esos que aparecen en
contadas ocasiones, y que ayudan a convertir el número de magia
en algo incomparable. Así, nos emocionamos con Alan Stivel, nos
deleitamos con Dan Ar Braz, y nos conmovemos hasta las lágrimas
con Liam O’Flynn y Patrick Molard. Solo por citar algunos de los
nombres que participan de este trabajo.
Nuevamente, el arte de tapa es acompañado por un cuadernillo
en el que encontraremos un prolijo detalle del origen de cada pieza
incluida en el CD.
En síntesis, Carlos Núñez se vuelve a pasear por
las tradiciones musicales del mundo celta a sus anchas. Se percibe que
lo lleva en la sangre. Consigue con éxito hacernos creer que
escuchamos música gallega, cuando en realidad las piezas son
de origen bretón. Nos vuelve a deleitar con una música
simple, casi elemental, pero a la vez muy elaborada.
 |
Por Juan José Díaz
Gaitero
Diciembre 2003
|
|
|
|