Al margen con Mauricio Dayub.
"Esta historia tiene que ver con la autenticidad de los sueños"

Sitio al margen en una charla con el autor y protagonista de "El Amateur", ganador del premio María Guerrero al mejor autor.

Por Pablo Rodríguez Leirado.

 
 

Mauricio Dayub actualmente está disfrutando de su momento de éxito. Anteriormente ya había empezado a acariciarlo, porque fue uno de los protagonistas del taquillero film "La Furia" y formó parte del elenco de la telecomedia de Canal 13 "Como pan caliente". En teatro trabajó en "A lo loco", en donde obtuvo el premio "Revelación", otorgado por ACE (Asociación de Cronistas de Espectáculos).

Dos horas antes de la función de todos los sábados, Mauricio nos concedió una entrevista en el mismo Teatro Payró.

Sitio al margen: ¿el personaje qué tiene que ver con vos?

Mauricio Dayub: Yo creo que tiene mucho que ver, por momentos cuando ensayábamos nos sentíamos como él, teníamos que batir el récord ya que teníamos mil problemas para estrenar. Por ejemplo, para los creativos era poder domar la obra de un autor que no es un dramaturgo. Otro aspecto eran las resoluciones técnicas comerciales, por todo lo que implica una obra de teatro de relativa calidad con su costo. Por otro lado, al ciclista lo vi cuando era chico y me inspiró todo el cuento.

SA: ¿Y quién es?

MD: Se llama Alberto Ramírez. Cuando tenía 13 años vi a un ciclista batir el récord, ese que cuento en la obra. Él lo hizo dos veces, porque en la primera se lo batieron a los 45 días, luego de un año de preparación lo logró batir de nuevo, fue récord mundial, y ahí siempre me quedó dando vueltas el porqué lo hacía, porqué se sometía a semejante esfuerzo.

SA: ¿En esa época se fue gestando la obra y el personaje?

MD: Se fue gestando adentro, porque pasaron más de 20 años que lo vi. Me pegó fuerte, a tal punto, que yo nunca había escrito nada y lo empecé a escribir para cine

SA: ¿Vas a trabajar en obras escritas por otros o te vas a dedicar a las de tu autoría?

MD: En este momento estoy en la duda. Me alcanzan, en estos días, muchos textos para que lea, pero no sé si quiero repetir eso de escribir algo y actuarlo, es realmente distinto, es una posibilidad más grande. Aparte es como enterarse que tocabas el piano magistralmente cuando nunca habías hecho. Lo que no quiere decir que pueda escribir otra obra que al público le guste.

 

 
Mauricio Dayub
Mauricio Dayub.
 

En ese momento entra gritando eufórico Vando Villamil, "¡esto es un éxito!", y todos nos reímos. "Esa es su entrada diaria", dice Mauricio con una sonrisa amplia que parece compartir el orgullo de su colega. No es para menos ya la obra ha recibido seis nominaciones para el premio María Guerrero (mejor obra, actor, director, autor, escenografía y vestuario) y que finalmente ganó como mejor autor, frente a dos figuras consagradas como Roberto Cossa y Carlos Gorostiza. También obtuvo el Trinidad Guevara a la mejor escenografía, que fue realizada por Graciela Galán. Por otra parte, el director Juan Bautista Stagnaro (Casas de Fuego) va a filmar la obra a fines de agosto. Los personajes centrales son los mismos y también serán interpretados por Mauricio y Vando, quienes ya están trabajando junto a Stagnaro en el guión.

Además "El amateur" participará en el primer Festival de Teatro Hispano de Arlington, en Virginia, del 5 al 27 de junio.

SA: ¿Cómo trabajaste la caracterización de Pájaro y la preparación física?

MD: En un principio tenía el estado normal de salir a correr. Cuando ensayábamos nos dimos cuenta que el personaje tenía que subirse a la bicicleta en el escenario y ya no se podía bajar hasta el final, lo cual implicaba tener equilibrio y hacer el monólogo. Para eso tuve que buscar un recurso teatral interesante para batir el récord, porque no se puede estar todo el tiempo dando vueltas, iba a ser muy aburrido. Incluso no sabíamos si íbamos a poner a girar una rueda que significara que era el tipo que estaba andando, mientras que nosotros seguíamos hablando y la rueda batía el récord. Cuando nos dimos cuenta que lo tenía que batir y mantener el suspenso que no se supiera si el actor o el personaje iba a poder, me puse dos horas por día a probar. Vando me cuidaba al lado, porque es muy difícil andar en eso y mantener el equilibrio.

Yo me caía permanentemente, hasta dos o tres días antes de estrenar, no llegaba a hacer los 20 o 30 minutos.

