| |
Comentarios discográficos.
De juglares y puertos,
Galicia y Buenos Aires.
De la Música, eterna trashumante.
En este artículo abordamos a la música, eterna
viajera, en su ir y venir entre dos puertos. Cuatro lanzamientos discográficos
en dos orillas lejanas pero siempre relacionadas, convocan al encuentro.
En Buenos Aires "Chamamé Crudo" del Chango Spasiuk e "Irupé/Jazmín"
de Irupé Tarragó Ros. En Galicia "Albeida" de Rodrigo Romaní
y "As fases na lúa" de Na Lúa, nos convocan a escuchar el río,
los montes y la tierra, en las voces de artistas comprometidos con la
tradición, el cambio y las búsquedas personales.
 |
Por María
Belén Luaces.
Marzo de 2002.
|
|
|
|
|
Buenos
Aires, hoy como ayer, sigue siendo un puerto de emigrantes. Cuando los
abuelos llegaron a estas tierras prometedoras, lo hicieron buscando un
futuro mejor. Hoy muchos de los nietos de ese ayer, se van, como ellos,
buscando un lugar donde poder edificar sueños. Este es un puerto que moviliza,
recicla, recibe, expulsa y todo al vaivén de un desarrollo cultural que
se impregna de barrio y de mundo. Ida y vueltas de una ciudad de peregrinajes
proletarios, esperanzas y desilusiones que se ha trasformado, como el
mundo, en un canal de información e intercambio cultural. La música es
un vehículo que también emigra, llevándose nuestras huellas por todos
los rincones del planeta. Y llegan otras, reminiscencias de un pasado
no tan lejano, de una herencia cultural que esta viva.
Este artículo aúna los comentarios
de dos lanzamientos discográficos argentinos y de otros dos gallegos.
El Chango Spasiuk e Irupé Tarragó Ros renuevan sus lazos con estas tierras
y su mirada sobre un folclore distinto, que habla de sus propios sentimientos.
De "allende os mares" elegimos dos discos, Rodrigo Romaní que luego de
20 años de historia comenzó de nuevo y Na Lúa que edita, paradójicamente,
un compilado con sus propios 20 años de historia.
|
|
|
| |
"Albeida", Rodrigo Romaní,
Boa Records, España.
Luego de 14 discos editados
en 20 años con el grupo gallego más prestigioso del folk, Milladoiro,
el arpista Rodrigo Romaní decidió editar "Albeida", su primer disco solista
e iniciar un carrera que lo aleja de un camino conocido para involucrarse
con el riesgo de empezar de nuevo.
Su música se abre como una
nueva flor, variada, abierta y rica, animada con músicas diversas: la
tradicional, el folk, el jazz, la música clásica o la latina. El disco
es no sólo una fusión de aventuras sino la muestra cabal de la más poderosa
búsqueda de un artista, su propia esencia. Escuchar este disco es escuchar
una voz nueva, y ese el mejor comentario que se puede expresar de una
obra.
Romaní maneja texturas variadas,
sutiles, ha elaborado un entramado sonoro de muchas dimensiones. Un trabajo
delicado y cuidado con precisión de artesano y pasión de aventurero, donde
se lo redescubre como finísimo compositor, arreglador e intérprete. Su
música sobrepasa las fronteras de lo tradicional para situarse en un impreciso
lugar donde se funden la tradición y la creación propia, libre de prejuicios,
curiosa de búsquedas y sonoridades imaginadas. Crea climas intensos, su
música se puede "ver" en temas como "Miña Nai" y "Laura". Romaní logra
combinar la sencillez y profundidad de los cantos populares con melodías
hermosas de reminiscencias clásicas, instrumentaciones variadas y un a
veces ligero, pero siempre presente, pulso marcando la tierra. Un disco
de lujo. Un paseo por praderas nuevas, sonido y voces nocturnas que inundan
los hilos de una trama de gran belleza.
|
|

"Albeida", Rodrigo Romaní, Boa Records, España. |
| |
"Chamamé Crudo", Chango
Spaiuk. Acqua Records.
Trece canciones para escuchar
de un tirón, para concentrarse en el sonido y en las palabras que, aún
no dichas, están presentes en el aire de las tracciones del motor de este
acordeón a sangre, que florece en las manos de Spasiuk.
Hay chamamé, si, pero de
ese que escucha. No es para bailar, que eso quede bien claro, es si para
mover el corazón y los recuerdos, ya que la música nos lleva de paseo
por las orillas del río, recorre y homenajea a Misiones, Posadas y Formosa,
a Piazzola, Tarragó Ros padre e hijo, Bach e Isaco Abitbol. En este disco
el Chango vuelve a mostrarse puro y furioso atrás de su acordeón, aunque
también mucho más sabio, con más años de vida, historias y música. Su
sonido es litoraleño y por sus oídos han pasado varios discos de rock,
jazz y música clásica, lo que se vuelve una natural fusión en su manera
de tocar, de componer y de arreglar.
En el arte del Cd. Spasiuk
eligió reseñar la frase de Bartok "lanzarse a lo desconocido desde lo
que es conocido, pero intolerable", y en los trece temas del disco es
coherente con el camino trazado. Es el compositor de 11 de esos temas,
uno de los cuales tiene letra de Víctor Heredia y esta cantado por él
y Mercedes Sosa. Este disco no sería naturalmente lo mismo sin la precisa
banda que escucha e interpreta los deseos de Spasiuk: Chacho Ruiz Guiñazú
en percusiones (que suma el berimbau y el cajón peruano aportando nuevas
texturas), Pablo López (violinista), Hernán Prado (bajo) y Sebastián Villalba
(guitarrista y voz en "Adiós Beatriz"). Es un disco con una energía arrebatadora
pero también lleno de melancolía. La búsqueda musical del Chango lo vuelve
un poco más introspectivo en la interpretación del acordeón y lo lleva
a buscar nuevos ritmos, instrumentaciones y desarrollos compositivos que
se ponen de acuerdo en fortalecer su estilo madurado. Un muy buen trabajo
que universaliza un folclore regional revitalizado.
|
|

