Biografía.
Naná Mouskourí.

Sus canciones vuelven a gozar de popularidad, esta vez de la mano del llamado género “world music”, denominación que impusieron los norteamericanos para nombrar a la música popular de otras naciones. Sin embargo, Naná Mouskourí es una artista muy difícil de catalogar ya que su repertorio ha transitado exitosamente por la música clásica, el jazz, el Pop y Rock, como así también spiritualls y música griega laica, moderna y tradicional, propias de su lugar de origen.

Por Karina Donángelo Katzellis.
Agosto de 2003

 
 

Existe una gran verdad: la única barrera infranqueable en esta vida es la muerte. Pero si se tiene talento, si se tiene vocación y fuerza de voluntad, no hay ningún escollo imposible de vencer.

Ni las desavenencias económicas, ni los horrores de la guerra, ni el desarraigo, ni la pérdida de un ser querido, ni el desafío de tener que comenzar de nuevo han sido impedimentos para Joanna Mouskouri, más conocida mundialmente como “Naná Mouskourí”.

Segunda hija del señor Constantino Mouskourí y su esposa, Naná nació un 13 de octubre de 1934, en la isla de Creta. Dos años después su familia se trasladó a Atenas, donde su padre se desempeñó como proteccionista en un cine al aire libre. Por aquel entonces, la familia Mouskourí vivía en una humilde casita detrás de la pantalla gigante del cine. Lo que nos hace pensar, alegóricamente, que ya desde pequeña, Naná se preparaba “agazapada”, detrás del telón para impresionar a su público, brillando como artista sobre el escenario con su canto.

El sueño frustrado de la madre de Naná había sido ser cantante de ópera. Debido a este sueño incumplido, ella esperaba que Jenny –su primera hija- o Naná desarrollaran la misma vocación. Fue así como las dos pequeñas fueron matriculadas en el Conservatorio de Música de Atenas, aunque sólo Naná se convertiría años después en una estrella internacional.

La crisis mundial, producto de la Guerra arrastró a Grecia a una debacle económica, lo que sumió por ende en la pobreza a la familia Mouskourí. Esto obligó a que los padres de Naná ya no pudieran costear sus estudios en el Conservatorio de Música. Sin embargo, uno de los profesores vio algo especial en la pequeña, e insistió en hacer que Naná permaneciera en el conservatorio. No sólo eso, sino que ofreció además, voluntariamente pagar la matrícula para que Naná pudiera concluir los ocho años de carrera musical.

Mientras Naná se convertía de niña a mujer comenzó a cantar en pequeños clubes nocturnos, incursionando en la bohemia ateniense. Motivo por el cual, le pidieron que se retirara del conservatorio, ya que, según adujeron algunas de las autoridades, la conducta de la joven cantante contrariaba “la moral y las buenas costumbres” de dicha institución.


 

Naná Mouskourí.
Pero fue precisamente en uno de estos clubes nocturnos donde Harry Belafonte la oyó cantar por primera vez. Ella lo impresionó tanto que sería él quien más adelante la presentaría al mundo y la acompañaría en muchas de sus giras. Un grupo musical llamado “Los Atenienses” viajó también con Naná. El líder del grupo era George Petsilas, quien años después se convertiría en esposo de Naná. De este matrimonio nacieron dos hijos, Nicolás y Helena. Aunque dicho matrimonio fracasaría tiempo después, provocando no solo la separación de ambos cónyuges, sino también la ruptura de Naná con el grupo.

A lo largo de toda su carrera, Naná Mouskourí ha experimentado con variados géneros musicales, desde la música clásica, el jazz, Pop y Rock, como así también spiritualls y música griega laica, moderna y tradicional.

Los compositores más destacados que acompañaron a Naná en su carrera fueron Nikos Gatsos y Manos Hadjidakis, quien recreó un nuevo estilo musical griego basado en las raíces tradicionales y Bizantinas.

Naná en los inicios de su carrera profesional participó del primer Festival de la canción griega, con dos canciones: “Kapou Iparchi Agapi mou” y “Asteri Asteraki”. Poco después entró en el festival Mediterráneo de Barcelona cantando la canción “Xirna Agapi mou”, escrita por Kostas Yannidis, donde recibió por primera vez un premio fuera de su Grecia natal.

Cantó también en el documental griego-alemán llamado “Greece Land of Dreams”, trabajo cinematográfico que ganó el “León de oro” por la canción “White Rose of Athens” (“La Rosa Blanca de Atenas”), la cual vendió más de 1 millón de copias en Alemania.

A continuación firmó un contrato con Philips Fontana para trabajar en Francia, país que se convertiría en su segundo hogar. Tras mantener una reunión con Michel Legrand, en París voló a Nueva York a grabar un LP en inglés llamado “A girl from Greece sings” (“Una niña de Grecia canta”), con Quincy Jones.

Se multiplicaron sus discos, actuaciones en vivo y apariciones en televisión, lo que la transformó en una artista reconocida, no solo en Alemania, Francia e Inglaterra, sino también en Japón, EEUU, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica, etc.

Dos de las figuras que concurrían a todos sus conciertos, desde el exilio, debido a la dictadura militar que se desenvolvía en Grecia fueron el ex presidente Constantino Karamanlis y Melina Mercouri, quien estaba comprometida en la lucha contra la Junta Militar Griega.

 

 

Naná Mouskourí ha interpretado canciones de Neil Diamond, Leonard Cohen y Bob Dylan, no solo en inglés sino también en francés y alemán. Ha cantado temas de los Beatles, Los Rolling Stones, Kris Kristofferson, Janes Taylor, Tom Paxton, Dolly Parton, Cat Steven, Bette Midler, Serge Lama, Jacques Brel, Charles Aznavour, Edith Paif, Marlene Dietricht, Neil Young Sedaka, John Denver, Judy Garland, Ella Fitzgerald, Nat King Cole y Don McLean.

Ha recibido además discos de oro, platino y doble platino. En 1986 fue nombrada “Chevalier des Arts et des Lettres” (“Caballero de las Artes y las Letras”) en Francia.

En 1988 realizó un tour por Asia, incluyendo Corea, Taiwán, Hong Kong, Malasia y Japón, para concluir con presentaciones inéditas en Argentina y Brasil.Naná se dio el gusto además de interpretar un repertorio clásico, con canciones tales como: “Casta Diva”; “Carmen”; “Recuerdos de La Alambra”; “Ave María”, etc.

Ya en los 90 incursionó en el mundo de los “Spiritualls”(Canciones espirituales) y Gospels.

En su álbum más reciente en inglés “Falling in love Again” (“Enamorándose otra vez”) Naná rinde un homenaje a la música de las películas de todos los tiempos.

En total, Naná Mouskourí ha grabado más de 800 discos, lo que le ha granjeado numerosos premios en todo el mundo y numerosos fans, inclusive de la realeza.

Su amor por los niños la ha llevado por otros caminos. En octubre de 1993 se convirtió en “Embajadora de UNICEF”. Muchos de sus conciertos son a beneficio de esta organización mundial.

En 1994, Naná se internó además en la política. Fue elegida como representante de Grecia en el Parlamento europeo.

En suma, esta digna mujer de sangre griega, como muchas otras y desde otros lugares y en distintas partes, no ha cejado nunca en su empeño por conseguir aquello que se proponía y su tesón nos sirve de ejemplo, para no bajar nunca los brazos.

Por Karina Donángelo Katzellis.
Agosto de 2003
 

 

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