Tursimo al margen
Visitando Buenos Aires...

De origen relativamente moderno, como casi todas las ciudades americanas, algunos aspectos de sus calles, fachadas y rincones parecen dar vida a historias tan absurdas como fantásticas. No es casualidad que Buenos Aires fuera el escenario ideal para la creación genial del gran Jorge Luis Borges, a pesar de gustarle tan poco...

Por Eduardo Rodríguez Leirado

 
 

Probablemente, el conquistador vasco Juan de Garay no habría imaginado, allá por junio de 1580, que aquella cuadrícula de calles que había trazado, tal como recomendaban las Leyes de Indias dictadas por el emperador Carlos I, sobre una extensa llanura como en ningún lugar antes había visto y al borde del Río de la Plata, se convertiría en un fenomenal conglomerado urbano, hogar de millones de inmigrantes de todos los continentes, de todas las razas y todos los credos. Buenos Aires, la Reina del Plata, ciudad con una gran vida económica, cultural y política, escenario de prácticamente todos los acontecimientos trascendentes de la vida argentina es, sin ninguna duda, un destino de interés para todo aquel viajero en busca de nuevos espacios, de nuevos horizontes.

Es por ello que, Sitio al margen, quiere brindar a todos aquellos que visitan sus páginas, una serie sucesiva de notas, no solo descriptivas de las áreas turísticas de la ciudad, sino contar sus historias pasadas, sus anécdotas; mostrar sus gentes y contar las costumbres o hábitos, que han caracterizado una idiosincracia muy característica. Esperamos que esto sirva como incentivo para recibirlos como visitantes a nuestra "gran aldea" y con ello se encuentren preparados para ir a la búsqueda de nuevas experiencias y vivencias.

 

 

La pirámide de Mayo.
 

Los aires de la urbe

Buenos Aires, ciudad de escritores como Borges y Arlt, de deportistas como Maradona y Sabatini, de bailarines como Bocca y Guerra, de cantantes como Gardel, Rivero y Goyeneche; dió marco a la constante creación de miles de otros artistas, creadores, políticos, pensadores y deportistas, tanto del interior del país como aquellos que en busca de nuevas posiblidades arribaron a esta ciudad. Esto dio a la ciudad un aire cosmopolita y configuró una idiosincracia absolutamente abierta en la mentalidad del llamado "porteño" en todos los hábitos y costumbres de su vida diaria. Es por ello que no sorprende en absoluto el trajín y el aspecto de lugares como la Avenida de Mayo, las plazas de Mayo y de los Congresos, las avenidas Corrientes, Santa Fé y Callao, los barrios tan típicos como San Telmo, Monserrat, Recoleta, Palermo, la Boca y Belgrano. Todos ellos distintos, respondiendo a tiempos distantes y con referencias a espacios tan lejanos como Londres, Paris, Madrid...

Si bien es cierto que, en esta segunda mitad del siglo, la inoperancia o mala fé de docenas de Intendentes Municipales o Concejales Metropolitanos han llevado al caos general a una ciudad que soñó alguna vez ser un centro de cultura, urbanismo y comercio de alto nivel, ninguno de ellos han podido borrar absolutamente todo el contenido que alguna vez esta urbe supo poseer. Podemos ver así magníficos palacetes de estilo neoclásico haciendo contraste con un vecino edificio construido fuera de toda lógica urbanística, de una fealdad notable. Podemos contemplar azorados lo que en una época fueron resplandecientes casonas de familias, hoy convertidos en refugio de inmigrantes ilegales en busca de mejores oportunidades. Nos horrorizamos pararnos frente a sorprendentes torres o edificios, finamente diseñados y construidos, gratuitamente arruinados con una miserable marquesina de chapa sosteniendo la irritante imagen de una gaseosa extranjera o una corporación multinacional...

 

 

Jorge Luis Borges
 

Aún así, Buenos Aires es hermosa. A pesar de sus gobernantes, a pesar de la fluctuante paranoia de sus habitantes, a pesar de la destrucción sistemática de su acervo cultural e histórico. Es cierto que algo se ha hecho en los últimos años, sin embargo quedarán en el recuerdo las espectaculares casonas de Belgrano, el que supo ser el paseo público de los porteños, las Costaneras, el bajo perfil de espaciosos conventillos de San Telmo, hoy semiderruidos, los amplios parques que en el siglo pasado diseñara el francés Thays.

Lo que aún queda de Buenos Aires, que no es lo mucho como se desearía pero no lo poco que se supone, está ahí, listo a ser descubierto, recuperado y reconocido por todos aquellos que posean un mínimo de sensibilidad artística, valoración por lo estético y sentido histórico.

 

 

El tradicional obelisco, en la clásica calle Corrientes y 9 de Julio.
 