"Chamamé Crudo", Chango Spaiuk. Acqua Records.
|
| |
"Irupe / Jazmín", Irupé
Tarragó Ros. Acqua Records, Argentina.
"Vivo en un jazmín, y aprendí
a vivir, otro invierno más, que se vuelve añil. Yo no soy de aquí, yo
no tengo edad, cuido de la flor, en la gran ciudad".
Es un disco de piano y poesías,
de ciudad y de folclores. Irupé Tarrago Ros habla en estas canciones de
su alma, de las hadas, la virgen y de Dios, de los sueños, de los jazmines
y los inviernos. Y habla sobre todo de ella. Se anima sin más argumentos
que las ganas, a ser sincera, profunda y mística. Escribe: "Me volví una
flor de agua, y aire y sol. Magia y bosque alrededor"
Todos los temas del disco
están compuestos por esta cantautora distinta, que mezcla la infancia
con los años vividos. Las dos excepciones son "La Añera" de Atahualpa
Yupanqui, de 1948 y "Horizonte de Octubre", de su abuelo materno, Arsenio
Aguirre, compuesta en 1983. Dos zambas interpretadas con mucho gusto y
sencillez.
Hay además 3 "bonus tracks",
un gato, un bailecito y un chamamé instrumentales, compuestas por los
abuelos Aguirre, las dos primeras, y Tarragó Ros, la tercer obra.
Irupé canta y toca el piano
en todos los temas y se descubre como una buena intérprete, llena de sensibilidad
y manejo del lenguaje folclórico. Luego de los 18 temas, si aún quedan
ganas de más piano, hay una "yapa", "Escenas infantiles para piano", con
algunos segundos de 10 obras clásicas de estudio, que en su infancia,
Irupé recorrió con amor y testarudez. El disco termina con melodías de
Schumann, Bach y Chopin entre otros, interpretadas por Irupe T. Von Ros,
el alter ego erudito, de la Irupé popular.
Este no es un disco de folclore,
en la acepción tradicional del término, es más bien un disco del folclore
interno de esta mujer que muy dignamente teje con sus voz y sus manos
un sonido añejo y puro, un poco salvaje y muy sincero.
|
|

"Irupe / Jazmín", Irupé Tarragó
Ros. Acqua Records, Argentina. |
| |
"As fases Na Lua, 20 anos
de historia, 18 grandes cancións".
Na Lúa. Boa Music, España.
Es una invitación a viajar
por 20 años de historia musical, con un grupo que supo estar en la vanguardia
de la recuperación del folclore gallego. Na Lúa es uno de los precursores
de la revalorización musical de Galicia y en este Cd. desgranan la esencia
musical de sus anteriores siete discos. En este compilado las grabaciones
datan desde 1987 hasta la fecha. Un racconto, un pie de página. Se definen
así mismos como una "asamblea de músicos creativos" que se empeñan en
mantener las raíces de la música tradicional, al margen del negocio musical
que obliga a medir por la cantidad y no por la calidad.
Sólo cuatro de los 18 temas
del disco, han sido regrabados por la nueva formación de Na Lúa, en los
otros temas las voces instrumentales de los músicos que pasaron por el
grupo dejan su estela, algunos hoy solistas de renombre en Galicia como
Pancho Álvarez y Uxía.
Es sin duda un excelente
material para acercar una mirada amplia al trabajo de dos décadas de Na
Lúa.
El Cd trae además una reseña
en gallego y castellano escrita por el grupo y varias fotos que ilustran
los caminos recorridos, como una que los muestra de gira en Buenos Aires,
"la quinta provincia gallega".
Juglares de gaita e mano,
la sonoridad de este instrumento llena cada región del disco, al más puro
ritmo del folk celta. A medida que los 18 temas van rolando, los sonidos
ganan en crecimiento musical, en la "Alborada do Desafogo", tema 14, podemos
escuchar el Na Lua más sutil y abierto a nuevas influencias musicales,
con reminiscencias árabes en los ritmos y en las texturas elegidas. El
tema que sigue trae la voz de la cantante Uxía. Arribamos al track 18
con el corazón vestido de verdes prados y cielos campesinos. Cada tema
es un cuadro a ser minuciosamente observado. La invitación esta abierta.
Na Lúa son Kiko Paz Antón,
Anton Rodriguez Richard Pereiro, Xabier Camba, Cándido Lorenzo y Xabier
Debesa.
 |
Por María
Belén Luaces.
Marzo de 2002.
|
|
|

"As fases Na Lua, 20 anos de historia, 18 grandes
cancións".
Na Lúa. Boa Music, España. |
|
|
|
|

En este espacio,
estimado lector,
vuelque sus
comentarios e
inquietudes.
Muchas gracias.
|