SA: ¿cuándo estás ahí y tenés que hablar, no mirás si te caes?

MD: Si no miro me caigo, no puedo hacer las dos cosas a la vez, cuando uno ensaya piensa más como lo va a decir, entonces me caía. Ahora la forma de expresar ya la tengo muy internalizada, entonces lo que hago es andar en bicicleta y tengo una marca que me indica los 30 cm que tiene el rodillo.

SA: ¿Conseguiste lograr todo lo que imaginabas para la puesta en escena?

MD: La puesta en escena la logró el director. Yo les dije a todos los que leían la obra, que, al contrario de lo que dice el bocadillo "todo lo que parece es", en esto, todo lo que parece no es. Aparenta ser una obra gris de dos atorrantes tristes y pobres. El texto sólo puede llegar a parecer un documental de crotos que están en un pueblito tomando vino y uno le dice al otro: "vamo’ a batir el récord". No está el galpón, las herramientas, las mercaderías, no hay nada, es transparente abajo y arriba, es metafórico, no es real. Graciela Galán (la escenógrafa y vestuarista) dijo que se imaginaba muchas transparencias, porque tenía que ver con una metáfora, la de esa parte que tenemos todos y que dice "yo voy a poder". Creo que en la vida todos nos proponemos algo aún cuando no lo ponemos sobre la mesa.

Hay muchas cosas que ahora las veo y me doy cuenta que las había soñado así, como el relato en la carrera. No pude ir cuando grabaron la voz con el locutor, fueron Vando y el "indio" Luis Romero. Yo les contaba que imaginaba el gol de Maradona relatado por Victor Hugo, cuando gana Horacio Acavallo la corona mundial de boxeo y todas las cosas de las epopeyas deportivas argentinas, pero por una cuestión de tiempo no había podido hacerlo. Cuando lo trajeron, se me caían las lágrimas, porque era como lo imaginaba. Eso es lo que pasó también con "La Ballena", es que estábamos los tres en lo mismo, nadie trabajaba para lucirse, Vando sacaba hojas enteras y las descartaba y yo no le decía que eso me había costado tres días enteros. Me gustaba que cada uno se apropiara de la obra. La gente que llamamos interpretó ese espíritu. No hay buenas cosas sueltas, es una suerte que todos coincidimos de corazón, a todos les gustaba la materia prima.

SA: ¿Entre teatro, TV y cine, que elegís?

MD: Elijo los proyectos buenos, a mi me gusta todo, me gusta actuar. Es como preguntarle a un músico que siente en el Luna Park y lo que siente en la ducha, a él le gusta cantar. Si uno está en un proyecto malo, es una porquería no importa cual sea el medio.

SA: ¿Podés elegir tus trabajos?

MD: Yo te diría que no. Uno elige muy pocas cosas en la vida. Si elegimos de verdad cambiaría todo y esto es una de las partes que le pega al espectador, es que estos dos crotos a los que no les cree nadie, apenas aparecen la gente dice "¡qué me van a vender!", tienen una historia mucho más digna y que tiene que ver con la autenticidad de los sueños.

SA: ¿Qué pensás de toda esta repercusión?

MD: Pienso en tanta gente tiene tantas cosas adentro y no las hace. Mi mayor habilidad fue tender un cable que fuera directamente del corazón al lápiz, que es lo más difícil, a partir de ahí me junté con el ‘indio’ con quien había estudiado.

En octubre del año pasado podíamos haber bajado de cartel, yo tuve la suerte de trabajar en televisión y aguantarla. Bajar de cartel antes de tiempo era arrugar, nos hubiésemos perdido todo, porque el éxito surgió a partir del reestreno en enero.

SA: ¿Cómo pasaste de estudiar Ciencias Económicas al teatro?

MD: Me dije que no voy a ser un contador que hace teatro. Los amigos con que estudiaba, ahora me felicitan, aunque en ese momento me aconsejaban, al igual que todos, que no siguiera, que me iba a morir de hambre como actor. Ahora siento un alivio. Me sentía sumamente incómodo estudiando ciencias económicas, me acomodaba a la incomodidad, y es terrible. Esa cosa que tenemos de postergar porque decimos, ahora no que estoy muy gordo, no tengo plata, me veo feo, ahora no porque llega el verano y no empiezo.

Entonces la obra tenía que ser una metáfora, cuando dice "arrimate flaco...no quema", animate, no te asustes que se puede.

Por Pablo Rodríguez Leirado.

 

Mauricio Dayub y Vando Villamil dando vida a los personajes de Pajarito y Lopecito.

 

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