Los cien barrios porteños

Sin ninguna duda, el cantor de tango y médico Alberto Castillo exageraba al cantar a Buenos Aires y sus cien barrios porteños ya que estos no llegan ni siquiera a la mitad de ese cantidad. Lo llamativo de estos barrios es su configuración y su tipología: cada uno de ellos responde a una realidad histórica, a una circunstancia en que se conforma una porción de la ciudad para un momento determinado y queda por siempre en su atmósfera el espíritu que lo conformó. Sucede así con barrios como San Telmo y Monserrat, que dan el marco ideal para historias de "cuchilleros y malevos". O como Palermo, Belgrano y Núñez, zonas residenciales donde se aún se pueden observar los restos convalescientes de una clase media, orgullo de una Argentina muy distinta a la de hoy. La Boca y Barracas, virtual cementerio del desaparecido Buenos Aires industrial.

La ciudad sigue viva y generando nueva vida. El recordado Puerto Madero, otrora espacio residual de docks portuarios, sucios y reflejo de una Argentina agro-exportadora pasada, dio lugar a un excepcional paseo entre magníficos lofts, locales, restaurantes y salas de cine. El viejo y recordado Mercado Central de Abasto, mudo espectador de las primeras actuaciones de Carlos Gardel, revivirá en los próximos años con un complejo comercial inigualable.

Ya desde el siglo pasado, Buenos Aires empezó a vislumbrarse como una ciudad polifacética: por sobre su cuadrícula colonial de sus fundadores, se empezó a configurar la impronta de proyectos urbanísticos semejantes a los realizados en Europa por Hausmann; a las iglesias y conventos del período hispánico se empezaron a sumar paseos comerciales magníficos como las prestigiosas Galerías Pacífico o la Galería Güemes.

En los primeros meses, Sitio al margen, realizará una serie de notas dedicadas a cada una de estas zonas o barrios, contándose su historia, su fisonomía, su vida, sus personajes, que permitirán medir el verdadero pulso de esta ciudad tan llena de vida. Nuestra primer visita se hará sobre la histórica Plaza de Mayo.

 

Tango en San Telmo...
  • Guía Pirelli. Editorial Sudamericana (1993)
    Agradecemos al sr. Diego Bigongiari por su autorización para utilizar el material de la magnífica guía Pirelli como base de nuestros artículos.

  • Diversos números de la revista Todo es Historia (Dir. Félix Luna)

  • Diversos números de la revista Summa.

  • Diversos números de los periódicos Clarín y La Nación.

  < Fuentes
Buenos Aires 5
La Diagonal Norte

Como un ejemplo palpable del poderío económico que ostentó alguna vez la República Argentina, la Diagonal Norte Presidente Roque Saenz Peña, se percibe en forma destacada en el medio de la trama reticular de Buenos Aires, con sus magníficos edificios corporativos, bancarios y financieros. Sin duda alguna, es un ámbito ideal para recorrer gran parte del patrimonio cultural y arquitectónico de una ciudad que vivió alguna vez con aires de imperio. Es además, para quien la recorra, un verdadero milagro de preservación en una urbe donde sus habitantes y autoridades hacen todo lo posible, día a día, para destruirla.


Buenos Aires 4
Avenida de Mayo (2a. parte)

No cabe ninguna duda que el segundo tramo de la Avenida de Mayo en Buenos Aires - nos referimos al que arranca en la Av. 9 de Julio hasta la Plaza de los Dos Congresos- es el que define mas contundentemente el carácter español de esta avenida, diseñada por italianos y franceses pero construida por argentinos. Otra muestra del carácter cosmopolita de Buenos Aires, su cultura y el abandono al que nos tienen acostumbrados los gobernantes de esta ciudad...


Misteriosa Buenos Aires
Galerías porteñas: Calles con estilo

Algunos hablaron de falta de originalidad, para otros fue una muestra cabal de una pujante Buenos Aires que a principios del siglo XX competía en lujo con las grandes capitales europeas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas elegantes calles son un eslabón más que enlaza a numerosos argentinos con su pasado, constituyéndose en un relevante patrimonio cultural totalmente compenetrado con el alma y la idiosincrasia de los porteños.


Buenos Aires 3
La Avenida de Mayo (1a. parte)

La "Avenida", tal como la empezaron a denominar los porteños de finales del siglo pasado y comienzos del XX, fue el primer boulevard de una ciudad que se empezó a conformar de la misma manera que hoy está desapareciendo: de la mano de la piqueta y la desaprensión de sus ciudadanos y autoridades por la preservación de su patrimonio histórico y su memoria...


Buenos Aires 2
Una caminata que termina en París

Las galerías de Buenos Aires tienen una indudable referencia a las parisinas del siglo pasado. Continuamos con la visita al centro histórico de la capital argentina.


Buenos Aires 1
La Plaza de Mayo

Testigo de los acontecimientos más trascendentales de la vida política y social de la República Argentina, la Plaza de Mayo de Buenos Aires es el palco ideal para observar en su alrededor cuatrocientos dieciocho años de historia con éxitos y fracasos para el país.

 

  < Otras notas afines en nuestra revista

 

Apellido y Nombre

Correo electrónico

Su opinión

 


En este espacio,
estimado lector,
vuelque sus
comentarios e
inquietudes.

Muchas gracias.